THE GOOD LIFE “Black Out” Saddle Creek
Si no queremos complicarnos la vida podríamos resumir todo lo que son Desaparecidos diciendo que son la banda rock de Conor Oberst de Bright Eyes y que lo suyo anda entre Dinosaur Jr., Pixies y los Weezer más descarnados. Pero ya les digo que eso sería evitando complicarnos la vida, porque Desaparecidos suenan mucho a Cursive (ya estamos, a tirar de Internet) y porque en su formación también milita Landon Hedges de The Good Life, que a su vez es el proyecto paralelo de Tim Kasher -a quien Oberst parece casi rendir tributo con sus partes vocales en Desaparecidos- y que éste, a su vez, es el vocalista de Cursive. ¿Qué pretendo apuntar con todo esto? Pues que Desaparecidos son un grupo excelente y su disco merece ser comprado lo antes posible, pero que no están solos en su aventura. Porque los méritos de Desaparecidos forman parte de un paquete, de un paquete que se completa con la discografía de los ya citados Cursive y con “Black Out”, el nuevo disco de The Good Life, una obra más íntima (The Cure les servirá de referencia si tampoco quieren complicarse la vida) y no menos apasionada. Qué grande parece Omaha cuando descubre a grupos así.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.