El afortunado retorno del FIM Vila-Seca
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El afortunado retorno del FIM Vila-Seca

8 / 10
David Llerom — 11-05-2021
Fecha — 08 mayo, 2021
Sala — Varios Escenarios
Fotógrafo — Clack Produccions

Más de cinco mil personas se han pasado por la edición de retorno del FIM Vila-Seca, paseándose por los diversos escenarios de la feria musical y artística. Y es que había motivo: más de treinta propuestas emergentes, familiares, musicales, artísticas, que se han desarrollado a lo largo de los tres días del evento.

Y una vez más ha destacado la excelente –sobre todo por cuidada– organización de esta cita tarraconense y su buena mano para combinar propuestas emergentes de los más diversos estilos. Si nos ceñimos a lo exclusivamente musical, nos llevamos sorpresas inesperadas, confirmamos nuestras esperanzas en algunos nombres y se nos pasó el tiempo volando. Y eso sin contar la parte pro de la cita, con jornadas profesionales en las que no han faltado speed meetings, mentorías, etcétera. Pero esa es otra historia, así que mejor centrémonos en los conciertos que nos han parecido más interesantes.

Para nosotros el viernes empezó con la actuación de Bofirax en el escenario pequeño del Castell de Vila-Seca. A esas horas el público todavía se estaba empezando a acercar a la zona, lo que mantuvo cierto halo de frialdad durante todo el show, a excepción quizás de los minutos en los que también hubo un vocalista y un saxofonista invitados sobre el escenario. Mejor en otras condiciones. Por su parte, Carlota Flâneur aportó una buena dosis de calidez con su voz en el Parc de la Formiga. Acaba de publicar nuevo EP, “Brains”, pero viéndola desenvolverse en directo es evidente que este es solamente el principio. Y su show sirvió, además, para dar el pistoletazo de salida de una tarde bastante animada. B1n0 no contaron con todas sus voces invitadas y tuvieron que echar mano de las pistas vocales que han incluido en sus canciones, pero su electrónica sonó con tanta clase como en estudio. Su propuesta cada vez se entiende más y mejor, aunque no acudan a caminos comunes a los que se nos tiene acostumbrados por aquí. Jóvenes con talento, aunque para jóvenes Kids From Mars. Han dejado de ser unos niños y eso se nota. Se nota en canciones como la rotunda “Ciudad Apagada”, pero sobre todo en un directo que mantiene la energía de cuando eran unos críos con ganas de epatar, sumándole un plus de efectividad y mayor claridad de ideas que no confunde diversidad con dispersión en ningún momento.

kids from mars

Kids From Mars

Apenas cinco años separan “Basat en fet reals” de “La llei universal”, pero ha pasado el tiempo suficiente para que Porto Bello se hayan reinventado y mutado en una banda que continúa siendo para todos los públicos, pero con unos matices muy diferentes. Lo que un día fue casi mestizaje pop ahora tiene mucho más de pop mainstream con una producción en la que cabe desde el pop a la estadounidense hasta los arreglos electrónicos a la Avicii que tanto se están utilizando últimamente en tierras catalanas. En lo suyo funcionan y saben que darlo todo en el escenario siempre les ha jugado a favor. Era obvio, por tanto, que cerrasen el escenario grande del Castell con el día despidiéndose de la luz del sol.

Del sábado 8 de mayo nos quedamos por encima de cualquier otro show con el de Clara Poch y Marçal Calvet, cuya propuesta escénica sorprendió a más de uno –nosotros entre ellos– por su imaginación y rotundidad. A Calvet se le dio tan bien el violín como el contrabajo, pero la performance de Poch y su portentoso registro vocal fueron los auténticos protagonistas. Justo antes, Cine Nuria presentaban “Año luz”, y cumplieron al hacerlo. Su pop electrónico siempre a un paso de ponernos a bailar quizás era demasiado dulce para celebrar la llegada del mediodía, pero incluso así se defendieron más que bien.

Anabel Lee

María La Blanco se trajo a Vila-Seca las canciones de “Cantautora”, su disco del año pasado. Definir su propuesta en una palabra es complicado, sobre todo porque combina pop mediterráneo con aromas brasileños, flamencos o incluso soul. Aunque se desenvolvió decididamente bien, el que su concierto gustase más o menos dependerá de la conexión que tengamos con una fórmula que se ha transitado ya en muchas ocasiones. Quizás lo que hacen Anabel Lee o Gebre también acuda a lugares comunes en lo que a pop de guitarras se refiere (más punk pop en el caso de los primeros, más teenage fanclubesco en el de los segundos), pero a esas horas de la tarde se agradeció que pisasen tanto el pedal de distorsión como el acelerador y nos brindasen las dosis de electricidad que nuestros cuerpos requerían. Anabel Lee, eso sí, se lo pasan en directo la mar de bien, desprendiendo energía y desparpajo, mientras que Gebre se concentran más en conseguir sonar como más les gusta. Y si el público no hubiera tenido que estar sentado durante sus actuaciones, ambos se lo habrían pasado todavía mejor.

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