Los Nada Surf de 2019 ya no son aquellos tres chavales que asaltaron las listas de éxitos con ese satírico ‘Popular’, un anti-himno post-adolescente con filiación grunge. Aquel tema fue su particular ‘Creep’, su ‘Smells like teen spirit’, y sobrevivieron al éxito a base de constancia y confianza. Aquí están más de dos décadas después y ocho discos de estudio, todos con una calidad indiscutible y algunos tan aclamados como ‘Let it Go’, su tercer largo y el primero para el sello independiente Barsuk tras salir de Elektra por la puerta de atrás.

Los de Nueva York, ahora cuarteto tras la incorporación oficial del Guided by Voices, Doug Guillard, un habitual de sus giras desde el 2010, si bien este pasado jueves no estuvo en la sala Upload de Barcelona y fue sustituido por un teclista, han evolucionado y sofisticado su sonido. Del indie rock urgente, capturado a la perfección en aquel ‘High/Low’ por el exlíder de los Cars, Rick Ocasek, al pop rock de corte más clásico e incluso cercano por momentos al folk de su último trabajo hasta la fecha, “You Know Who You Are”, publicado en el 2016.

Su última referencia hasta la fecha es un directo con una orquesta, “Peaceful Ghosts”, grabado con la ayuda del Calexico. Martin Wenk. Sin nuevo álbum la noche en la sala del Poble Espanyol con motivo del 10º aniversario de SON Estrella Galicia se antojaba como la ocasión perfecta para recordar todos sus temas más emblemáticos, que no son pocos, y tomarle así el pulso a una de las bandas más respetadas y sin duda incombustibles del rock alternativo estadounidense.

Abrieron con ‘Looking Through’ y ‘Whose autorithy’, de su séptimo y quinto trabajo respectivamente, con el público bastante receptivo y cada vez más entregado a la magia que estos neoyorquinos tienen y saben transmitir. Su cantante y guitarra, Matthew Caws, confesó que estar sobre el escenario en Barcelona era como un sueño extraño porque justo acababan de grabar su nuevo trabajo, que verá la luz en algún momento del 2020, pero ya estaban en un escenario. Echaron la vista atrás entonces recordando la misteriosa ‘Kilian’s Red’ y la celebrada ‘Weightless’. Prácticamente repitieron el ‘setlist’ del Razz2 en el 2016, su última visita a una sala de la capital catalana. el 2016.

La banda estaba pletórica, con un repertorio impecable y un sonido ídem en una sala bastante llena. Caws, siempre con una sonrisa; el bajista, Daniel Lorca, siempre con el pitillo en la boca, incluso cuando hacía coros, y muy metido en su papel; y el simpático Ira Elliott, en un segundo plano, detrás de los parches, excepto cuando dejó la batería e hizo los coros en el tema ‘Blizzard of ‘77’. El bajista, madrileño de nacimiento, tomó la palabra en un momento de la noche para agradecer a los organizadores su apoyo a la música local. “Aquí hay muy buenas bandas y está muy bien que les ayuden. Y si es una cerveza, pues mucho mejor”, apostilló en castellano.

Para la recta final dejaron la sentida ’80 Windows’ e ‘Inside of Love’, otra de las piezas cumbres de su carrera, momento en el que Caws dijo que era “una paradoja” escribir una canción sobre la soledad y compartirla años después con tanta gente. Para los bises se dejaron varios ases bajo la manga: ‘Popular’, ‘Always Love’ y ‘Blankest Year’. La gente gritaba otros temas, nadie quería que aquello acabase, pero no podíamos pedir más a Caws y compañía. Mejor broche, imposible.

Barcelona siempre ha sido una plaza difícil para Nada Surf, según me explicaba su mánager tras finalizar el bolo. En otras ciudades llenan salas más grandes e incluso necesitan hacer dos fechas. En cualquier caso, Caws y compañía aman Barcelona, donde han hecho amigos a lo largo de los años, y prometen volver para presentar un disco que ya está en el horno.  .