Meses atrás la discográfica Bankrobber reeditaba en vinilo, el primer disco de Els Surfing Sirles, uno de esos trabajos que marcó a la escena underground catalana para luego expandir su radio de acción. Ahora vuelven a los escenarios fugazmente.

La recuperación de la puesta de largo del grupo de punk rock garajero catalán que ha coincidido con el anuncio de su (temporal y muy puntual) vuelta a la actividad. Con Joan Colomo y Mau Boada completando la formación, este otoño ofrecerán tres únicos conciertos con los que celebrar los temas que escribieron con el añorado Uri Caballero. Será el 15 de septiembre en el Sugar Illegal Fest (Vic), en el 11 de octubre en la Sidecar (Barcelona) y 3 de noviembre en el Konvent (Berga). Los propios Surfing Sirles; Marçal Lladó y Xavier Riembau de Bankrobber; Joan Colomo, productor del disco y Roger Peláez, diseñador de la portada (también cantante de grupos como El mal està fet o Budellam), rememoran la gestación de un álbum que ha devenido icónico, tremebundo fogonazo de irreverencia en la amable escena musical catalana de inicios de década, sulfuroso esputo punk entre los cándidos acordes de ukelele que imperaban por aquel entonces.

(Els Surfing Sirles) La verdad es que diez años después todo es un poco borroso. En 2006 publicamos un split con El Mal Ja Està Fet y FP y después hicimos juntos la gira del “Tripartit Invertit destrueix Catalunya” (Tripartito invertido destruye Catalunya). Ensayábamos en el Musicòdrom y en el Bandasonora e íbamos haciendo temas en el local, a partir de alguna letra o riff que alguien traía.

(Joan Colomo) Con los Sirles somos amigos desde hace una eternidad. El primero con el que me junté fue Uri Caballero, porque tocaba en Amunike Lehendakari. Éramos unos críos y lo conocí en una fiesta. A través suyo fui coincidiendo con toda la peña de los Amike, Sick Of Banality y del resto de grupos que tenía. Después conocí a Martí, creo recordar que en la Universidad. Ellos dos, Martí Sales y Uri, empezaron Els Surfing Sirles. Luego se sumaron Guille Caballero, a los teclados, y Xavi García, a la batería, que había estado tocando conmigo. Éramos todos colegas.

“El otro día lo volví a escuchar y me di cuenta de que es uno de los mejores discos que se han hecho en este país, sino el mejor, y tuve el puto honor de grabarlo”. (Joan Colomo)

(Roger Peláez) El batería de los Sirles, Xavi García, venía a menudo a los conciertos de punk y hardcore que montábamos en la Nau Karatepunk de La Roca. En uno de esos días que vino me pasó su maqueta “Nedant en l’ambulància”. La oí y flipé. Diría que aún tardarían un año o dos en editarla en “D’aquí 100 anys no hi haurà alcaldes” (El Tripartit Invertit) (Carnús Records, 2007), el disco compartido con El Mal Ja Està Fet, en el que yo cantaba, y FP. Me impactaron las letras con este punto entre lo totalmente idiota y lo perdidamente intelectual, el organillo mágico-lisérgico de Guille, el carisma radiactivo de Uri, el desparpajo de Martí y ese me-la-suda-todo tan cafre de Xavi. Y también me encantó que en cada canción se pudiera escuchar exactamente todo sin que nadie pisara a nadie.

(Joan Colomo) La primera vez que les grabé fue para su maqueta “Nedant en l’ambulància”, que luego incluyeron en el disco compartido El Tripartit Invertit. Tenía un ordenador chungo y ese fue mi primer experimento. A nivel técnico, aquello fue una aberración. Mi siguiente grabación ya fue “LP” (Bakrobber, 2010).

(Xavier Riembau) La primera vez que supe de Els Surfing Sirles fue por un cartel que encontré pegado en alguna calle del barrio de Gràcia. Era imposible no detenerse: un cartel hecho con boli donde hablaban de Bo Diddley y anunciaban un concierto de El Tripartit Invertit con El Mal Ja Està fet y FP en el Monstru de Banyoles, justo al lado de casa. No fui, como tampoco visité nunca la okupa en cuestión. Nunca antes les había escuchado y en ese momento tampoco sentí la necesidad de hacerlo. Pero lo que sí hice fue arrancar el cartel, que acabaría colgado en la oficina de Bankrobber de la calle Mozart.

(Marçal Lladó) En el local de Bankrobber de la calle Mozart teníamos colgado un póster hecho con boli de un concierto de El Tripartit Invertit. Nos hacía mucha gracia, pero de hecho nunca habíamos escuchado a ninguno de aquellos grupos, ni los conocíamos. Hasta que un día Martí Sales entró en contacto con nosotros. Creo que fue a través de Le Petit Ramon. Nos pasó dos canciones, “Neverland” y “El trineu”. Poco después los vimos en concierto en la calle de la Perla, en las fiestas de Gràcia. Alucinamos. Me impactó todo. Nunca habrá otros Sirles, los busques donde los busques.

