Enésima visita a Euskadi de la banda sueca The Baboon Show (fotos inferior y encabezado), entradas agotadas desde hace semanas y muchos fans entregados con ganas de pasarlo bien.

Ejercieron de teloneros los barceloneses The Capaces. Con un sonido crudo y sucio, compitieron durante unos 35 minutos por conseguir el trofeo al grupo con la habilidad de tocar más rápido. La voz rasgada de la cantante Martillo llevó en volandas a sus compañeros y el punk and roll campó a sus anchas, caldeando el ambiente con andanadas del calibre de “Stay Punk”, o con las más rockeras “Ready To Lose” y la estupenda versión de “Poison”, de MC5.

Cuando el mar de cabezas, sudor y cervezas ya se había convertido en tsunami, apareció en escena el cuarteto nórdico dispuesto a atracar su drakkar en el puerto punkrockero más cercano. La fórmula de su éxito, sobre todo en vivo, es sencilla y nada rebuscada. Con actitud macarra y cercana, punk, rock escandinavo y ritmos reivindicadores de AC/DC, crean una atmósfera festiva muy contagiosa. Ayudan a ello sus canciones directas y de estribillos fácilmente coreables, como “Radio Rebelde” y “Shame”, tocadas esta vez una detrás de otra para crear uno de los mejores momentos de la noche. La tremenda garganta de Cecilia borda las melodías y escupe litros de lava sin parar, incluso cuando se dirige al público para mostrarse agradecida por el feedback. “Holiday” sonó más cañera que en el disco, y la proletaria y solemne “Same Old Story” hizo buenas migas con la antisexista “You Got A Problem Without Knowing It”, antes de que el guitarrista Hakan Sörle demostrase sus dotes vocales en “Again”, con la que se despidieron momentáneamente. Dentro del extenso bis destacó la incendiaria “Jugando Con Fuego”, con esos momentos de desparrame en castellano, y que dedicaron a las buenas gentes de Barakaldo, que tan bien les trataron en sus visitas a la localidad vizcaína. La despedida definitiva llegó con “Heidi Heidi Ho Ho”, con toda la sala puño en alto y gritando con más ganas que nunca.

Esperaremos la nueva visita, seguramente cercana en el tiempo, de una de esas bandas pensadas y fabricadas para el directo, para patearse carreteras y escenarios de medio mundo, exportando adrenalina y energía de la mejor calidad, y llevándose a cambio el cariño y el respeto de la fauna musiquera.

Saqueo y trueque a gran escala.