“El tiempo se me escapa”, canta Anni B Sweet en los últimos minutos de este “Universo por estrenar” (Subterfuge, 19). Pero en su huida ha dejado esta explosión estelar en forma de doce canciones (en realidad trece), las primeras que compone y canta en español, vestidas con sintetizadores retro, psicodelia ensoñadora y la producción de James Bagshaw (Temples).

La idea de cantar en español era algo que le venía rondando a la malagueña Ana López desde hace años. Incluso en su primer álbum, “Start, Restart, Undo” (09) se atrevía de forma puntual con Tumbado en mi moqueta azul, aunque se apresura a recordar que el tema no era suyo, sino de César Fernández, entonces en los desaparecidos The Melocotons. “Ya lo tenía pensado en “Chasing illusions” (2015), pero no me terminó de cuadrar. Me gusta ver el disco como un todo y, en ese momento, lo que estaba haciendo no me lo pedía. Pero en cuanto acabé el álbum empecé a centrarme en escribir todo en castellano y me aparté un poco del inglés; hasta dejé de ver series y películas en versión original. Hace dos años tenía ya un montón de canciones, pero también algunas en inglés, así que no sabía si hacer una mezcla o tirar solo por un lado. Hablándolo luego con mi círculo más cercano de amigos, me comentaban que las dos ideas estaban bien siempre que unas casasen con otras, pero la realidad es que las que estaban en inglés no tenían el mismo rollo, así que decidí hacerlo todo en castellano”. Entraba así en “una nueva habitación” en la que se ha encontrado no pocas sorpresas y también algunas dificultades. “En inglés se me hace más fácil encajar los textos dentro de una melodía, mientras que en español tuve que encontrar el término correcto, pero que además sonase bien; en algún momento he tenido que sacrificar una palabra que me parecía más bonita por otra que se ajustaba mejor”.

Después comenzó a trabajar las demos en el sótano de casa, con un sonido que remite a los sesenta y setenta, aunque con un filtro contemporáneo, abundando en la psicodelia y también en baladas de dream pop para dejarse llevar y pensar en nombres como Tame Impala, Pond, Unknown Mortal Orchestra, Melody’s Echo Chamber o Temples, con cuyo líder, James Bagshaw, contactó para rematar en Londres la producción de este Universo por estrenar. “Tenía tan en mente ese sonido que no podía ser de otra forma. Siempre he sido muy insegura para grabar con alguien a quien no conozco de nada, pero sus mensajes me transmitieron muy buen rollo, y también que hubiese entendido la preproducción. “Chasing Illusions” era más limpio, en el sentido de que todo está más cristalino, mientras que estas canciones tienen más ruido, más grano. Luego, al elegir los efectos, la idea es que la voz estuviese flotando”.

“Siempre he sido muy insegura para grabar con alguien a quien no conozco de nada”.

Esa sensación de suspenderse en el vacío encaja a su vez con unas letras en las que el espacio, los astros y la ciencia (cuenta su protagonista que durante este tiempo ha estado muy metida en un libro de física cuántica) asumen un papel determinante, como ya pasara en cortes de su anterior trabajo como “Onyx Stars”. “Es un tema que siempre me ha inspirado mucho, una vía de escape; conocer cómo funciona el mundo y lo que nos rodea es flipante, y también el misterio de las cosas que no se entienden. Si en el colegio hubiésemos tenido clases de ciencia bien dadas, que las habrá, es algo que te deja con los ojos abiertos”. De paso, los monstruos de los primeros años (aunque algún recuerdo quede, como en la canción oculta que aparece al final del disco, un guiño a sí misma y también a quienes ya se encontraron con este tema en sus últimos conciertos en acústico) ceden el paso a las dudas, con un carácter más reflexivo sobre cuestiones como el paso del tiempo. “Creo que viene todo de lo mismo: cuanto te planteas preguntas que no van a tener fácil respuesta, eso te va ayudar a la hora de escribir una canción. ‘¿Qué hago aquí?’, por ejemplo, está llena de interrogantes, porque con este disco me da la sensación de que estoy abriendo la mente hacia un lugar que no tenía muy visitado, pero en el que me siento muy a gusto. Igual que en el anterior decía que era una especie de transición, ahora sí diría que estoy en el sitio donde quería estar”.

Diez años después
La publicación de “Universo por estrenar” coincide con el décimo aniversario del lanzamiento de “Start, Restart, Undo“, el delicado debut de Anni B Sweet. Un cumpleaños que la malagueña celebró a principios de año en el marco de la tradicional Stereoparty de Subterfuge. “Fue complicado reencontrarme con las canciones de ese disco, porque venía de estar muy metida con lo nuevo. Al ensayar, me sorprendió no haberlas olvidado. También te remueve un poco, afloran ciertos recuerdos, para bien y para mal…”. Al echar la vista atrás, comenta, hay sobre todo un aprendizaje. “Ha sido necesario pasar por estas etapas. Cada trabajo tiene algo diferente y que refleja un momento. En uno aprendí a tocar mejor la guitarra, en otro a usar ritmos de batería… Pero si lo miro con distancia veo una trayectoria con la que me siento bien”.