Sólo hace tres años que Joan Queralt alzó el vuelo pero, desde entonces, no ha dejado de ir confeccionando poco a poco su sonido. Una propuesta marcada por la música popular americana y por el country-folk que regresa esta vez en formato EP con “Time Made of Sand” (La Cúpula Music, 17), un tercer trabajo que explora la temática del tiempo y que incorpora al proyecto a The Seasicks – Ignasi Miranda (bajo) e Iván Morales (batería) – su banda de gira. El 25 de marzo presentan el EP en la sala Costello Club de Madrid, junto a AGO, y el 1 de abril lo hacen en la Sidecar de Barcelona con The Crab Apples como teloneras. Las entradas están a la venta en Cooncert.

Antes de entrar en materia, me gustaría retomar esa época en la que aún tocabas bajo el nombre de Johny Card. ¿Cómo decidiste llamarte así y porqué lo dejaste?
Yo siempre había tocado en bandas de rock como batería o como guitarra, pero hubo un momento en el que empecé a hacer temas acústicos para mi. Fue entonces cuando dudé sobre qué nombre artístico ponerme y, nose, me decanté por un seudónimo: Johny Card. Sonaba muy como un blues man pero que a la vez podría hacer pensar que solo hacía versiones de Johnny Cash. Cuando empecé a hacer muchos bolos y a sentirme más cómodo me di cuenta que no tenía porqué tener miedo a llamar mi propuesta con mi nombre. En Estados Unidos es algo muy habitual, así que decidí usar mi nombre como nombre artístico.

Tu segundo trabajo lo firmaste bajo el nombre de Joan Queralt pero ahora, con “Time Made of Sand”, das otro paso y cambias por Joan Queralt & The Seasicks.
Sí, la verdad es que después de haber estado girando mucho tiempo con Ignasi Miranda e Iván Morales, decidí que ya era momento de incorporarlos al proyecto. Lo del nombre fue curioso porque, estando en un festival en verano, nos apuntaron en las acreditaciones como Joan Queralt + 2. Algo que tanto Ignasi como Iván veían bien como nuevo nombre del grupo. Pero yo me negué. Fue en Cantabria que, cuando nos dimos cuenta de que uno de los miembros de la banda se mareaba muchísimo en el mar, decidimos poner el nombre de The Seasicks.

Habiendo aclarado todo esto, centrémonos en el disco. Lo primero que quiero preguntarte es porqué volver al formato de EP habiendo lanzado como segundo trabajo, “Welcome Home” (RHRN, 15), un LP. ¿Fue algo intencionado?
Bueno, teníamos más temas en mente para crear un disco de unas diez o doce piezas. Pero los tres sabíamos que en estos cuatro temas, los que están en el EP, funcionaban como cuatro singles, ya que sonaban muy distintos entre ellos. Aunque decidimos apostar por sacar un EP es cierto que la gente de nuestro alrededor no entendía como, después de lanzar un largo, volvíamos al pequeño formato. Es algo curioso. Parece ser que a nivel nacional se conciba como algo extraño cuando a nivel internacional no se le de importancia.

Más allá de esto, aquello que define el nuevo EP es sobre lo qué habla, el tiempo. ¿Porqué el tiempo como temática y cómo ha afectado a tu vida recientemente?
Todo esto empezó cuando, al ya tener las composiciones, nos reuníamos los tres para sacar las letras. Nos tirábamos a hablar sobre cosas que habíamos hecho y siempre entrábamos en una grande confusión: aquellas cosas más lejanas las recordábamos más recientes y viceversa. De esta absoluta confusión nació esta idea, el hecho de que el tiempo pasa más o menos rápido según el estado de ánimo de cada uno. Me pareció algo muy interesante. Un tema que por ejemplo inunda la canción “Round Trip”, donde hablo sobre pareja de amigos que conozco que, por motivos laborales, tuvo que separarse. Su lucha constante para seguir con la relación hace que el tiempo pase muy lento para ellos.

