Uwe Schmidt insiste en la broma y, como suele pasar con estas cosas, el chiste agotado acaba perdiendo su gracia.
Y más aún cuando el proyecto sufre unos cambios que a priori pueden parecer insignificantes, pero que a la larga son cruciales, y es que no es lo mismo reformar la música de un grupo proto-electrónico como era el caso de Kraftwerk, que hacerlo ahora con el “Smoke On The Water” de Deep Purple, el “Riders On The Storm” de The Doors o “Beat It” de Michael Jackson. La caspa loca no esta justificada de por sí, y lo que quedó como una gracia sutil y mucho más conceptual en “El baile alemán” (Multicolor, 00) aquí queda como una calimochada bizarra y vulgar que solo se salva, curiosamente, cuando el material es propio (algo inédito con el Sr. Coconut hasta ahora) como en el caso de “Las maracas de Machín”. Con el gesto hubiera quedado como algo inteligente y ocurrente, ahora ya da la sensación de querer sacar huevos de una gallina que ya es gallo. Jesús Sáez
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.