Cuando todavía no está quemada toda la pólvora de “Take Me Out” y aún perdura en nuestros paladares el buen sabor de boca del disco de debut de la banda, los escoceses regresan con un flamante álbum, “You Could Have It So Much Better With… Franz Ferdinand” (Domino/Pias), capaz incluso de superar en logros a su antecesor.

Hace poco más de un año conocimos a una banda escocesa con aristocrático nombre e infinitas ganas de hacer bailar a las chicas. Rápidamente, el nombre de Franz Ferdinand corrió de boca en boca y cayó con la misma celeridad en el saco de las -no necesariamente odiosas- comparaciones. Gang Of Four, Joy Division o Talking Heads fueron algunos de los nombres más pronunciados para explicar el sonido y la pegada de un debut homónimo que hizo reverdecer laureles y esbozar una esperanzadora sonrisa al mustio panorama musical británico de los últimos años. Parecía el pistoletazo de salida para una inminente respuesta de las Islas al revivalismo rockero que, procedente de Estados Unidos y con bandas como The Strokes o The White Stripes a la cabeza, dominaba el panorama musical occidental. Y así fue… o no. El caso es que, poco a poco, se le fueron uniendo Bloc Party, The Futureheads, Maxïmo Park o Kaiser Chiefs para que la prensa pudiera primar las conexiones sobre las diferencias y de esta manera hablar de algo así como (y cuidado con el término) “escena”. “Hay algunas bandas que en el último año han sido comparadas con nosotros injustamente. Kaiser Chiefs, Bloc Party o The Futureheads… como si nosotros les hubiésemos influido. En algunos casos, se hace bastante difícil, porque algunos grupos ya existían antes de que nosotros nos formásemos como banda”.

“Hay que fijarse en ´Heroes And Villians´, en ´Good Vibrations´… o en “Bohemian Rhapsody”

El que habla es Alex Kapranos, voz principal de Franz Ferdinand y también en esta entrevista. Le acompaña el bajista, Bob Hardy, algo menos efusivo y hablador. Esa noche abrirían –junto a Kaiser Chiefs- el concierto en Donostia de U2, “una banda con canciones realmente buenas, de esas que todo el mundo parece conocer, una banda que aguanta el paso del tiempo, pero que no, no es una influencia, jamás lo diría”. Y es que Kapranos se sabe punto de referencia más allá de las comparaciones. No le hace falta ligar su nombre –al menos, ya no- al de bandas clásicas para hacer bueno su discurso. Ni siquiera el lujoso hotel María Cristina, que nos sirve de escenario para la charla, le viene ya grande a los escoceses. Al fin y al cabo, ellos son las estrellas de esta historia, una historia que tiene como base no el telonear a Bono y compañía, sino la inminente edición de “You Could Have It So Much Better With… Franz Ferdinand”, su segundo álbum. Un disco con título, a pesar de que nos hicieran creer durante mucho tiempo que su segunda entrega tampoco llevaría nombre. “Sí, nosotros también pensamos que no tendría título pero, después de dos o tres semanas consultándolo, alguien nos dijo algo así como que ´podríamos haberlo hecho mucho mejor con… un buen título´ y, nos pareció genial adaptar esa idea”. Para empezar apuntaremos que el trabajo comienza con una descarada apuesta hacia la pista de baile. Es imposible no moverse con las tres primeras canciones del álbum (“The Fallen”, “Do You Want To” y “This Boy”), temas vigorosos, llenos de ritmos frenéticos y guitarras agresivas para sudar la camiseta. Sin embargo, y a pesar de parecer a simple vista un disco más bailable que su predecesor, en realidad es mucho más punk que él. “Sí, definitivamente. Hemos llevado las cosas más al extremo. Es la esencia de lo que somos. Esta vez teníamos aún más confianza y nos decíamos que podíamos hacerlo aún mejor. Cuando grabamos el primer disco apenas habíamos dado veinte conciertos y ahora hemos dado doscientos cincuenta. Eso influye mucho también en la manera en la que tocas”. Lo curioso es que, siendo lo más bailable y a la vez lo más punk que Franz Ferdinand ha hecho hasta la fecha, también incluye los momentos más lentos y melancólicos de la banda.

