La noche del 29 de Marzo prometía sacudir nuestras cabezas y estimular nuestros sentidos con un cartel enmarcado dentro del ciclo 100% Psych organizado por Giradiscos y compuesto por los americanos Wolf Eyes y como teloneros los madrileños Lazharus.

La velada, marcada claramente por el ruido, se abrió con Lazharus. La banda compuesta por Iván Sentionaut, Sergio Albert y Kike Kaos, explora de manera cruda y descarnada estilos tan poco amigables como son el industrial o el noise. En alrededor de poco más de veinte minutos su oscura propuesta, que se podría definir como una mezcla de Godflesh y Trepaneringsritualen, inundó la sala de machaconas bases envueltas por capas de ruido y unas distorsionadas voces que llegaban del mismísimo infierno. Poca broma.

A estas alturas de una banda como Wolf Eyes te puedes esperar cualquier cosa, aunque evidentemente lo primero que te viene a la cabeza cuando oyes su nombre es noise. Bien, pues en su paso por Madrid y en el sentido más estricto del género, hubo poco ruido. ¿Y que tocaron? Difícil explicarlo, aunque la mejor manera de hacerse una idea es escuchar su obra “I Am A Problem”, ya que la mayor parte del concierto estuvo basado en ese disco. Con Nate Young al frente, flanqueado por un John Olson que parecía un saxofonista llegado del futuro y con Jim Baljo en modo hippie, Wolf Eyes durante una hora nos sumergieron en un trance psicodélico ruidista de cadencia lenta y altamente influenciado por sustancias psicoactivas. Ellos mismos se denominan psychojazz, algo que Nate Young hizo saber al público a mitad de concierto, y he de decir que razón no les falta. La noche lo prometía y lo cumplió, nos fuimos para casa con nuestras cabezas sacudidas y los sentidos estimulados.