Charlamos con Venga Monjas con motivo de su 20º aniversario
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Charlamos con Venga Monjas con motivo de su 20º aniversario

Fran González — 04-06-2026
Fotografía — Archivo

Cuando Internet todavía era campo, Xavi Daura y Esteban Navarro campaban a sus anchas, con un huevo fuera y la cutrez deliberada por bandera. YouTube era el salvaje Oeste y los Venga Monjas sus particulares marshals. Han pasado veinte años ya de aquello y no nos lo creemos. Ni ellos, ni nosotros. Este mes, además, celebran este aniversario con sus fans.

“Lo gracioso es que empezamos Venga Monjas con veinte años, así que a partir de ahora llevaremos más tiempo siendo Venga Monjas que cualquier otra cosa”, comienza diciendo Xavi. El motivo de nuestra charla es, además de celebrar su bendito legado, recordarle al mundo que estarán celebrando sus dos décadas haciendo la bufa y la yusa en Barcelona (11 y 18 de junio, Sala Apolo) y Madrid (21 junio, La Riviera). “Había muchas posibilidades de anunciar los shows y no comernos ni un torrao. Piensa que nuestras redes llevan muertas años, así que era muy probable que el algoritmo nos putease, pero por suerte no ha sido así. Ni nuestros colegas van a poder venir a la primera fecha de Barcelona”. Lo comenta porque, por cierto, hicieron sold out en apenas tres horas. “A la promotora le dijimos que era muy importante hacer una única fecha, pero claro, no contábamos con venderlo todo tan rápido. Ahora afrontamos las otras dos fechas con cero ilusiones [risas]”.

“Hemos aprendido que, cuando te viene el brote de la divergencia, hay que subirse a esa ola”

El tiempo en barbecho, dicen, les ha regalado calma y la oportunidad de centrarse en otros proyectos. Xavi regresa convertido en una referencia del stand-up patrio, además de autor de dos libros finísimos (“Bravo”, “Quemar Dinero”) y a Esteban le hemos visto entregarse en cuerpo y alma a su pasión, la música, tanto con la banda de Rigoberta Bandini como con su proyecto, Cheeto’s Magazine. “Hay mucho de Venga Monjas en Rigoberta”, apunta Esteban. “No solo porque a Paula le guste también el ‘makineo’, sino ya, simplemente, por el acting de todos cuando estamos sobre el escenario. A mí me suele dar la vena de ponerme a correr en círculos mientras grito cosas en catalán, estemos actuando en Tarragona o en Aranda de Duero. Eso es todo pura guasa, y viene de donde viene”.

Y por si alguien lo dudaba, por supuesto que habrá música en los shows de los veinte años. “De hecho, los planteamos casi como conciertos en los que, además, habrá sketches en vivo, momentos en los que hablaremos de nuestras cosas, sorpresas e invitados, pero la música es el esqueleto del show. Los hacemos precisamente en la sala Apolo y La Riviera para que esa intención vaya por delante. Queremos sudor y gente drogada”.

Preparar los espectáculos está siendo abrumador, nos cuentan.“Tenemos muchísimo lore y, aunque nos duela, habrá que dejar muchas cosas fuera”. Y es que sus veinte años juntos son también los veinte años de la evolución del humor en plataformas. “Ahora es más normal que la gente se ponga delante de una cámara sin filtro alguno, en cambio, cuando empezamos nosotros, éramos cuatro gatos y no teníamos muy claro si realmente había alguien al otro lado viéndonos. Lo cual, también es verdad, nos permitía desbarrar más”.

En un momento dado, incluso, dejan de hacer vídeos meramente desde el salón de una casa familiar a imaginar series y relatos en los que se atreven a involucrar tanto a nombres profesionales del audiovisual (Bruna Cusí, Burnin’ Percebes, Berto Romero, los Chanantes, Carlos de Diego, Miguel Noguera) como a familiares y gentes de su entorno (Emilio, ángel de la guarda) o, directamente, personalidades tan ingobernables como Josep Seguí, Marga Castells o Jordi Pau. “Ellos nos lo han dado todo”, dicen. “Al haber tanta improvisación en nuestro humor, grabábamos muchísimo, así que el guion real de las historias se construía en montaje, lo cual era verdaderamente pesadillesco”. Aunque reconocen que ha sido una mili que les ha ayudado mucho en sus otras facetas. “Mi manera de escribir se ha visto totalmente marcada por la improvisación”, confiesa Daura, “hasta el punto de que ahora mismo esta es la única forma creativa de expresarme que me gusta. Hemos aprendido que, cuando te viene el brote de la divergencia, hay que subirse a esa ola”.

Les pedimos una anécdota para despedirnos y nos cuentan cómo fue su loquísimo viaje a Estados Unidos, cuando apenas llevaban cuatro años grabando vídeos y, por una de estas carambolas locas del destino, tuvieron la oportunidad de rodar allí (Ver “La Aventura de Petri sin Gafas”). El extra de chaladura, tal y como añade Esteban, es que decidieron en el último minuto la temática sobre la que girarían dichos sketches: la celebración de una convención en Las Vegas sobre Curro Córner, probablemente el personaje más random de la revista El Jueves. “Cuanto más potente era lo que lográbamos, más raro tenía que ser lo que hiciéramos, esa era la filosofía”.

Ahora que hemos mordido el anzuelo, está claro que queremos más. Pero sus planes, después de estas actuaciones, pasan literalmente por “descansar, abrazar el verano y disfrutar de las piscinas” (las del 2001, claro). Se lo merecen: veinte años de gritos, saliva y deterioro cognitivo no se cumplen todos los días.

 

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