Fueron los ganadores del Proyecto Demo de hace un par de años y se han recorrido los festivales de media España como si de una masiva puesta de largo se tratara. La ocasión lo merecía.
Catapultados como una banda a tener en cuenta por parte de crítica y público, obviamente, registrar su primer álbum se les antojaba como algo más que un reto. Siguiendo la estela de We Are Standard y suspirando por el recuerdo de la escena de Manchester, este cuarteto vasco apuesta por esa corriente dance rock que tantas alegrías nos ha dado recientemente en noches de desfase salvaje. Y lo cierto es que dejan a un servidor con un buen sabor de boca. “Twilight Day” y su bajo minimalista, ese “Power Life In America” que podría entonar el mismísimo James Murphy o los oscuros sintetizadores de “In The City” hacen de “Dirty Towels” una ecléctica mezcla de rock bailable para ser degustada en su hábitat natural: la pista de baile. La jugada les ha salido redonda y todas las expectativas que se habían depositado en ellos se han superado con creces.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.