No hace falta más que echarle un vistazo a este número de la revista para descubrir reseñas o entrevistas con algunos de esos grupos que recuperan el legado de los ochenta más melancólicos.
Era de esperar que la popularidad de Interpol o Editors levantase la suficiente polvareda para que los grupos inspirados en esa década surgiesen hasta de debajo de las piedras. Por eso ahora tenemos que hilar muy fino y aguzar la vista para que no nos den gato por liebre. The Mary Onettes –de quienes les hablo en algún rincón de estas páginas- están fuera de duda, pero sobre The Cinematics aún tengo algunas. Suenan correctos, vienen de Glasgow, su cantante es guapo (por lo menos bastante más que un servidor) y les ha producido ni más ni menos que Stephen Hague, pero tienen un punto aséptico en la producción que me lleva a pensar en una suerte de The Bravery a la británica, a un grupo envuelto en film plástico. Desconfianza injustificada la mía a estas alturas y que solamente uno de sus conciertos en directo podrá despejar. En todo caso, tampoco huyan en desbandada. Canciones como “Keep Forgetting” o “Ready Now” no están mal, versionan al Beck de “Sea Change” (“Sunday Sun”) y son una de las esperanzas de su discográfica.
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