Paradojas de la vida: mantienen esa melancolía tan acorde al clima, pero este dúo de Preston sabe absorber y contagiar energías positivas de esos días grises y lluviosos del norte de Inglaterra, observados tras el cristal. Guitarras cristalinas, muy cálidas, que se van tejiendo como hilo de coser y que se vuelven juguetonas y saltarinas, exultantes de vitalidad, como en las iniciales “Meet You In The Rain” y “Voices”, dos cantos a la vida de los que encandilaron más de su par de epés anteriores a este estreno largo que contiene cinco de estas canciones más siete nuevas. Aunque reproduzcan referencias muy claras, es de matrícula de honor que su pasión sea recuperar la elegancia del pop romántico ochentero de casas como Cherry Red o Sarah Records y que en su altar tengan a gemas como The Field Mice, los últimos Felt, Another Sunny Day o The Orchids e incluso a Dean Wareham en “Dreaming To Some Purpose”. Ese pop atemporal reconfortante que cala hondo como la lluvia a cualquier transeúnte y que consigue embellecer cualquier momento. Una delicia por la que derretirse aunque mejor degustarla a dosis, incluso por piezas separadas, porque el disco entero se excede de homogeneidad en el tono.
IJWTS wow! Why can't I think of thnigs like that?