Hablando de los temas, en tres años has lanzado tres trabajos. ¿Cómo es tu proceso compositivo? ¿Muy frenético?
No creas, lo que pasa es que siempre procuro tener la guitarra cerca. Muchas veces me pongo a tocar cosas y, cuando me llama la atención algo, lo grabo con el móvil para luego poder escuchar lo que he hecho y trabajar en ello los tres. Eso sí, siempre compongo solo al principio y luego ya me reúno con la banda para ir construyendo sobre la base.

Otro de los cambios que ha habido en este EP es el hecho de publicar con La Cúpula Music en vez de con RHRN, como lo habías hecho en tus dos primeros trabajos.
Sí, primero decir que con RHRN aún tenemos muy buena relación. Pero con “Time Made of Sand” concebíamos un disco mucho más digital que los anteriores, así que La Cúpula Music era idónea, más allá de que siempre ha sido nuestra distribuidora digital. Y, bueno, al final son herramientas para autoeditarte. Hasta ahora, las ofertas que nos habían llegado para distribuirnos no nos habían parecido muy interesante, supongo también porque las discográficas no están pasando por su mejor momento.

Algunos cambios que has sufrido en tan sólo tres años de carrera. Una carrera corta a nivel musical pero muy productiva por tu parte. ¿Cómo ves tu evolución a lo largo de estos años a nivel sonoro?
Yo creo que he ido evolucionando a lo largo de los años pero, eso sí, aún queda mucho por hacer. Intento tener referentes donde fijarme, artistas que no fallan nunca. Pero soy consciente que aún queda. Por ejemplo, yo solo hace tres años que canto y la voz para mi es un instrumento nuevo. Puede que sea por eso que he lanzado tres trabajos en tres años, porque al ser algo nuevo para mi no dejo de experimentar con ello. Y a nivel de grupo, más allá de haber tocado con ellos en anteriores formaciones, el hecho de haber girado juntos nos ha hecho evolucionar bastante.

 Has mencionado que te fijas en algunos referentes concretos. ¿Cuáles son?
A ver, me gustan cosas muy diferentes. Un referente del directo para mi es Ben Howard, el ejemplo perfecto de no fallar en ningún momento. Después, a mi me gusta mucho Jack White, ya que ha conseguido darle un sello muy personal cogiendo el rock y el blues como referencia. Y también así actual me gusta mucho Kurt Vile, no es un artista que busca la perfección pero tiene una precisión espectacular en la forma de tocar.

Tu sonido siempre ha seguido una línea clara, tomando el folk y el estilo americana como base. ¿Tienes en mente incorporar nuevos sonidos en un futuro?
Sí. Yo creo que en este último EP ya hay ciertos cambios, tiene un punto más eléctrico que hemos creado fijándonos en la sonoridad de Mac DeMarco. En los chorus de las guitarras, guitarras con mucho ambiente, reverb,… Hemos intentado jugar con esto. También yo vengo del rock y las canciones me pedían un punto algo más fuerte, y en el estudio, en vez de aplicar la intensidad con pedales, decidimos aplicar la potencia con la manera de tocar.

A lo largo de tu carrera has podido subirte al escenario tanto en formato acústico como en formato banda. ¿Qué te aporta cada uno de ellos?
El formato acústico me gusta mucho siempre y cuando las condiciones sean óptimas. Cuando fui el telonero de Noah Gundersen fue perfecto. El público tenía una cierta sensibilidad y ya sabía que iba a ver, y salí muy contento. Esto se ha dado otras veces, el encontrarme con un público que ya va predispuesto a un concierto acústico, como en el Sofar Sounds. Pero, de todos modos, yo me siento más cómodo tocando con banda porque siempre lo he hecho así.

Y, hablando del directo, para la gira de presentación de “Time Made of Sand” habéis decidido que los fans sean quienes fijen las fechas. ¿Cómo habéis llegado hasta esto?
Gracias a la oportunidad que tuve con Noah Gundersen viajé y conocí mucho al equipo de Cooncert, con quién tenemos una buena relación. Les contamos que íbamos a lanzar un nuevo EP y nos dijeron que había la posibilidad de montar algunos conciertos de presentación con ellos. Algo que nos alegró porque sabemos que se curran mucho su trabajo y que tienen un buen sistema para crear conciertos, el hecho de que los fans decidan a quien quieren traer. Vimos genial su propuesta y decidimos apostar por ella.