El álbum en solitario de Padi Fuster tras la disolución de Sibyl Vane contiene once canciones que son como once pequeños puñetazos. Padi se muestra bravucona, desafiante (“Si me lo vuelves a hacer sufrirás consecuencias” canta en “Amenaza”) y en sus canciones hay cierto resentimiento hacia los hombres y algo de teenage angst.
Sus agridulces letras hablan de lo odioso que es en verano entrar en sitios que ponen el aire acondicionado a todo trapo y de correr con el viento en la cara y dar patadas bravas a todo lo que se oponga. Habla de un chico que trata a su novia como una tostadora (“a la cual le metía y le sacaba el pan cuando quería”), de ir a la deriva y de rayos que silban. En lo musical las formas son básicas, simples, pero no por ello menos efectivas. Con sólo unos acordes de guitarra, una batería unas maracas y su voz Padi entrega canciones cortas y contundentes, que aún con ese aire de trabajo inacabado, se te queden rondando por la cabeza un buen rato. Como es habitual en el sello el álbum se puede descargar de forma gratuita (en www.centelleando.com).
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