No se componen todos los días discos catárticos, resultaría peligroso para la salud, y no siempre puede marcarse un punto de inflexión, tanto en la propia carrera como en el entorno al que perteneces: sería agotador marcar siempre un antes y un después. Es pronto para saber qué sucederá con el rap en castellano a partir de ‘El Círculo’ pero todo apunta a que Kase.O la ha liado. Que había vida más allá de Violadores del Verso lo había dejado bien claro el MC y productor zaragozano con sus distintas encarnaciones en solitario: la última, con la banda Jazz Magnetism, que ahora ha dejado en barbecho. Tras esta nueva referencia de RapSolo se sobrepasan unas expectativas ya de por sí muy altas.

Hace un año se pudo degustar el maxi ‘Previo’. Aquel adelanto despejó dudas sobre qué podía esperarse de lo que ahora ha salido a la superficie. Una vez olfateados los diecisiete cortes de El Círculo’, parece claro que el trabajo de Kase.O va más allá. “No tengo perspectiva del disco. Me gusta mucho la música, en general. Me gustan muchos palos y he intentado que cada canción fuera distinta; tanto musicalmente como rítmicamente, en el estilo de la letra y en la propia forma de rapear. Tenía claro al empezar con el álbum que las canciones iban a ser entes independientes. No iba a haber una línea argumental del disco, esa línea argumental sería en todo caso el hecho de que no hubiera línea argumental. Una anarquía. Una mezcla muy variada. En mi cabeza convivían todas esas ideas, todas esas músicas, y no me daba cuenta muy bien de lo que estaba haciendo. Sé que es muy variado y que es muy sincero. He sacado las rimas de las entrañas sin pensar si iba a gustar o no. Con ganas de dejar un testigo a mis 36 años. Una pequeña obra de lo que pienso, de lo que digo. Pero no sé si abrirá una nueva etapa en el rap. Me manifiesto a través del rap pero solo veo música, no veo rap”

Este ha sido un trabajo muy esperado y en el que se han depositado grandes expectativas. No es fácil trabajar bajo tanta presión. Lo más difícil del proceso, muy largo y muy duro, ha sido definirme musicalmente. Cada frase que escribía me parecía mal… y así durante meses, con la cabeza como una olla express, siempre a punto de explotar. Todo por la autocrítica y mis fantasmas. No sé cómo lo hice, pero me fui relajando. Me junté con Gonzalo (Lasheras, coproductor) para trabajar mi música y ahí empecé a disfrutar. Estaba creando, más allá de usar los samplers. Por fin, me metí en el disco y ya no pensaba en otra cosa que en seguir adelante”.

“Porque por mucho Kase.O que seas sigues siendo la peor rata”.

Con casi todas las características de una película. “Que haya una intro y una outro, son trucos que le dan unidad al disco. Quería evocar eso. Que pusieras el cedé y pareciera que empiece Jurassic Park o cualquier película. Y el final igual, con esa instrumental como de serie americana. Para meter a la gente en la obra. El disco lo he pensado para que se escuche entero. En estos días en los que parece que los álbumes no se degustan de principio a fin yo lo he hecho a la vieja usanza. Un pack desde el primer segundo hasta el último. Está estudiado el orden, psicológicamente, las emociones están distribuidas… Todo eso está estudiado”

El single, ‘Esto no para’, producido por Cash Flow, supone un comienzo muy cañero y un merecido homenaje al productor zaragozano, fallecido hace un lustro con solo 24 años de edad. “El single lo tuve claro con la letra casi terminada. Ya no se hace música tan cañera, ya no se escuchan cosas tan ruidosas ni canciones tan potentes. El tipo de letra le puede gustar a cualquiera. Es algo que vive la gente, sea o no del rap. Respecto a Cash Flow, ese ritmo grabado lo tengo desde hace seis años. Siempre supe que entraría en algún sitio. Él nunca lo supo porque el disco no estaba ni en mente, se fue muy pronto el muy cabrón. Pero yo siempre me acuerdo de él y para mí es un orgullo que aparezca este tema bajo la producción suya. Es un ritmazo, yo no sé cómo lo hizo el chaval. No sé de dónde cojones lo sacaría. Me he oído más de 2000 ritmos, ha habido muchar cribas, y siempre estaba ahí Cash Flow. Siempre supe que eso era un pepino”