(Xavier Riembau) Les vi por primera vez en el Festigàbal de 2008. Durante el concierto estuve más cerca de la barra que del escenario y mi veredicto fue más bien negativo, no me esconderé. No me hicieron ni gracia, me pareció que tocaban mal, un concepto en sí muy relativo. Pensé que los grupos de garaje de Palafrugell eran mucho mejores. Y ahí quedó la cosa. Aquel verano de 2009 volvieron a tocar en las fiestas de Gràcia, en la calle la Perla. Esta vez lo vi en primera fila. Escuchando los temas entendí lo que había sucedido el año anterior. Aquello era un grupo de rock & roll en estado puro. Un grupo que se tenía que palpar. Todas las bandas son diferentes, pero creo que ellos se diferenciaban del resto por la mezcla de canciones y actitud que ofrecían. Al cabo de un mes fuimos a verlos al Sugar Ilegal Fest de Vic con la firme decisión de ficharlos. Esa noche, la energía desbocada nos voló el cerebro y las tripas.

“Para nosotros “LP” fue una dosis de Ilusión para seguir juntos y hacer más canciones. Que nos cogiera Bankrobber, un estímulo y un motor”. (Elis Surfing Sirles)

(Marçal Lladó) Nosotros trabajábamos, básicamente, con solistas, y los Sirles eran un grupo con todas las letras, con cuatro voces y cuatro personalidades. La comunicación con ellos era totalmente diferente. Aunque siempre hubo buenas vibraciones personales, con ellos las decisiones prácticas nunca fueron sencillas. Sin embargo, teníamos todos muy claro que había unos límites que los Sirles nunca cruzarían y nosotros intentábamos respetarlo. Una vez, por ejemplo, nos propusieron que tocaran en el disco de La Marató de TV3. Declinamos la propuesta sin dudarlo. Por otro lado, para ellos un concierto en el Rock’n’Trini o el Bolívar tenía la misma importancia que cualquier escenario grande en el que les pudiéramos programar. Esta lógica imperó durante todos los años que trabajamos juntos.

(Els Surfing Sirles) Grabamos “LP” en dos etapas. La primera fue en casa de Joan Colomo, en el Montnegre, para probar una nueva pecera que tenía. Fue enconces cuando grabamos “Han atropellat el gat”, “El ie-ié de l’alquimista”, “Les bases de Manresa” y “On no hi ha sang”. De aquellas sesiones sólo aprovechamos “El ie-ié de l’alquimista”. “Les bases de Manresa” acabaría saliendo en el split que hicimos con Mujeres y, ahora, en la reedición en vinilo de “LP”. El resto de temas los grabamos en el local de ensayo de Joan Colomo en la calle Valencia, en Barcelona.

(Joan Colomo) El otro día lo volví a escuchar y me di cuenta de que es uno de los mejores discos que se han hecho en este país, sino el mejor, y tuve el puto honor de grabarlo. No solamente eso sino que, aun habiéndolo grabado yo, sigue siende un discazo. Son temas de un poder brutal que van más allá de grabaciones, técnicas… Realmente eran únicos. Siempre se les colgó la etiqueta de garajeros, pero eran absolutamente inclasificables. En sus canciones encontrabas ramalazos de hardcore y metal, de pop sixties, de punk… En la época del dominio del ukelele en la escena musical catalana, que surgiera un grupo así de irreverente fue un soplo de aire fresco.

“Los Sirles nos dieron un amor y unos dolores de cabeza muy diferentes a los que nos habían dado los otros grupos del sello hasta ese momento”. (Xavier Riembau) 

(Xavier Riembau) Recuerdo que los primeros temas que escuché de “LP” fueron “El trineu” y “Neverland”. La originalidad está muy sobrevalorada, pero la personalidad es una de las características comunes en todos los grupos de Bankrobber, y sin duda aquellas canciones desprendían mucha personalidad. Cuando nos enviaron el disco entero se corroboró que tenían canciones, que en ese momento era lo que más nos importaba a nosotros. Además, un disco con chiste de Barragan y homenaje en el diseño a Sonic Youth y Love es digno de ser escuchado.

(Marçal Lladó) La primera vez que escuché “LP” sentí que estos tipos escribían de puta madre. Había temazos, había energía… Pero sobre todo me fliparon las letras y todos los referentes que se mezclaban con total naturalidad: Josep Pla, Sideral, Casavella, Massiel, Nicolau Casaus… De aquel disco podrían salir eslóganes para rellenar miles de camisetas: “El que ens mou és el desig de trencar totes les coses” (“Lo que nos mueve es el deseo de romper todas las cosas”), “Vull viure arrauxat, vull viure espitregat” (“Quiero vivir alocado, quiero vivir despechugado”), “Al Parlament esnifen pegament” (“En el Parlamento esnifan pegamento”), “És quan rius que et veig les dents” (“Es cuando ríes que te veo los dientes”), “Shake shake shake, aixeca l’aixella” (“Shake shake shake, levanta la axila”). Tuvimos muchas charlas para decidir si dejábamos canciones fuera o no, ya que el disco era muy largo. Una de las que finalmente cayó fue “La Clota”, que para ellos era una canción importante. Por suerte ahora la hemos recuperado. Estas charlas normalmente las hacíamos en algún bar, sentados los ocho, los cuatro Sirles y los cuatro Bankrobbers, en alguna mesa grande mientras iban circulando las cervezas. Aquello era un órgano de gatos, pero al final alguien apuntaba cuatro cosas en un papel y eso iba a misa.

