Catfish Haven suena a la típica banda que te podrías encontrar en un andrajoso bar de carretera de la Ruta 66. Uno de esos antros lleno de moteros, paletos y chicas meneando el culo aburridas en una barra donde solo se sirve cerveza y whisky.
Uno diría al escucharlos que se trata de una banda veterana, curtida, sin embargo a juzgar por las fotos promocionales los tres melenudos que forman el núcleo de esta formación de Chicago –en el disco son más- apenas llegan a la treintena. Es sin duda la voz de George Hunter –cazallera, rugosa- lo que motiva esa sensación. Hunter y los suyos han grabado este “Devastator” como si fuera un directo en dos partes, seis temas primero, una canción interludio –“Halftime Show”, que incluye algo que ya se estila muy poco: ¡un solo de guitarra!- y seis temas después. Entre estos trece cortes hay un poco de todo, desde baladas soul a hard rock, pasando por temas que podrían haber firmado Kool And The Gang (“Set In Stone” o “Play The Fool”, los temas más funk), aunque siempre con ese toque garajero y arrastrado, empapado en alcohol. No busquéis aquí ni un atisbo de modernidad, Catfish Haven es rock’n’roll añejo, del de toda la vida.
Lo siento, debes estar conectado para publicar un comentario.