APOSTANDO AL CABALLO GANADOR
Entrevistas / Deftones

APOSTANDO AL CABALLO GANADOR

Joan S. Luna — 24-05-2000
Fotógrafo — Archivo

JUSTO EN EL MOMENTO EN EL QUE LO QUE HEMOS DADO EN LLAMAR NU-METAL ANDA DANDO TUMBOS ENTRE EL HARDCORE Y EL HIP HOP, PARA QUEDARSE EN MUCHOS CASOS EN ATURDIDO CROSSOVER, CUANDO CIENTOS DE BANDAS SE DEDICAN A PLAGIAR CON ASOMBROSO DESCARO A LOS COMBOS PUNTEROS Y CUANDO DA LA IMPRESIÓN DE QUE TODO ESTÁ DESCUBIERTO, LOS CALIFORNIANOS DEFTONES VUELVEN CON “THE WHITE PONY” (MAVERICK/WARNER, 00), SU TERCER LARGO Y SU OBRA MÁS RELAJADA.

Convertidos en uno de los nombres principales del género por méritos propios, Deftones son, como Korn, una de esas bandas que marca el camino a seguir, cómo debe actuarse para dar forma a un disco de nuevo metal con todas las de la ley. Y eso se debe a su personal evolucionar, porque recordamos aún cuando “Adrenaline” (Maverick/Warner, 95) fue etiquetado a toda velocidad o cuando “Around The Fur” (Maverick/Warner, 97) se erigió en uno de los más exitosos álbumes del metal contemporáneo gracias a aquel efectivo “My Own Summer (Shove It)”. Pero ahora el quinteto (junto a nuestro entrevistado Chino Moreno están Stephen Carpenter, Chi Cheng, Abe Cunningham y el Dj Frank Delgado) presenta “The White Pony”, un trabajo producido por Terry Date (Pantera, Limp Bizkit, etc) y que nos presenta a unos Deftones igualmente intensos, pero bastante más calmados. “Sí, es distinto, pero es que el anterior también lo era con respecto al primero. Pretendemos ir cada vez más allá, pero tampoco quiero ser muy autoindulgente con lo que hacemos. Estoy de acuerdo con que este disco no es tan agresivo, pero sigue teniendo un sentimiento de rabia que recorre todo el disco, pero también muchas otras emociones distintas. Fuimos mucho más rabiosos en el primer disco, porque éramos más jóvenes y cuando eres joven sientes mucha rabia, básicamente hacia el mundo entero”. En eso estamos de acuerdo, aunque sepan que puntualmente encuentra uno ecos de Smashing Pumpkins en “The White Pony”, pero de esa música de los ochenta de la que Moreno y sus compadres no dejan de hablar poco hay, muy poco. “La música de los ochenta es una influencia para mi, pero no tanto una influencia musical. Es más la actitud y también líricamente, sobre todo The Cure. Muchas ideas las saco de ellos, no tanto de sus temas pop, sino de la música más oscura, la que usa más metáforas. Me inspiro en sus escenas, en sus sentimientos. Me gusta no decir las cosas directamente, sino que tengan que interpretarse, desenterrar el sentido. Mucha de la música con la que crecí en los ochenta era así”.

Bien está no sentirse mal por usar textos pesimistas. Y es que da la impresión que lo tortuoso de los noventa, desde el grunge a Korn o Deftones, haya derivado en esta nueva década en el despiporre de Kid Rock o Limp Bizkit. Aunque, en el fondo, qué más da eso. Por algo contamos con la libertad de escuchar la música que nos parezca en el momento que nos parezca. “Lo que hacen, lo hacen bien, pero personalmente no escucho esa música. Nosotros no intentamos hacer un disco realmente deprimente, sino que intentamos darle a la gente algo más profundo. Sé que la primera vez que lo escuchen no se van a poner a cantarlo. No es un disco para corear, pero sí uno de esos en los que cuando te metes y lo escuchas bien descubres muchas cosas diferentes que son capaces de mantenerte interesado durante un tiempo más largo. A veces los grupos que hacen discos rápidos para saltar toman ese camino porque no hay nada demasiado profundo en ellos”. Pero lo cortés no quita lo valiente. De ahí que Chino Moreno no tenga ningún tipo de problema a la hora de colaborar con ese tipo de bandas o en promocionar a muchas otras menos populares (sirvan como ejemplo de ambos casos Cypress Hill, Strife, Will Haven o los ya disueltos Far). “No se trata de que vaya por ahí buscando estar en los discos de otra gente. Si me lo piden y son buena gente, amigos o un grupo al que respeto entonces hago algo con ellos. Con Cypress Hill, ellos me llamaron y yo siempre he sido un fan del grupo así que hacer algo con ellos era un privilegio. No participo mucho en el álbum, sólo hablo un poco y fue divertido. Me lo paso muy bien haciendo música y trabajando con otra gente, porque con Deftones llevamos juntos once años, la misma gente, y siempre es divertido trabajar con otros músicos. De todas maneras, no siempre acierto. Si supieras la cantidad de grupos a los que digo que no. Lo hago para divertirme, no para ser algo así como una estrella. En cuanto a los grupos a los que apoyamos, no lo hacemos para que sean grandes, sino porque si disfruto con ellos quiero que mucha otra gente lo haga. Will Haven son un gran grupo y no son como los demás. La próxima vez que vayamos a Europa nos llevaremos a Glassjaw de gira. Hacen algo parecido a lo que nosotros hacíamos en el pasado. Me gustan mucho más que cosas que están teniendo más éxito últimamente en América”. Y siguiendo con las colaboraciones, recordemos que Maynard James Keegan (Tool, A Perfect Circle) aparece como vocalista invitado en el tema “Passenger”. “Somos amigos y hablamos de la posibilidad de hacer algo juntos, escribir algo… y cuando estaba grabando la voz, estaba haciendo un tema extra que queríamos meter en el álbum y le llamé para ver si quería poner su voz en el tema. Era una canción que inicialmente no iba en el álbum, pero salió tan bien que aquí está”.

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