El pasado 5 de mayo el CCCB de Barcelona se convirtió, gracias a la colaboración de Vans y el colectivo Asíplanchaba en una fiesta dedicada al skate. Una fiesta particular donde las mujeres, tal y como su nombre indica, fueron las protagonistas. Esta jornada, que concentró a más de 60 skaters, impulsó la participación y visibilidad femenina dentro de un mundo principalmente regido por hombres.

La jornada comenzó con una muestra de patinaje de la mano de algunas de las mejores patinadoras del mundo, tanto nacionales como internacionales. Chicas de Chile o Reino Unido, por mencionar unos pocos lugares, se acercaron al hall del CCCB para apoyar la iniciativa. Entre ellas se encontraba Ianire Elorriaga, 6 veces campeona de Europa, quien más adelante se encargó de contar su historia de superación y responder a las preguntas de sus seguidoras. Janire, como otras muchas patinadoras, se tuvo que labrar su renombre, esforzándose día tras día, bajo la atenta mirada de los chicos, quienes parece que tienen la voz en este deporte. Sin embargo, y sin ir más lejos, el 5 de mayo constató el empoderamiento y reivindicación femenina dentro del skateboarding.

Desde niñas a mujeres adultas tomaron parte en las diferentes actividades programadas: taller de tatuajes temporales, customización de riñoneras, tablas… y claramente, en la clase de skate que impartían las profesionales de este deporte. No importaba el nivel, lo importante fue divertirse y aprender de la mano de las monitoras que, entre risas y buen rollo se ofrecieron a enseñar. Una vez acabados los talleres, se procedió a la proyección de Girls Skate India, un documental que narra el viaje de las patinadoras profesionales Lizzie Armanto y Atita Verhese a la India para hacer clinis de skate y contruir un skate park allí, analizando la escena emergente del país.

Como colofón final, la música tuvo un papel muy importante en esta jornada. En primer lugar la polifacética cantante Demmy Sober, liderando a su banda formada por tres músicos, dejó claro su poderío, tanto por su voz, como por su presencia en escena. Pese a tenernos acostumbrados a actuaciones más portentosas, con bailarinas, y una más recargada puesta en escena, Demmy optó por un directo más sobrio. Ropaje oscuro y una actitud más bien estática no desmerecieron para nada su show, porque ella demostró que no necesita nada más allá que su voz para dejar las cosas claras.

A continuación, y como cierre, el duo gallego BALA pusieron patas arriba el lugar. V a la batería y Anx a la guitarra hicieron alarde de sus temas hard-core, stoner, metal… las etiquetas no van con ellas, no les hacen falta. El ruido y la energía que desprendieron fueron arrolladoras. Combinando temas de sus dos discos, el conjunto dejó claro por qué se tratan de una de las propuestas más interesantes del panorama nacional. Letras agresivas y reivindicativas que pese a ser o no seguidor de este género, seguro que dejaron la imprenta grabada en las mentes de las allí presentes.