Maria Taylor, la mitad más prolífica de Azure Ray ha vuelto con su segundo disco en solitario cuando aún tenemos fresco el tercer disco de Now It’s Overhead, “Dark Light Daybreak” (Saddle Creek, 06).
“Lynn Teeter Flower” tiene la intención de retomar la línea intimista de “11:11” (Saddle Creek, 05) ya desde su título, que recuerda a una amiga familiar cuando Taylor estudiaba en Birgmingham (Alabama) y al cual añade un apodo –suponemos que cariñoso–, “teeter” (zozobrar), que nos revela un ingrediente básico en la música de la estadounidense. Escuchar canciones como “Clean Getaway” o “Small Part Of Me” es asistir a las confesiones de alguien muy consciente de su fragilidad y que puede sacarle partido como ya hizo en las espléndidas “Xanax” o “Song Beneath The Song”. Pero así como en “11:11” todo parecía ir sobre ruedas, las nuevas canciones de Taylor pecan en exceso de comercialidad, de ese mismo desnudarse de Lisa Loeb en “Tails” (Geffen, 95) o de la playa solitaria donde Eleanor McEvoy entonaba “Only A Woman’s Heart”. Es este espíritu el que le recomienda –equivocadamente– que incluya un rapeado en “Irish Goodbye” o que empiece el disco de una forma tan predictible como “A Good Start”.
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