Material Inflamable
Libros / Richard Lloyd

Material Inflamable

10 / 10
Don Disturbios — 09-12-2019
Empresa — Contra
Fotógrafo — Archivo

Hay que admitir que todo lo descrito en “Material Infalible” resulta bastante inusual. De hecho, su mayor valor reside en alejarse bastante del típico libro de memorias de la estrella del rock trasnochada, que cuenta sus devaneos y desfases con la seguridad del que se encuentra situado en el Olimpo de los elegidos. Aquí no. Todo lo contrario. El libro del guitarra de Television derrocha una modestia, que nos deja boquiabiertos ante la pasmosa sencillez con la que describe situaciones que a otros les costaría muchos divanes asumir.

Ya de entrada todo lo relativo a su niñez y a esa capacidad innata para la hipnosis, la meditación a través del control respiratorio, y la certeza de haber nacido viejo y sabio en un cuerpo de bebé, te descoloca. Pero cuando inicia su periplo por hospitales psiquiátricos, consciente de no estar loco, o asume y resume en una simple frase su biporalidad, no sabes muy bien qué pensar. Y es que Richard Lloyd puede no haber tenido el evidente peso en la historia de la música rock que otros personajes que aparecen en su libro sí tienen, pero su vida está lo suficientemente repleta de situaciones inusuales como para hacer de este libro toda una delicia que se devora con fruición. Además Richard Lloyd tiene el acierto de explicar muchas de esas anécdotas divertidas, acontecidas incluso antes de alcanzar cierto estatus en la sociedad rock. Con lo que el punto de vista de cualquier chaval que viviera de forma muy intensa la escena musical de los sesenta y setenta en Nueva York está muy presente en el libro. Sin embargo, la vida de Richard Lloyd dista mucho de haber sido la de cualquier adolescente normal en la Gran Manzana. Quizás porque desde muy niño tenía la certeza de estar, en cierta medida, destinado a vivir todo lo que narra. Y eso incluye también, una terrible adicción a las drogas, en especial a la heroína, que asume y describe de forma tan ligera que el lector no percibe lo terrible de haber estado en varias ocasiones en el umbral de la muerte por culpa de una sobredosis.

“Material Inflamable” hace honor a su nombre y es un libro que estoy convencido te quemará en las manos. Unas memorias que saben combinar de forma inteligente las suficientes dosis de situaciones fuera de lo común, con la capacidad para captar el ambiente que se respiraba en los Estados Unidos de finales de los sesenta hasta principios de los ochenta. Además Richard Lloyd no se las da de importante, y acaba por tejer un hilo de complicidad con el lector que lo convierte en un personaje la mar de entrañable. Aunque, pensándolo bien, hay que afirmar en realidad que este libro lo acaba convirtiendo en TODO un personaje.

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