“Las estructuras de la música de baile han influenciado en cierta manera nuestras composiciones”

“Hay algunos momentos más sensibles, algo más melancólicos, sí. Pero también hay mucho optimismo y mucha energía, como en los temas que has mencionado. Aunque sí, hay canciones como ´Fade Together´ o ´Walk Away´ que acentúan esa cara melancólica. Pero, ¿por qué no? Creo que tenemos una profundidad y un sabor diferente al del primer disco. No podíamos hacer lo mismo. Hemos meditado más las cosas, hemos pensado más acerca de nosotros y de nuestros progresos como grupo”. La verdad es que, superado el factor sorpresa, Franz Ferdinand juega ahora como gran baza con lo característico de su sonido, un sonido creado a partir de múltiples influencias bien asimiladas que se hacen palpables, no sólo a lo largo de todo su cancionero, sino incluso dentro de un mismo tema. Así, con “Do You Want To”, el single de adelanto –a la venta desde septiembre- podríamos hablar hasta de tres canciones diferentes en una. “Con esa canción lo mismo podría hablarte de la influencia de Giorgio Moroder que de la del glam rock de Gary Glitter o T-Rex… pero también podríamos hablar de punk rock. Es una combinación de todo, lo importante es que suene a Franz Ferdinand”. A Kapranos se le ilumina la cara hablando de música. Se nota que es su vida y que la siente de manera especial. Todo buen músico debería de ser un gran melómano. Él lo es. “Todo tiene que ver con amar la música y ser observador. Hay que fijarse en ´Heroes & Villains´, en ´Good Vibrations´… o en ´Bohemian Rhapsody´… ¡o en ´A Day In The Life´!, canciones con muchos matices, con muchos cambios de registro. No como con Emerson, Lake & Palmer, siempre iguales, incapaces de sorprender. Escuchas sus temas y dices ´¡oh, noooo, otra vez nooo!´”. La verdad es que Franz Ferdinand sí lo consiguen. Como Johan Cruyff y sus cambios de ritmo, ahí están ellos para convertir energéticos temas cercanos a los parámetros del post-punk más bailable –como “Well That Was Easy”- en himnos… brit pop. “Uy, uy, uy… (risas). Sí, bueno, tiene una introducción bastante oscura, pero también unos ´la la las´…”. Que, a propósito, recuerdan a Blur. “Vaya, ¡yo estaba pensando en Beach Boys! (risas), pero me parece genial. Es algo que me encanta de la música. Yo puedo componer una canción con Beach Boys en la cabeza, pero luego venir tú y decirme que suena a Blur… (canturrea la canción) ¡Sí, está bien!”. Además, Kapranos comparte influencias con Damon Albarn. Y si no, esperen a escuchar “Fade Together”, como ya hemos mencionado, una de las canciones más melancólicas de “You Could Have It So Much Better… With Franz Ferdinand”. Ahí podrán ver, arropado por el piano y apenas unos esbozos de guitarra, el lado más crooner del líder de la banda escocesa, el lado más Kinks. “Sí, ¡me encantan! Creo que Ray Davies es un brillante compositor. Gracias, Mister”. Además, y siguiendo con Damon Albarn como hilo conductor –ya que estamos en ello-, también se han codeado con compañeros de viaje del líder de Blur o, mejor dicho, del líder de Gorillaz. Estamos hablando de Dan The Automator, aunque todo acabase en agua de borrajas. “Después de grabar con Dan The Automator como productor nos dimos cuenta de que queríamos algo distinto, algo más orgánico, algo que nos saliera de manera más natural. Dan es un genial productor capaz de mezclar miles de sonidos ya existentes, samples, loops… es realmente brillante. Sin embargo, nosotros queríamos hacer sonidos por nosotros mismos, no queremos usar cosas que existan previamente y que ni siquiera hayamos escuchado antes”. A pesar de lo infructuoso del encuentro –y de los motivos esgrimidos-, la verdad es que los chicos de Franz Ferdinand son auténticos seguidores de la música de baile en general, y de la electrónica en particular. No es descabellado pensar en la influencia ejercida sobre la banda por lafigura de algún que otro Dj. “No, no lo creo”. Vaya… esta vez me equivoco. Parece que Bob no está muy de acuerdo con mi idea. “Absolutamente, sí”. Vaya… en cambio, Alex secunda mi moción. Dejemos que se explique. “Íbamos a muchos clubes en Glasgow y hablábamos mucho entre nosotros acerca de la música que habíamos oído esa noche. Las estructuras de la música de baile han influenciado en cierta medida nuestras composiciones. Los DJ´s saben un algo más acerca de la música. Cuando estás en una banda todo es más directo, más punk en cierta medida. Los músicos electrónicos se preocupan más por la dinámica del sonido, por las secuencias, etcétera. Si te adentras en la electrónica ves cosas que de otra manera no podrías ver. Hay cosas acerca de las cuales los Dj´s saben un poco más y lo que hay que hacer es aplicar las cosas aprendidas de ellos a nuestra banda”. Pues a mí me ha convencido el Sr. Kapranos con su discurso. Al Sr. Hardy le veo menos conforme, aunque tampoco me creo eso de que “no conozco a ninguna chica”, que contesta cuando le pregunto si después de empeñarse tanto en ligárselas haciéndolas bailar, habían acabado teniendo algún problema con las groupies… Si no los tienen aún, queda claro que con “You Could Have It So Much Better With… Franz Ferdinand” van a empezar a tenerlos.