Eso amén de la parafernalia de pianos, sintetizadores e instrumentos acústicos que ralentizan su discurso. Aunque eso sí, no todo lo que cabría esperar, ya que aún quedan posos de su banda paralela en cortes como “Disarm” o “Single”. Canciones que podrían estar perfectamente firmadas por Weezer o Jimmy Eat World. Por otro lado, es de recibo que el hecho de que Ken Stringfellow recalara en Lagwagon ha contribuido a que nuestro amigo se marque una versión de The Posies: “Solar Sister”. Lo más experimental del disco es “The Passenger”, un corte que parece rescatado del cancionero de los de Thom Yorke, y que por momentos remite al Bowie más espacial. El señor Joey ha desempolvado su colección de vinilos de los sesenta y ha sacado su vena yé-yé. Madurez lo llaman algunos.
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