El sonido final es más orgánico que en una producción de rap al uso: en algunos pasajes, como sucede con Mazas y catapultas’, ni siquiera parece un trabajo de rap. “Hay mucho instrumento real. Cada día es más difícil encontrar el sampler perfecto. He escuchado más de dos mil instrumentales en el proceso y todos estaban muy bien pero ninguno me inspiraba; no encontraba el sentimiento que quería expresar. Así que tuve que aprender a componer y a producir para encontrar esos acordes que no me daba ningún productor. Entonces hay mucho instrumento real y mucha producción propia. No por querer intencionadamente crear esa estética sino porque no encontraba en las producciones que me mandaban el sonido que yo quería. Y a la vez el que haya hecho yo las instrumentales le da personalidad, las hace especiales. Son instrumentales que solo podía hacer yo; algunas más horteras, algunas más raras, pero que han salido de mí y es una parte del disco que me ha gustado y que quiero seguir trabajando en un futuro, desde la composición y la producción. Porque la música es lo que me inspira. No me inspira el puto folio en blanco. Si no hay un par de acordes buenos que me emocionen no hay rap y los tuve que tocar yo. Las instrumentales que he hecho son nada más que un par de acordes emotivos, pero es algo que no encontraba en las producciones con samplers. Y porque empecé tarde que sino me las hubiera hecho todas yo”.

“Me manifiesto a través del rap pero solo veo música, no veo rap”.

El álbum es un amalgama de estilos, continuos giros rítmicos y cambios de registro; sin embargo, subyace una unidad clara que hace de esta colección de canciones una obra conceptual, con su introducción, nudo y desenlace. “Se nota que las letras son de la misma época. En algo se relacionan las canciones, a pesar de ser muy variadas. Pero eso lo hemos visto al final, al escuchar el resultado, y sí tiene una estética. Las producciones que hemos hecho Gonzalo  y yo son las que consiguen unificar todo”

Los contrastes sobrepasan el ámbito meramente sonoro. Las letras, además de la reivindicación, cuentan con dos caras opuestas: una muy emotiva, como sucede con ‘Basureta’, una especie de rap llorado, y otra de chulería pura y dura, que se deja ver claramente en ‘Yemen’ e ‘Interludio quieren copiar’. “A mí me gustan las dos vertientes. La del gacho con el corazón en la mano y la del cabrón. Tampoco quería que fuera un disco solo de competición y de ‘yo soy el mejor’. La competición ni siquiera es relevante aquí pero tenía que haber vacile; a mí el propio personaje de Kase.O me inspira. Yo lo manejo a mi antojo y le hago decir lo que quiere” (risas). “Pero en un disco de Kase.O en solitario tenía que incluir este tipo de canciones. La gente tiene más o menos una idea de mí, de mis valores y de mis movidas, pero en un disco mío en solitario me he explayado especialmente en según qué traumas y mierdas. Han salido a relucir para hacer a Kase.O más humano. Ha sido también mi lucha. El humanizarlo, el ponerlo al nivel de la peor rata. Porque es así. Porque por mucho Kase.O que seas sigues siendo la peor rata. Tienes pasiones incontrolables, defectos y virtudes, como todos los humanos. Y estaba cansado del dios griego, eso es muy pesado para mí. El ‘Don Perfecto’. Eso fue horrible durante el disco. A veces me digo: -si te conociera la gente, co, fliparía. Saca lo que eres, que eres una rata. Sal con el culo al aire en pelotas en la portada porque te voy a despelotar en el disco-. Es lo que he intentado hacer. Humanizar a Kase.O por todos los medios para que se ajuste más al gacho que está en los bares y en la calle. No es un semidiós, es una rata que sufre, llora y la caga como todos los demás”.

Un disco tan descargado de prejuicios que incluso alaba a Sabina. “La gente escucha más cosas que no son rap y yo sé que hay muchos MCs que adoran a Sabina. Y no pasa nada por decirlo. A veces pensamos que la gente es más radical de lo que es. Yo lo que no quería hacer era más de lo mismo. Estuve meses paralizado. No quería hacer lo mismo. Fueron meses muy duros. Los prejuicios suponen una lucha constante porque creces con unos conceptos y unos prejuicios. Algunos están guays y otros están para romperlos. Hay que ponerle mucho esfuerzo y arriesgarse. No me lo paso bien si no me arriesgo. Esto lo he hecho así porque es sincero. Y no lo ha podido parar nadie. Ni las caras raras de algunos amigos”.

La gira de presentación de ‘El Círculo’, a falta de nuevas fechas por confirmar, comienza el 5 de noviembre en Pamplona y va a recorrer buena parte de la geografía española con una parada en Londres: sala Scala, el 20 de mayo de 2017. >La idea es volver a la vieja usanza con un deejay, quizás dobles voces y algún instrumento más de percusión como refuerzo. Voy a ir a ver qué sentimientos tengo, porque tocar con banda ha sido muy agradable, muy positivo y muy loco. De momento quiero probar así. Igual el año que viene vuelva a girar con grupo”.