El tercer disco de American Football, una de las bandas de referencia en cuanto a emo se refiere, no se ha hecho esperar tanto como el anterior. Y es que tuvieron que pasar unos quince años para escuchar el segundo trabajo del cuarteto de Chicago.

Están de vuelta y, aunque el título pudiera hacer pensar en algo así como una trilogía, con el presente “LP3” (Big Scary Monsters/Popstock!, 19) exploran nuevos caminos sin perder su inconfundible sello (¡esa trompeta en “Doom In Full Bloom”!). Hablamos con su cantante y guitarra, Mike Kinsella, sobre su evolución como músico, la expansión del sonido de la banda y unas colaboraciones femeninas de auténtico lujo.

Algunos de vosotros empezasteis a finales de los noventa con bandas como Cap ’N Jazz, principalmente para pasar un buen rato con los amigos… ¿Cómo ha cambiado vuestra percepción de lo que significa o supone tocar en una banda con los años?
Ha cambiado en casi todos los sentidos. Cuando tocábamos en ‘shows’ punk en los sótanos de los amigos a los catorce años no había ambiciones de tocar para más personas o seguir haciéndolo de adulto. Era solo una excusa para ver nuevas ciudades y conocer nuevas personas que también estaban en la misma escena ‘underground’. Finalmente empecé a tomarme la música más en serio y me di cuenta de que había gente interesada en ella. Y nada, aquí estoy. Es como si estuviera haciendo lo mismo que en mis inicios, pero con un agente de ‘booking’ y un administrador… Y un dolor de espalda y una familia (risas)

“Cuando tocábamos en ‘shows’ punk en los sótanos de los amigos a los catorce años no había ambiciones de tocar para más personas o seguir haciéndolo de adulto”.

Como bien dices, pasaste de tocar en garajes a tocar en grandes salas y festivales, como el Primavera Sound sin ir más lejos. ¿Echas algo de menos de tus inicios?
¡Sí, el bolo del Primavera fue muy divertido! Obviamente es más confortable tocar en buenas salas y dormir en hoteles. Pero sí, echo de menos la incomodidad de ir a nuevos lugares y dormir en los pisos de extraños. Había una emoción por lo desconocido que ya no existe. Había semanas enteras de tener mariposas en el estómago porque cada mañana, literalmente, no sabía a dónde me llevaría el día.

¿Cómo trabajan American Football en el 2019? ¿Cómo es el proceso creativo?
Uno de nosotros suele empezar la canción, ya sea con un ritmo de batería, un punteo de guitarra o unas campanillas, y a partir de ahí las ideas se comparten entre todos. Luego, si alguien se siente atraído por alguna de esas ideas, agrega algo nuevo y la canción toma una nueva dirección. Y así hasta que le vamos dando forma.

¿Qué sentimiento crees que transmite el nuevo trabajo? Me parece vuestro disco más hipnótico hasta las fecha, más dream pop que nunca.
Es bastante más etéreo que el anterior. Mucho más matizado, sonora y temáticamente.

En este tercer disco encontramos coros de niños, vibráfonos, campanas, canciones de ocho minutos… ¡Eso es expandir el sonido! ¿Podemos hablar de vuestro disco de madurez?
Supongo que es el más paciente, y supongo que la paciencia viene con la madurez, por lo que, de acuerdo con mi geometría, sí.

¿Alguna canción favorita?
¡Eso va cambiando! Ahora mismo es “Every Wave To Ever Rise”. Estoy muy orgulloso de los arreglos de este tema y de lo bellamente incómodo que es.

En ese tema hay una de las tres colaboraciones vocales del álbum, la de Elizabeth Powell de la banda canadiense Land Of Talk…
Las partes fueron escritas para voces femeninas, pero no sabíamos quién cantaría cada parte mientras las escribía. Una vez tuvimos buenas demos de las canciones pudimos enviarlas a las tres (Elizabeth Powell, Hayley Williams de Paramore y Rachel Goswell de Slowdive) y preguntarles si estarían interesadas en contribuir y, por suerte para nosotros, las tres dijeron que sí. Todas ellas aportan mucho carácter a cada canción y ahora no puedo imaginar ninguna de las canciones sin sus voces.

Hace meses compartiste en Instagram una foto vuestra con vuestros hijos en un concierto de Paramore. ¿Erais amigos de la banda antes de trabajar con Hayley?
¡Sí, ya éramos fans! Les vi hace muchos años en Chicago y recuerdo que su directo me voló la cabeza con su energía. Fue muy divertido compartir esa experiencia con nuestros hijos.

Es gracioso porque a veces habláis de American Football como una ‘dad band’ (banda de padres) porque estáis muy ocupados con vuestros otros trabajos y responsabilidades familiares… ¿Cuáles son vuestros planes para este nuevo álbum? ¿Aprovecharéis los festivales de verano para viajar con la familia?
¡Mis compañeros me dicen que deje de decir eso! ¿Los padres no son ‘cool’? (risas) Tenemos un par de giras cortas por Estados Unidos en mayo y junio, y luego algunos conciertos fuera. Juro por Dios que tocaremos todo lo que podamos.