Ciudad de las dos lunas
Discos / Cabiria

Ciudad de las dos lunas

7 / 10
Sergio Ariza  — 08-06-2021
Empresa — El Volcán
Género — synthpop

Eva Valero vuelve tras los cuatro años pasados desde la publicación de “C’est Lindy On”, su disco de debut, ya bajo el nombre de Cabiria. Si aquel disco era una especie de dream pop con muchos sintetizadores y unas letras que buscaban el humor, ahora regresa con “Ciudad de las dos lunas”, un disco con un pie en la pista de baile y otro en la melancolía y la nostalgia, una colección de canciones perfectas para bailar a solas mientras ves a tu ex enrollándose con otra persona.

La propia Cabiria ha señalado que la principal influencia del álbum es el italo disco, un género del que no era muy consciente hasta que la compararon con él en una reseña de su anterior trabajo, dice que, al igual que le pasó con los Chromatics, lleva enganchada desde entonces y es algo que se nota en estas canciones con mucha facilidad melódica pero cuya producción se queda algo corta, aquí hay canciones con mucho potencial que se merecen brillar un poco más, sobre todo si pensamos en lo que podría hacer alguien como Johnny Jewel con ellas.

“Después de Medianoche” es la primera gran canción del disco, buen estribillo y un saxo mezclándose con sintes como si quisiera guiñar un ojo a Bryan Ferry, el saxofonista, Julián Álvarez, ya aparecía en otro de los primeros adelantos del disco, “Fantasma”, una canción en la que se aprecia el humor surrealista de Valero, hablando sobre convertirse en un fantasma que se come las lentejas pasadas… Pero en este disco, a pesar de seguir contando con su personal sentido del humor, la cantante ha puesto más de sí misma, como se puede apreciar en “Si pudieran hablar”, una canción que musicalmente es puro italo disco y que habla de esos otros tipos de fantasmas que aburren hasta a las ovejas creyéndose superiores a cualquiera.

“DISCO-CAFÉ” es otro as ganador del disco, con esos coros tan pop y esa melodía que podría haber firmado La Casa Azul, “Vía Torino” es otro acierto, synth pop con aroma New Order y un aire melancólico perfecto para bailar por tu cuenta, al final superpone dos melodías distintas, dándole un broche de oro a la canción. Por su parte, “Lejos un rato” tira por el Eurodance y es de las más bailables del disco, aunque nuevamente viene bañada de cierto sentimiento agridulce. En “El desencanto” vuelven los saxofones y suenan castañuelas en plan Phil Spector, pero nuevamente vuelve a sonar totalmente italo disco, además de contar con otra de las mejores melodías del disco.

En resumen, un disco con mucho potencial, perfecto para la gente a la que le guste la música disco con un punto melancólico, con una interesante mezcla de La Casa Azul con Linda Mirada o The Human League con Javiera Mena, pero al que le falta mayor brillo en la producción para dar el salto definitivo.

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