A Veces Ciclón están de vuelta. Óscar Vilariño (Musel), Xavi Muñoz (Lætitia Sadier) y Marcos Junquera (Betunizer) continúan el camino que iniciaron juntos hace ya cinco años con “Cumbayá” (Acuarela, 18), un disco en donde se rodean de un montón amigos para vida a unas canciones que, siguiendo la línea minimalista y enigmática de su debut, amplían claramente su paleta sonora. Óscar me abrió las puertas de su casa y sus botes de crema de cacahuete mientras le preguntaba sobre su nuevo disco y unas cuantas cosas más que puedes leer a continuación.

Este segundo trabajo ya estaba anunciado desde hacía más de dos años, ¿qué pasó en todo este tiempo para que no viera la luz? Supongo que tendrás muchas ganas de que salga, ¿no?
La verdad es que este disco lo veo ya lejano porque lleva tanto tiempo grabado… Las bases del disco llevan hechas tres años, solo que durante el año siguiente que estuvimos nosotros currando en postproducción y tal Xavi, nuestro bajista, que es muy buen productor, estuvo haciendo muchos arreglos, prácticamente todos los arreglos que no son colaboraciones son de él. Pero claro, Xavi vive de tocar y tal y evidentemente muchas veces está fuera de casa y no se le puede dar una continuidad. Por ejemplo, una vez estuvo un mes de gira con Lætitia Sadier (Stereolab) por Estados Unidos, y vuelves y tal, pasan dos meses, luego vuelven a pasar dos meses y claro no has avanzado como te gustaría. Aparte tuvimos el problema de que se le jodió el ordenador y se perdieron todos los arreglos. Entonces tuvo que volver a escuchar lo que teníamos guardado en un mp3, y volver a sacarlo, grabarlo, etc. También grabamos muchas cosas, grabamos en una canción un cuarteto de cuerdas que al final cambiamos por una trompeta que metió un amigo… Vamos que yo ya estoy pensando en el tercer disco. Ya sé que suena a tópico, a lugar común, pero yo ahora estoy trabajando en el tercer disco, acabando de componer las canciones, este disco para mí ya salió hace dos años (risas).

Después de todo el tiempo transcurrido, ¿seguís satisfechos con el resultado? ¿Cambiaríais alguna decisión?
Sí, la verdad es que sí, este disco a nivel calidad creo que es lo mejor he hecho en mi vida con cualquier grupo. No es un disco muy largo pero todos los temas funcionan, hay temas muy distintos entre si, y a nivel compositivo y de arreglos está muy bien. Aparte todas las colaboraciones que tuvimos fueron bastante guais.

Volvéis a escoger un formato a medio camino entre el EP y el LP, ¿hay alguna razón en especial?
Con el primer disco fue totalmente casual, porque realmente es una maqueta, pero nos gustó como sonaba y Acuarela decidió sacarlo y nosotros encantados. De echo Xavi llevaba un día en el grupo casi, se había unido esa semana, se preparó los temas, los fuimos a grabar a la Radio Galega como una maqueta y al final salió como un disco. Este segundo también es corto pero es un poco más largo, ronda los 30 minutos pero bueno, si te fijas, hoy en día muchos discos andan entre los 25 y 35 minutos. Para mi es una duración que, para nuestro tipo de música, se ajusta muy bien, ya que un disco muy largo igual puede saturar mucho. Y luego también la limitación obvia está en la distancia. Si tuviéramos recursos tanto de tiempo como económicos para quedar más, en mejores condiciones y poder trabajar mas juntos seguramente tendríamos más temas y mejores. Pero básicamente es eso, ellos viven en Valencia, yo en Galicia, es quedar, preparar lo que de tiempo y lo que quede mas guay seleccionarlo.

Más allá de los arreglos y el trabajo en postproducción, ¿qué tienen estas nuevas canciones que forman “Cumbayá” con respecto a las de vuestro debut?
Sobre todo… lo que más se nota es la implicación mayor tanto de Xavi como de Marcos en este disco, porque el primero eran temas viejos que yo tenía de proyectos antiguos que no vieran la luz y eran temas que estaban ya cerrado, aparte con Marcos ya había ensayado un par de veces antes. Este segundo disco es distinto. Hay temas nuevos, hay temas que los acabé de componer con ellos, hay un tema que lo compusimos entre los tres, que es “Cacahuete”, el instrumental, y todos los arreglos los hizo Xavi, por lo tanto es un disco más de los tres, y se nota.

