Anoche tuvimos la oportunidad de asistir a una auténtica exhibición de talento musical y a una firme prueba de que las bandas estatales no tienen nada que envidiar a las internacionales. A pesar de la lluvia, la gente ya esperaba fuera del Kafe Antzokia veinte minutos antes de la apertura de puertas. Tras pasar un poco de frío y mojarnos de más (ya que se abrió con retraso) conseguimos entrar a un “Antzoki” que estaba notablemente lleno para tratarse de un jueves. Aun así, ahí estábamos unos cuantos dispuestos a disfrutar de dos grupos de estilos bastante diferentes pero que resultaron ser finalmente una explosiva combinación.

Sobre las nueve y media pasadas, subieron al escenario los navarros Dawn Of The Maya que están a tan solo un concierto de finalizar su gira ‘The Balance Is Broken Tour’ en la que han presentado su último trabajo ‘The Truth Is in Front of You’ a lo largo del país. El quinteto de Pamplona fue, sin embargo, esta vez un cuarteto, ya que no pudimos contar con la presencia de Marta, la teclista, por lo que la labor de lanzar las intros y efectos cayó sobre Marcos, el batería, que rindió a la perfección.

Comenzaron tocando ‘Devouring Stars’, donde pudimos apreciar la buena forma en la que están y las tablas que han obtenido estos jóvenes músicos en el último año tras haber tenido la oportunidad de tocar en lugares tan importantes como la edición del Resurrection Fest de 2013. Después, con ‘Wake Up Species, Build A New World’ pudimos disfrutar de uno de los temas más Post-Hardcores del último disco, en el que mezclando sutilmente una base de teclado con riffs potentes han conseguido lograr un conjunto que tanto en directo como en disco sorprendieron a más de uno.

Le siguieron ‘Heavenly Fire’, ‘Endless Void’ y pasaron a tocar ‘Pray For Better’, esta del primer disco, que aportó un toque más metalcore. Sin parar de relacionarse con el público, el grupo no dejó de dar espectáculo en ningún momento, y los entregados seguidores que había en la sala obedecían las órdenes del cantante Igor, que como si de un director de orquesta se tratara, mandaba a los fans realizar tanto ‘Mosh Pit’-s como ‘Wall Of Death’-s. Mientras tanto, los temas del último disco iban avanzando, hasta que con la llegada de ‘The Balance Is Broken’ y ‘Desolated Cosmos’, el público llegó al súmmum, coreando los estribillos al unísono. Finalmente, con ‘The Age Of Darkness’ pusieron la guinda a lo que fue un setlist milimétricamente calculado.

Una vez acabados los cuarenta minutos que duró la primera actuación, llegaba el turno de Cobra.
Si ya pensábamos que la sala estaba bastante llena, con la entrada en escena del cuarteto, una gran cantidad de seguidores hicieron su aparición.

La banda comenzó con muchísima fuerza, interpretando la última canción ‘2001: A Space Odyssey’ del EP ‘Covered – A Selection Of Film Scores’ donde recrean las bandas sonoras de diferentes clásicos del cine. Posteriormente, pudimos disfrutar de ‘Ground Zero’, primer tema del segundo disco de la banda, en mi opinión, uno de los temas más vibrantes del grupo, en el que pudimos vislumbrar la alta influencia que el Stoner Metal ha dejado en ellos. A continuación, Cobra nos ofreció ‘Winchester’, de su primer disco The Strong Arm Of The Rock’, que se caracterizó por la aparición de riffs más lentos al más puro estilo Black Sabbath. Con ‘Randolph Aviator’ descubrimos que no es necesaria más velocidad para conseguir un himno de auténtico Heavy Metal.

La banda siguió intercalando canciones de todos sus discos en perfecta cadencia, consiguiendo hacer llegar a nuestras entrañas su intensidad y potencia. Tras ‘Touch Of Evil’, ‘Cimmeria’, ‘Miyagi’ y ‘The Ugly, the Very Ugly and the Ugliest’, llegó el tema ‘The Godfather’, a mi parecer, una auténtica obra maestra. La canción empezó con el bajo interpretando la famosa melodía de ‘El Padrino’, que después se vería metamorfoseada en Sludge Metal , mientras que Lete se ayudaba de un megáfono para darle un aire más oscuro, y terminó sobrecogiendo al público finalizando la canción con la dulzura de una caja de música que, paradójicamente, aporto un toque siniestro.

Le siguieron ‘Rebel Scum’ y ‘Ezekiel 25-17’ de ‘Thriller’ una sucesión de Hardcore y Stoner. Cuando ya llevábamos una intensa hora y el concierto estaba llegando a su fin, tuvimos el placer de escuchar los últimos tres temas, pertenecientes a su primer álbum. ‘Crossroads’ y ‘General Lee’ aportaron una traca final de sensaciones que culminó con ‘Life Is Too Short…’ con la que Cobra nos inyectó el veneno de su rock en las venas, dejándonos completamente hipnotizados y con una sensación de plena satisfacción.
En resumen, una noche para disfrutar y recordar durante mucho tiempo.