En todo caso, Golf edita en Europa una edición remasterizada de “Four Minute Mile”, su primer larga duración y una demostración evidente de que, a pesar de sonar más emocore que emopunk, The Get Up Kids ya contaban con una especial facilidad para facturar hits como “Don´t Hate Me”, pistas de lo que descubriríamos en “Something To Write Home About”. Lo dicho, manténganse atentos, el terremoto TGUK se está cimentando. No prevemos un futuro tan sísmico a Death On Wednesday, aunque su propuesta no deje de ser curiosa. Es como si Elvis se hubiese reencarnada en un combo pop-punk-hardcore, aunque también podría haber sido Glenn Danzig (clavado en el primer corte), Ian Astbury, Morrissey (escandaloso el parecido en “Life´s Headache”) o Mike Ness (clónico el de “Stranded”). El sonido es bueno, las canciones correctas, pero les falta algo de personalidad. Y es que lo suyo, aunque atractivo y algo desconcertante, no deja de ser un batiburrillo de referencias.
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