¿Hace ya mucho que os conocisteis Marcos, Xavi y tú? ¿Cómo surgió la idea de crear A Veces Ciclón partiendo desde distancia?
A Marquitos lo conocí en el año 2009 montándoles un bolo en la primera gira de Betunizer por Galicia, antes de sacar el primer disco. Yo organizaba conciertos en Lugo junto a Rafa Mallo (Triángulo de Amor Bizarro), que tocaba conmigo en Vale Tudo, porque nunca había nada que me interesase. Así que a raíz de ahí fui coincidiendo con él siempre que tocaban por Galicia y también tocando con TAB por festivales y así, ya que el curraba de pipa, de runner, de stage manager, de lo que fuera… y nada, congeniamos genial. Así que cuando se enteró de que dejé de tocar en Triángulo, que aparte llevaba también un tiempo sin tocar en Vale Tudo, Marcos me dijo: “tío, estás en el paro, los temas que tienes ahí sin grabar me molan… vente a Valencia y los preparamos”. Y nada me fui para allá y empezamos a ensayar, esto fue en 2011. Ensayamos en Valencia una semana, ese mismo año quedamos en Madrid para ensayar varios días también y luego ya fue cuando decidimos grabar la maqueta. Ahí fue cuando se unió Xavi casi en el último momento, que yo a él lo conocí en un concierto de Low en Santiago porque era amigo de Marcos y le dije medio de broma: “súbete con Marquitos a Galicia que grabamos una maqueta”. Y nada se preparó todo, se vino, y todo salió muy bien. Así nos conocimos (risas).

Siguiendo un poco con el tema distancia que me estabas comentando, al vivir tan lejos de ellos, ¿cómo se da el proceso de composición? ¿Crees que habría alguna diferencia notable si vivieseis en la misma ciudad?
Sí o no, es que es muy relativo, porque realmente, tan importante como la distancia es el trabajo que tengas y lo ocupado que tengas el tiempo libre. Por ejemplo, normalmente lo que hacemos es que yo vuelo hasta Valencia, y entre que voy a coger el avión y llego ya son cinco horas. Si ensayase con gente de Vigo, en bus serían tres horas, quiero decir, la distancia no es un problema. Al principio era más fácil porque ellos estaban menos ocupados, y ahora, que me alegro un montón por ellos obviamente, tienen más curro tanto con otras bandas y demás, pero realmente, organizándonos con antelación, casi no hay diferencia con respecto a vivir los tres en Galicia.

El disco está repleto de colaboradores (Josele y Fany de Elle Belga, Ibán Pérez, Ruben Abad de Cró! o el hermano de Marcos, Negro, entre otros), ¿fue una idea que tuvierais en mente desde el principio o se acabó dando de manera natural? Cuéntame un poco como surgieron algunas de las colaboraciones
En primer lugar todos son amigos, por supuesto, entonces fue muy fácil colaborar. Realmente no estaba planeado, a medida que fuimos trabajando en postproducción, íbamos viendo qué necesitaba cada canción, y eso que necesitaba esa canción nosotros no lo podíamos aportar ni se nos ocurría quien pudiera hacerlo, pues se lo pedíamos a ellos. Algunas si que fueron por cariño especial, por ejemplo la colaboración de Fernando (Negro), hermano de Marcos, que es super amigo nuestro. Él colaboró en el tema de “Cacahuete”, que a mi personalmente me recuerda un poco al rollo de June of 44 y a Fer le flipan también. Luego con Josele y Fany de Elle Belga por que somos amigos y nos admiramos mucho. Básicamente necesitábamos unos coros y pensamos en ella, que aparte de tener una voz preciosa siempre están disponibles para ayudar.

¿Cómo surge la relación con Acuarela?
Acuarela es uno de mis sellos favoritos de toda la vida, siempre que mandaba maquetas cuando empezaba a tocar y tal se las enviaba a ellos, le tengo mandado cada cosa…(risas). A Jesús Llorente lo conocí en Tenerife en 2010 en un concierto con Triángulo, luego se enteró de que estaba tocando con Marcos, que a él ya le conocía por el festival Tanned Tin y así. Tengo que decir que Jesús, en el momento en el que supo que íbamos a tocar juntos, antes de escuchar la primera maqueta ni nada, nos dijo que lo que sacáramos nos lo editaba él. Y así fue, le gustaron la maquetas y de momento seguimos.