(Els Surfing Sirles) Hay diversas anécdotas de la grabación de “LP”. La letra de “El ie-ié de l’alquimista” la terminamos entre todos justo antes de entrar a grabar traduciendo la letra del “Soy minero” y buscando barrena en el diccionario. La estructura de “El trineu” se cerró mientras Martí estaba en un castillo en Escocia que tenía una gran bañera. Y fue la primera vez que grabamos a Uri roncando. Si os fijáis bien, sus ronquidos aparecen en “Les bases de Manresa”. Se convertió en una tradición. Lo repetiríamos en Sant Feliu durante la grabación de “Romaní, semen i sang” (Bankrobber, 11), en el tema “Estibador” y en Guissona con “Música de consum” (Bankrobber, 13) con “Merda alemanya”. Para nosotros “LP” fue una dosis de Ilusión para seguir juntos y hacer más canciones. Que nos cogiera Bankrobber, un estímulo y un motor.

(Joan Colomo) Cuando trabajo con un grupo me meto de pleno en su mundo y todo lo que hacen me fascina. Curiosamente, en el caso de los Sirles, en ese momento solamente veía los errores (ríe). Ha sido con el tiempo, con la perspectiva, que me he dado cuenta del disco tan bueno que habían hecho.

(Roger Peláez) La primera vez que colaboramos fue cuando publicamos el disco compartido de El Tripartit Invertit, y luego salimos juntos de gira. Queríamos seducir, subyugar y destruir Catalunya. No necesariamente en ese orden. Lo estuvimos a punto de conseguir. La portada del disco la ideamos a medias con el dibujante ATA, actual jefe de la editorial Autsaider cómics. Supongo que de aquí salió la idea de que me pidieran diseñar la portada de “LP”. Imagino que fue Uri o Martí, no lo recuerdo exactamente porque en esa época estábamos muy en contacto. Sí que recuerdo que la idea de la portada fue de Uri. Eso de mezclar un chiste de Barragán con uno de Raymond Pettibon a imagen de la portada de “Goo” (Geffen, 90) de Sonic Youth fue de Uri. A mí al principio no me hacía mucha gracia porque me gustan mucho Pettibon y Barragán, pero a Sonic Youth los he odiado siempre. Volví a colaborar con ellos más adelante. Para “Romaní, semen i sang” les hice una portada que al final no utilizaron. Pero me invitaron a cantar la intro de “Vols rockanroll? Pues té!”. En el “Música de consum” hay una adaptación de una canción de los Perro Pachingo, que era un grupo de rumba en el que yo cantaba. Hice coros en una canción de los Amunike Lehendakari que los FP versionaron en el disco de homenaje a Uri y con los Zombi Pujol hacemos “La gent i jo”. Otro hit inmortal sirlero.

(Marçal Lladó) “LP” era el único disco de los Sirles que no se había publicado en vinilo, por eso lo hemos hecho ahora, porque, para empezar, a nosotros mismo nos hacía ilusión tenerlo. Además, cuando vimos que daba para tres caras, nos animamos a recuperar las canciones perdidas y así poder llenar la cuarta.

(Joan Colomo) Estuve en todas las grabaciones de los Sirles y siempre fue un maravilla. Era un grupo brutal. Uri tenía una personalidad muy especial y los otros también eran todos unos cracks.

(Xavier Riembau) Los Sirles nos dieron un amor y unos dolores de cabeza muy diferentes a los que nos habían dado los otros grupos del sello hasta ese momento. Si Bankrobber sigue en activo, en parte es gracias a la alegría de vivir que nos dieron durante el tiempo que estuvieron en activo.

(Marçal Lladó) La relación con los Sirles nos ha marcado como sello. Un ejemplo: subir cada septiembre al Mercat de la Música Viva de Vic implicaba necesariamente una visita a la chimenea del Sucre, al Ilegal. Algún año ha coincidido que hemos tenido grupos tocando en el escenario de la plaza Mayor y, al terminar, hemos ido corriendo hacia allí porque teníamos a los Sirles o Las Cruet tocando a ras de suelo. Creo que esta dualidad, que siempre hemos disfrutado por un lado y por el otro, nos define.

(Xavier Riembau) Su legado son las canciones. Los cuatro discos están llenos de canciones en mayúsculas. Además, en sus directos fueron un grupo que aportó una energía desbocada que yo, personalmente, no había visto en ningún grupo catalán hasta entonces. Son un grupo atemporal que bebe del pasado pero no suenan caducados. Eran cuatro fans de la música en el sentido más amplio. ¿Qué otro grupo es capaz de unir en su imaginario los Chichos, Pharoah Sanders y Radio Birdman?

(Els Surfing Sirles) No tocábamos bien pero nos hacíamos querer.