Una historia de My Bloody Valentine a lo largo de sus EPs

 

 

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MBV. Historia en corto (Parte 2)
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MBV. Historia en corto (Parte 2)

Luis J Menéndez — 01-06-2012

 


“FEED ME WITH YOUR KISS”
(1988)

 


Las referencias a las drogas (y más concretamente al éxtasis) en las canciones y la biografía de MBV son frecuentes, aunque Kevin Shields ha reconocido que el único momento en que realmente abusó de la química fue en su etapa como guitarrista de Primal Scream (¡cómo no!). En realidad el grupo no hizo más que trasladar a un lenguaje contemporáneo la tradición psicodélica, jugando con la alteración de la percepción sonora y visual tal y como venían haciendo desde los 50 algunos de los más destacados representantes del avant-garde pop, de Gysin & Burroughs y su Dream Machine a Pink Floyd o la revolución ácida primera y acid más tarde. Sin embargo, bien sea por la falta de recursos económicos o porque a mediados de los ochenta el mundo occidental aún se recuperaba de la pesadilla del “caballo”, en 1988 y a diferencia de la obsesión farmacológica de coetáneos como Spacemen 3, Shields y su colega del alma Colm Ó Cíosóig probaban con otros métodos que les permitieran alterar la percepción sensorial. “Fue un tiempo en el que jugamos a alterar el sueño. Era suficientemente fuerte y joven y no me había metido tantas drogas como para poder permitírmelo. Porque, claro, si fumas mucha marihuana es completamente imposible mantenerte despierto. Dormía dos o tres horas cada noche y trabajaba constantemente y disfrutaba mucho con ello. Me encontraba en un permanente estado de falta de sueño y tenía experiencias como en las películas de marcianos de serie z. Estaba en el estudio a años luz de todo el mundo, en el medio de ninguna parte intentando completar las letras de las canciones, y justo cuando ya me caía de sueño escuchaba un ruido rugiente. Y la luz se iluminaba y yo me arrastraba desesperadamente por la mesa luchando por seguir despierto y acabar la letra mientras me sentía amenazado y rodeado por ‘presencias’. La mayor parte de canciones que escribí por aquella época surgieron por la noche, muy tarde o en el estudio después de semanas de apenas dormir. Y puede que entrar en una habitación llena de equipos electrónicos afecte también de alguna manera. No sé por qué pero la electricidad altera mi mente”. ¿Cuántos músicos de esa oleada hipnagógica que nos asola en los últimos dos o tres años han probado a llevar tan lejos su método? Muy pocos, estoy seguro, y supongo que es por ello que al final sus producciones se igualan a la baja con un filtro nostálgico que les hace sonar como una vieja radio que sintonizara un programa de la BBC registrado hace cuatro o cinco décadas.

 

 

¿Qué parte de culpa tiene esta dieta de (falta de) sueño en que “Feed Me With Your Kiss” sea el más siniestro de los Ep’s de MBV? Recuerdo perfectamente que cuando conseguí mi copia también me pareció que era el EP el que menos matices aportaba a la evolución del grupo, en parte porque por entonces ya había machacado “Isn’t Antything” de arriba abajo y una canción tan intimidante como la titular había perdido buena parte de su efecto sorpresa. “Ese EP mostraba nuestra cara más oscura. La banda siempre se ha encontrado a medio camino de lo positivo y lo negativo, pero ‘Feed Me With Your Kiss’ claramente se inclinaba por éste último lado. La gente que lo escucha dice que suena más lo-fi que ‘You Made Me Realise’, y eso es porque yo ya era más consciente del efecto de las frecuencias más altas, en parte por eso que comentaba antes del hip hop. Pensaba ‘No tienes por qué hacer que todo suene arriba, separar todos los sonidos y hacer que brillen’. Básicamente tal y como eran las producciones de los 80. Así que ese disco fue la consecuencia de esa actitud, con un peso muy grade de las frecuencias más bajas”.