Siguiendo un poco con el tema de los gustos, ¿qué música recuerdas que te marcó de niño o adolescente?, ¿coincide más o menos con la de Marcos y Xavi? Entre vuestras referencias siempre se suele habla de los primeros discos de Sr. Chinarro o el “127” de La Jr., ¿cuáles son los grupos que notáis que más os han picado el gusanillo a la hora de montar A Veces Ciclón?
Sí, al ser más o menos de la misma generación sí que tenemos un montón de grupos en común, aunque cada uno tira un poco más por lo suyo. Por ejemplo a Marcos le gusta la música más dura y así, y Xavi es más popero. En cuanto a las influencias, Marcos y yo coincidimos bastante en gustos con el indie español noventero, como El Niño Gusano, Sr. Chinarro al principio, Penélope Trip, El Inquilino Comunista, etc., y luego también todo el rollo americano post-rockero como Slint y tal nos flipa, así que con Xavi se equilibra bastante todo.

¿Tenéis alguna fecha ya programadas para presentarlo en directo? ¿Como adaptáis los arreglos al directo?, ¿pensáis en introducir a alguien más?
Fecha confirmada no, pero bueno, estamos ya intentando cuadrar todo y tal para que no sea problema la distancia. Sí que hay ciertos sitios donde queremos tocar y ya nos dijeron que sí, osea solo falta mirar la fecha y así. También queremos hacer una presentación en Madrid que nos está mirando Acuarela. Respecto al directo, es una buena pregunta. Las canciones funcionan sin los arreglos porque en origen fueron concebidas así, aparte de que todas o casi todas las canciones de Cumbayá ya las tocamos en directo. A mi personalmente, y bueno a ellos también que ya lo tenemos hablado, nos molaría llevar a otra persona para complementar. Pero claro, Xavi aunque toque teclados y bajo no se puede desdoblar. Sí que hay muchas canciones del primer disco sobretodo, que sí que hace un bajo sintético con el teclado pero el toque del bajo eléctrico es muy guay y no molaría perder eso. Entonces sí que pensamos en llevar otra persona de apoyo, pero eso lo determinará la disponibilidad y sobre todo el dinero, ya que implicaría más gastos. De hecho ya el año pasado colaboramos con un amigo mío de Madrid, Andrés Arregui, que toca el saxo.

En cuando a las letras, en ambos discos, incluso más en “Cumbayá”, las referencias a la naturaleza y al mundo rural están bastante presentes, como si fueran una evocación nostálgica del pasado, ¿qué me puedes decir al respecto?
Sí, bueno, sí que hay algunas canciones. Yo me considero de monte, pasé mucha parte de mi vida en el campo, y a mí es lo que me gusta, entonces sí que tiendo tirar más hacia ese tipo de lugares a la hora de hacer referencia que hacia un entorno urbano digamos. Si viviera en Madrid seguramente hablaría de cosas de Madrid, sus barrios y tal; pero vivo en Lugo, que es una ciudad pequeñísima rodeada de naturaleza, que es lo que a mí me gusta. Bueno también por mi profesión, ingeniero forestal, es que es lo que me gusta, así que tiene que salir por ahí. Pero bueno, muchas letras tienen mensajes así un poco encriptados, que es algo que me gustaba mucho de los primeros discos de Sr. Chinarro, que a fuerza de escuchar las canciones mil veces sacas significados por ti mismo.

Un día me habías comentado que a Sr Chinarro le habían propuesto hacer una serie de conciertos con sus discos antiguos con vosotros 3 como banda, cuéntame como surgió y que pasó al final.
Eso fue ya hace ya tres o cuatro años, se nos ocurrió un día desbarrando a Marcos y a mí porque nos encantan esos discos (“Compito”, “Porque de mis peinados” y “Nosequé-nosécuántos”). Y nada, se nos ocurrió porque justo empezaron a salir revivals en todo tipo de cosas, y la mayor parte de esos revivals son cosas que, a nuestro juicio, innecesarias; pero creemos que era de justicia poética que esas canciones de esos discos se volvieran a tocar en directo. En su día esos discos pasaron muy desapercibidos y siempre nos molaron mucho, y pensamos que era perfecto ir nosotros como banda de acompañamiento, con Xavi tocando el teclado, yo el bajo y Marcos la batería. Entonces nos pusimos en contacto con Antonio porque nos habíamos enterado de rebote que le gustaba mucho el primer disco de A Veces Ciclón, y le pareció una buena idea. Intercambiamos algún correo y tal, pero cuando le empezamos a hablar de temas económicos la primera propuesta que le hicimos, que creemos que era bastante justa, aunque perfectamente negociable, no debió de parecerle bien porque nunca más nos respondió (risas).

