El nuevo disco de Hnos Munoz es como ese suspiro profundo que te sale del alma en la playa en pleno verano, mirando al mar y dejando que el sol te queme la cara mientras asumes que este tampoco ha sido el año que esperabas que iba a ser. Tu año. Un poco como ese momento justo en el que ya no puedes más y te dices a ti mismo que toca bajar el ritmo, dejar de empujar tanto y fluir un poquito para lograr ser algo más feliz. “Cat Fun” llega tras seis años, sin contar “Valle Niza” en 2023, y lo hace de la mano de un reseteo creativo por parte de Nacho y Alex. Un nuevo álbum anti-industria, si hablamos de ritmos de creación, que prioriza el valor artístico y la calma por encima del consumo. Una obra que añade nuevas capas a la genial identidad de Hnoz Munoz sin alterarla, pero que sigue nutriéndose de esa nostalgia que tanto pesa y que nos abraza para darnos consuelo de vez en cuando.
“Cat Fun” es muy Hnos Munoz, está hecho en casa, amasado poco a poco, jugando entre la intimidad de las cuatro paredes. Pero, también tiene una gran ambición a mirar hacia fuera, a “obligarse” a salir, a conocer nuevos amigos… La visión de ambos músicos como productores sigue liderando cada decisión en el proyecto de Hnos Munoz. Y, esta vez, los dos han llegado a la conclusión de que tocaba abrir la puerta a nuevos elementos para crecer. Elementos que siempre han estado ahí, esperándoles, viniendo de géneros que ya definen su propuesta. Pero que, por otro lado, nunca han decidido explorar y ahora apuestan por dejar entrar generando nuevas piezas manteniendo el minimalismo que les hace grandes, pero logrando lanzar a su vez nuevas vibes que enriquecen el grupo. Es así como “Cat Fun” construye su mundo priorizando las líneas de bajo, agarrándose a la energía de las cuerdas, a lo físico, revalorizando la percusión… Buscando alcanzar una sensación de concepto de grupo que te traslada al directo de todos tocando, a un terreno mucho más orgánico de lo habitual, a lo artesano.
Y, para lograr todo esto, han tenido la fortuna además de contar con figuras como Seye Adelekan (bajista en directo de Gorillaz) o Will Fry (percusionista de Jungle) para empujarlo. Nuevas relaciones que se han generado gracias a la inclusión de Hnos Munoz dentro del entorno Mushroom Pillow, pero que estos no viven como simples colaboraciones sino como músicos que entran en cada tema entregándoles lo que verdaderamente piden. De nuevo la prioridad más absoluta sigue siendo las canciones y no la venta de un producto como tal.
Y es que cada canción dentro de “Cat Fun” es libre, es un estado emocional que se desarrolla solo, con forma de ser propia y que expresa un momento determinado en las vidas de sus creadores. Un disco melancólico sí, lleno de esa tristeza habitual. Pero, también que trata de buscar soluciones a las heridas generando una atmósfera muy especial, pacífica, cero ansiosa, independiente, segura de sí misma y muchas veces incomprendida.
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