 

 

 

 


“GLIDER”
(1990)

 

 

“Isn’t Anything” fue un éxito en el circuito independiente. Quiero decir, el grupo seguía en la puta ruina pero en Creation se dispararon las ventas en comparación con las cifras que había movido hasta entonces el sello de Alan McGee: número uno en el indie chart británico y un nada desdeñable 61º puesto en el top general de ventas. Igualmente la onda expansiva llegó lejos… Recuerdo que escuché por primera vez al grupo en 1989 gracias a los músicos de aquello que luego dieron en llamar Xixon Sound, que lo pinchaban compulsivamente en las radios libres y la desconexión regional de la Ser en Asturias. Y casi me da un vuelco al corazón el día que me crucé con una copia en vinilo en una pequeña tienda de música de corta vida en la calle Rivero de Avilés. En un tiempo en que el acceso a la música independiente era prácticamente nulo y la dependencia del catálogo por correo de Discos Del Sur total, nunca tendré suficientes palabras de agradecimiento a la distribuidora GASA por colocar precisamente aquel disco en aquella cubeta. Más datos: mas o menos de aquella época data el paso de la banda por Plastic, el programa de TVE2, para hacer un playback que si no me equivoco es la única imagen que se guarda de la banda a su paso por una TV…

 

 

En cualquier caso, ese éxito de crítica y público hizo que McGee insistiera en que el siguiente paso de la banda fuera alargar la vida del disco –la intención era publicar un nuevo single con “(When You Wake) You’re Still In A Dream”- y empezar a trabajar en un largo de corte continuista en (otra vez más) tiempo record. Por supuesto McGee se encontró con el rechazo frontal de la banda personificado en Shields, que tenía otros planes en su cabeza.

Las primeras sesiones post “Isn’t Anything” en un estudio de alguna forma sirvieron para tantear las posibilidades del grupo y de ahí salió una canción, “Moon Song”, que curiosamente formaría parte no de su siguiente movimiento, sino del “Tremolo EP”. Y a partir de ahí empezó a fraguarse el mito del disco “interminable” en manos de infinidad de técnicos y estudios. Shields rememora así su paso por los estudios Woodcray en Bershire: “La gente que trabajaba allí eran putos idiotas. Hicimos todas las mezclas y el trabajo de feedback de ‘Glider’ (la canción) allí y casi consiguen volvernos locos. Aquella gente literalmente me decía que estaba chiflado por grabar ese tema. Los ingenieros y propietarios del estudio nos trataron como a la mierda, se cachondeaban de nosotros en nuestra cara. Así que si desarrollamos una actitud contra los ingenieros de sonido ese es el motivo”. “Glider” posiblemente sea la canción más extrema, al menos poniéndola en contexto con el tiempo y el lugar en que fue concebida, que nunca ha alumbrado la banda, un paredón instrumental de tres minutos (la versión original, que nunca se había escuchado antes e incluida en el recopilatorio de EPs que acaba de publicarse, llegaba hasta los 10 minutos) levantado a partir de corrientes circulares de feedback que marca una senda sin continuación por parte del grupo. Si acaso esa breve aportación de Colm a “Loveless”, ese misterioso corte de apenas un minuto titulado “Touched”. Cuando “Loveless” vio la luz hubo algunos fans que se vieron decepcionados porque en el disco hubiera un giro pop y en cierto modo se hubiera dado la espalda a esta faceta más radical, a lo que Shields se defendió diciendo que no era su intención grabar un disco deliberadamente “raro”, sino “orgánico”. “En ‘Glider’ hay una pista de guitarra y otra de bajo con un loop de batería, y el resto de lo que escuchas es sólo feedback de guitarra sampleado. Horas y horas de sampleado y edición en el sampler, sin un sintetizador ni nada por el estilo. Y en ‘Soon’ esos vocales que hacen ‘ahhh’ todo el mundo piensa que es Bilinda, pero en realidad era un sampler también. Después hai una canción, ‘Off Your Face’, en la que la guitarra acústica pasa por un efecto de flanger, así que realmente no tiene nada especial, pero crea un efecto como si estuviera digitalizada y dañada de alguna forma”.