Actualmente, aparte de con A Veces Ciclón, estás activo con Musel, tu propio proyecto en solitario, ambos con unas vetas estilísticas bastante similares, cuando compones, ¿cómo diferencias que ideas van para uno y qué cosas para otro?
Pues en el 95% de los casos cuando estoy haciendo una canción ya sé a que grupo va. Sobre todo me lo da la manera de tocar, porque si te fijas, los temas de AVC son todo arpegios, hay una canción por disco en la que uso púa. Para el siguiente disco, el tercero, que ya está casi acabado de componer, también hay solo un tema con púa (risas). Con Musel las estructuras son mucho más sencillas, partiendo ya de que en AVC son muy sencillas, tres acordes, intentar hacer un estribillo, que haya más melodía y con unas letras más descriptivas digamos.

Lleváis formando parte de bandas desde hace casi 20 años, como has visto tú personalmente la evolución de la música tanto en Galicia como en España tanto a nivel de bandas, locales, público…?
Yo creo que es como todo, ha tenido cosas muy buenas y ha tenido cosas muy malas, pero bueno depende mucho del lugar en donde estés y la música que hagas. Yo por ejemplo soy de Coruña, y en Coruña en los noventa, que es cuando me crié yo musicalmente, sí que había movimiento, pero bueno no me interesaba mucho ya que era un rollo muy revival, mod y tal. Es que claro, todo esto depende mucho del prisma de la persona. Por ejemplo en Galicia la gente tiende a decir que no pasaba nada, que era todo una mierda, pero claro, tenemos ahí el Bravú, y para mi el Bravú es muy importante por lo que significó. Os Diplomáticos do Monte Alto para los que nos criamos en coruña en esa época eran como nuestros Beatles. Con respecto al tipo de música que suelo hacer y me gusta más y tal, pues sí que era complicado. Yo empecé a tocar a principios de los 2000, y claro, no había donde tocar, eran bares de mala muerte, tenías que llevar tú todo el equipo…, y claro al final acababas quemadisimo. En Galicia intentabas tocar en la Mardi Gras o el Playa Club de Coruña o te ibas a la Iguana de Vigo. Con Triquinoise, un grupo que tuve por esas fechas, y Triángulo, era donde tocábamos, osea no tocábamos más porque no había más sitios, o al menos no nos querían Ahora, gracias a Dios, hay más apertura pero bueno, las cosas siguen siendo bastante amateur. Paradojicamente la gente quiere hablar más de profesionalidad, pero al mismo tiempo dentro del indie parece que si te profesionalizas está mal visto. Ya hay debates que prefiero no meterme porque me parecen esquizofrénicos, con una misma persona defendiendo dos ideas opuestas (risas).

Bueno luego está todo el rollo que surgió a raíz del Liceo Mutante de Pontevedra y así, que tomaron el ejemplo de cosas que surgieron por España adelante como La Faena en Madrid o El Arrebato en Zaragoza, que está genial, de echo yo colaboré con ellos un tiempo, pero claro, yo no los veo como espacios que puedan ser un fin en sí mismo si hablamos de profesionalización; son una manera de empezar a gente que está empezando, y eso es maravilloso, porque se trata de una gran cantidad de grupos que en otros sitios no les dejarían tocar. En cualquier otro ámbito laboral la gente se toma mucho más en serio los derechos fundamentales del trabajador, pero con la música parece que muchas veces no nos tomamos en serio a nosotros mismos, como más vanidosa, y es algo que no ocurre al menos con el cine o con el teatro, por ejemplo

Ya para acabar, ¿qué grupos te han gustado de por aquí de este último año?
Lo que más escuché yo creo que fue el disco de Maria Arnal i Marcel Bagés, aunque la verdad tampoco estoy muy puesto últimamente, así como también tengo épocas que sólo escuchó música de aquí. Pero bueno, por ejemplo también me gustó mucho el disco de Os Amigos dos Músicos o Fasenuova, por decirte alguno, es que ahora tampoco se me ocurren (risas).