¿A qué juega realmente este trío de Glasgow? Este es su álbum de debut, tras el mini Lp publicado hace un par de años en Tigersushi (“Last Drop at Hide Out”, que les sirvió para convertirse en uno de los grupos reivindicados por Alex Kapranos de Franz Ferdinand), y parece un rabioso monumento al feísmo como concepto sonoro y arma arrojadiza para superar el tedio al que parecen abocados.
Guitarras furiosas, instrumentación desvencijada y un pálpito interno que transita cerca del espíritu de la no wave neoyorquina son sus principales argumentos, rematados por una voz cercana al paroxismo. Aquí hay sobre todo crudeza, amateurismo y toda la candidez propia del más puro do it yourself. La disonancia al poder podría ser el leit motiv de este álbum, tan descarnado y abrupto que quizá sólo esté al alcance de los más finos rastreadores de sensaciones alérgicas a la fácil ubicación. Eso sí, posiblemente un escenario sea al campo de pruebas más fiel para testar toda la capacidad convulsiva que sus temas van apuntando. A ver si alguien se anima a traerles por aquí.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.