 

 

“Don’t Ask Why” y “’Off Your Face” son los temas que de alguna forma anticipan el sonido más pop y centrado en la guitarra acústicas de “Sometimes” mientras que “Soon”… Bueno esa versión primeriza de “Soon” ya contenía en esencia lo que iba a ser el disco que les convertiría en la clave, la bisagra para despedir de una vez los ochenta y dar la bienvenida a una nueva década. Y no es porque lo diga yo: de esa canción aseguró ni más ni menos que Brian Eno que “fija un nuevo estándar para el pop. Es la música más ‘perezosa’ que jamás se haya convertido en un hit”.

 

 

 

 


“TREMOLO” (1991)

 

 

“Tremolo EP” se publicó el 20 de marzo de 1991, casi un año después de “Glider” y ocho meses antes de que “Loveless” se pusiese a la venta, alcanzando por vez primera en la historia del grupo el top 30 en listas de ventas. Aunque, como ya he comentado antes, los datos temporales tienen algo de engañosos porque en realidad “Moon Song” fue la primera canción registrada por el grupo (al menos parte de las pistas que aparecen en la grabación definitiva) después de “Isn’t Anything”. Fue también el punto de inflexión en que las relaciones entre el grupo y Alan McGee empezaron a deteriorarse, acuciado Creation por la necesidad de tener un disco pronto por sus problemas de liquidez por la ruptura con su distribuidora, Rough Trade.

También aparece ya Alan Moulder acreditado como ingeniero, aunque Shields le reconoce un rol mucho más importante que ese en la grabación del EP y, posteriormente, en “Loveless”. Y no es un detalle sin importancia porque Moulder es el único nombre de los muchos que fueron acreditados en la grabación al que Shields reconoce cierta ascendencia en el resultado final.
Y, finalmente, es en esta grabación cuando Colm desaparece del mapa como consecuencia de sus problemas de salud (la pobreza extrema, la tensión por la expulsión del país de su pareja por la oficina de extradición y la vida en las okupas le pasaron factura en forma de una enfermedad nerviosa que afectaba a sus piernas). Como mal menor, los ritmos comienzan a crearse a partir de sonidos sampleados, lo que produce en las canciones cierta sensación de ingravidez que acabará marcando posteriormente al disco. “Aquí fue cuando realmente empezamos a perdernos con el sampler. Había muchísimo feedback que tocábamos a través del teclado… En ‘Shallow’ había una grabación de una danza del vientre de Berlín, música tradicional turca,… Pero pese a todo creo que usamos la tecnología en una medida mucho menor de lo que la gente piensa. Yo estaba fascinado por registrar los sonidos del mundo y hacerlos inmortales, pero como si hubieses resultado dañados o momificados durante el proceso”.

 

 

El EP arrancaba con una versión de “To Here Knows When”, que terminaría recalando en una versión diferente en el LP. De este momento surge la famosa anécdota que cuenta Guy Fixen (ingeniero jefe de los estudios Protocol, y posteriormente en Laika): pasó un día completo, el de su vigésimo segundo cumpleaños para más datos, grabando un golpe de pandereta para esa canción. “To Here Knows When” terminaría siendo elegida como primer single de “Loveless”, y en cierto modo puede que sea el tema más representativo del disco por esa combinación entre ritmos sampleados y pop en proceso de desintegración. En ambos casos a la canción se le añadía una coda cercana al minuto de duración, si acaso más abstracta y cercana a la ambient music en el caso del EP. “El EP tiene un tono diferente a ‘Loveless’, para mí la diferencia es grande. Porque más tarde volvimos otra vez a dormir con cierta normalidad y el sonido cambió. Las versiones de ‘Soon’ y ‘To Here Knows When’ son diferentes por eso. Terminé ‘Tremolo’ a principios de 1991 y de algún modo ese fue el punto y final a mi estudio sobre la tonalidad”. También el arranque de la obra mayúscula por la que My Bloody Valentine han pasado a la Historia.

 

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