Era el primer día del festival en el Auditorio Natural de Lanuza y los nervios en la nueva organización se sentían, pero la buena selección de bandas y el respaldo de los casi 2500 espectadores, dejaron muy buen sabor de boca en su jornada inaugural.

Una de las primeras diferencias con el formato anterior es que hay un pequeño escenario en la carpa de entrada (bautizado como Caravana Sur), con la idea de presentar bandas locales para ir calentado la noche.

Algo que hicieron y muy bien el “girl power duo” de Lady Banana. “In rock we trust” decían en su primera grabación y a ello se dedicaron en cuerpo y alma. Se les nota que han hecho calle, pero siendo solo guitarra y batería han trabajado muy bien como poder sonar igual o más fieras que una banda completa. El vigor, vitalidad y velocidad con la que tocan corre a su favor y lo demostraron en temas como “Tally Ho” que fue coreado y bailado por un buen número de público. Ellas dejaron claro que el festival se ha renovado abriéndose estilísticamente.

Algo asimismo evidente fue la edad del público para está primera jornada, en general más bien maduro y seguidor sobre todo del grupo cabeza de cartel de la noche, The Waterboys. Sin embargo también parecía conocer al grupo precedente, los madrileños Morgan. Y lo cierto es que está banda ha sido una de las sorpresas agradables de estos últimos años, consiguiendo una repercusión que muchas bandas quisieran y colgando “sold outs” en la mayoría de sus conciertos. Su pop-soul-blues de aire americana, parece haber llegado para quedarse y no se sabe cual es su secreto, pero su naturalidad, la voz de Nina de Juan, sus arreglos vocales, la buena conjunción del grupo y unas
composiciones con momentos álgidos han calado bien hondo.

Andan acabando la gira de su segundo disco “Air” y tienen un directo bien trabajado. Abrieron de manera suave con “Planet Earth” para meter más ritmo y músculo guitarrero con “Blue Eyes” y “Attempting”. Nina brilló en “Sargento de Hierro” y la ya clásica “Home”, e hizo que todo el mundo coreara “Flying Peacefully”. El quinteto en escena se mantuvo bastante estático hasta que a mitad de la semi-disco “Another Road”, incluyeron su propia versión del “Lose yourself to dance” de Daft Punk, mientras Nina se arrancaba a bailar en el centro de la escena (reivindicando a los que no saben bailar) y el público la seguía con las palmas. Cerraron con la intima “Marry You” con Nina luciéndose a la voz acompañada por Paco a la guitarra y haciendo eso que les sale tan bien, que la canción crezca rítmicamente hasta hacerla explotar.

The Waterboys lo tenían todo de cara para que su concierto fuera memorable, pero durante toda la actuación parecieron no estar a gusto con el sonido que les llegaba y tuvieron algunas interrupciones que cortaron el ritmo del show. Aún y así, Mike Scott (siempre elegante y tocado con ese sombrero Stetson) demostró que mantiene su riqueza vocal y la banda se mostró pletórica, algo que el público agradeció celebrando sobre todo sus grandes temas.

Para estos conciertos que han hecho en varios festivales en España, y para economizar, han venido en formato quinteto (la anterior gira eran nueve) enfocando las canciones de manera bastante más rockera. Así que era de recibo que empezaran con la canción que abre su último disco “Where the action is” y con un Scott soltándose a la guitarra. Como ya nos había avanzado en la entrevista que publicamos en estas paginas, el setlist de su actuación iba a estar basado en sus tres últimos discos alternando con algunos de sus temas clásicos. De estos últimos sonaron “All the things she gave me” donde los solos de saxo fueron suplidos por el teclado del eficiente “Brother” Paul; la intensa “A girl called Johnny”, que dedicara a Patti Smith, con Scott al piano y en la que se recreó dialogando con el violín del inconmensurable Steve Wickham y haciendo hasta tres “reprises” o la arrolladora “Medicine Bow”. Entre las recientes destacaron la emocionante “Ladbroke Grove Symphony”, la divertida y “soulera” “Nashville, Tennessee” donde “Brother” Paul se volvió a explayar, y la arrolladora “Still a freak” con un Wickham desatado.

Sabido es que a Scott le gusta hacer cosas diferentes en sus conciertos introduciendo alguna versión, y tal y como nos había confesado anda leyendo libros sobre los Stones, así que se marcó un “Under my Thumb” que sorprendió a todos. No sabemos si fue por falta de tiempo, pero se saltó la épica “The Pan Within” a pesar de tenerla en su propio listado de canciones, pero sí que se puso folkie para la deliciosa “When ye go away”. Y no podía dejarse en el tintero la aclamada “The Whole of the Moon”. Aunque fue más celebrado el “Fisherman’s Blues” que sonó mayúsculo en ese espacio natural (hasta hubo alguien que entró en éxtasis y se bañó en ese espacio entre público y escenario). Cerraron visitando de nuevo el repertorio de los Stones con un eléctrico “Jumpin’ Jack Flash” en el que Wickham dejó su violín para enfundarse una guitarra, dejando al público con ganas de mucho más.

Sobre todo para estos que se les hizo corto el concierto, estuvieron después en los platos Simon Zico Dj y Pendejo Dj, que cerraron con sus gozosas sesiones este primer día del festival en Pirineos Sur 2019.