Puede que Bush haya abandonado la Casa Blanca, pero aún queda mucho por lo que luchar. Al menos eso creen los californianos Green Day, quienes cinco años después del exitoso “American Idiot” regresan con “21st Century Breakdown” (Warner), una ópera rock sobre el caos, el amor y la libertad. Punk pop para las masas, sí, pero el mejor del mercado. Hablamos con Billie Joe Armstrong sobre The Clash, los Simpson y cómo combinar popularidad e integridad.

Si siguen ahí significa que han dejado a un lado los prejuicios. Han elegido bien. Probablemente Green Day haya formado parte de la banda sonora de su adolescencia, algo, ojo, no necesariamente negativo, y eso les haga tomar cierta distancia. Están en su derecho. Pero su caso nos recuerda que entretenimiento y calidad, a veces, van de la mano. Hagan la prueba.

“Cuando compongo, simplemente, obedezco mis instintos, dejo que me lleven donde sea y finalmente junto todas las ideas”

Pónganse “Dookie” en el iPod camino del trabajo y una de dos: o sienten una explosión de ímpetu juvenil en el pecho y terminan subidos a un skate o haciendo campana en algún parque; o cogen la baja por depresión recordando lo mayores que se han hecho. Ésa es la energía y el influjo del tercer álbum de la banda, todo un clásico del punk rock melódico que lideró la revitalización del género a mediados de los noventa junto a “Smash” de The Offspring y “…And Out Come The Wolves” de Rancid.

“Creo que éste es el mejor momento de Green Day de los últimos veinte años”

La buena noticia es que el trío de California pasa en los últimos años por el mejor momento de popularidad de su carrera, además de por una segunda juventud creativa. El motivo: “American Idiot” (Warner, 04), un trabajo ambicioso, político y generacional que ha despachado ya más de trece millones de copias. El salto definitivo a las masas y el refuerzo de los argumentos en contra por parte de los alérgicos al mainstream. Que se vayan preparando, sobre todo si tienen MTV en casa. Porque los autores de “Basket Case” y “Welcome To Paradise” editan nuevo disco, “21st Century Breakdown” (en las tiendas el 15 de mayo), con el que esperan repetir, cinco años después, el descomunal éxito de “American Idiot”. “Ha habido presión, pero creo que es mejor no ignorarla y utilizarla en tu beneficio”, responde vía telefónica desde Oakland un cercano Billie Joe Armstrong. “Nuestro anterior disco nos dio la oportunidad de mejorar como músicos y compositores, y queríamos seguir evolucionando. Nos hemos tomado nuestro tiempo. Hemos invertido muchas horas y paciencia… y también mucho dolor (risas). El resultado, pese a contar con Butch Vig (Nirvana, Smashing Pumpkins) como productor, hereda claramente el sonido de su antecesor, aunque introduce también algunas novedades. Entre ellas, el sorprendente latido balcánico de “Peacemaker” o el aroma cabaretero de “Viva La Gloria (Little Girl)”. “Salió de forma natural. ‘Peacemaker’ tiene bastante de música del Este y algo de los primeros Berliner” –prototipo de gramófono cuyos discos de cinco pulgadas se comercializaban inicialmente tan sólo en Europa-. “The Clash ya se interesaron por la world music, aunque todo ha sido fruto de la energía que requería la canción. En cuanto a ´Viva La Gloria´, siempre me ha gustado la manera de escribir de Tom Waits. De alguna forma, quisimos darle un aire de taberna, de whisky bar”. A su lado, los guitarrazos de la rockera “Horseshoes And Handgrenades” y de “East Jesus Nowhere” conectan, respectivamente, con Jet y Marilyn Manson; mientras que “Last Of The American Girls” se destapa como una soleada canción pop con algo de los Weezer de “Buddy Holly” y mucho de los eternos clásicos The Beach Boys. “Los he escuchado mucho, sobre todo la primera etapa surfera (risas). Amo la melodía. Siempre ha formado parte de mi manera de escribir”. Ésta incorpora cada vez más partes de piano. Como ya sucedía en “American Idiot”, se percibe de nuevo la influencia de Queen, y también de John Lennon (“Last Night On Earth”), de quien ya versionaron “Working Class Hero” para recabar fondos para las víctimas de Darfur. “Cuando compongo, simplemente, obedezco mis instintos, dejo que me lleven donde sea y finalmente junto todas las ideas”.
Otra conexión con su anterior trabajo: si éste incluía canciones como “Jesus Of Suburbia” o “Homecoming”, ambas fragmentadas en cinco partes, “21st Century Breakdown” constituye un álbum conceptual dividido en tres actos. El fondo: una historia de amor en tiempos de revolución. “Éste es un disco sobre la desesperación y el caos, sobre el huracán Katrina, los fanáticos religiosos y la crisis financiera. Los protagonistas se rebelan contra esa realidad, aunque también intentan sacar algo bueno de sus problemas”. ¿Quién es el enemigo de “Know Your Enemy”? “Tú mismo puedes ser tu peor enemigo, aunque tenemos muchas influencias negativas a nuestro alrededor, la televisión o Internet nos intoxican constantemente. Al final todo se reduce a que seas un consumidor más. Esta canción es una llamada a las armas, un levantamiento contra todo eso”. A pesar de ello, el reciente relevo en la Casa Blanca –“American Idiot” era un incisivo alegato contra la Administración Bush- cambia un poco la perspectiva. “Sin duda estamos ante una realidad más esperanzadora. Aún es pronto para una valoración, pero es la primera vez en mucho tiempo que tenemos a alguien inteligente ocupando el cargo de presidente. Aún queda mucho camino por recorrer, pero creo que Estados Unidos está intentando hacer algo positivo, como es unir al resto del mundo”. Puede que tenga razón, ¿pero está el pueblo por la labor de pensar globalmente cuando peligra su sueldo? “Creo que no tengo una respuesta a eso. No soy político. Lo que sí creo es que América es una gran isla en el centro del mundo que no hace ningún esfuerzo por motivar a sus ciudadanos para que viajen y exploren otras ideas y culturas. Es algo nefasto, pero me gustaría pensar que eso también está cambiando”.
Volviendo a la música, si algo mantienen Green Day es la energía y la frescura de sus primeros días. Ya sabemos aquello de que ser punk significa ser uno mismo y hacer absolutamente lo que te dé la gana, pero ¿significa también mantenerse joven? “Creo que significa mantener la vitalidad. Todos en la banda nos hemos hecho mayores. Acepto, y quiero, las arrugas y las canas, porque simbolizan una especie de sabiduría. Además, cuanto más mayor me hago, siento que quiero ver, vivir y experimentar más cosas, y tengo una mente más abierta. El punk rock, por naturaleza, nos enseña todo eso, al menos el de mi generación”. Armstrong se refiere a la segunda generación del punk, surgida unos cuantos años después del triunfo mundial de The Clash. Conocidos son los problemas casi morales que experimentó Joe Strummer cuando su mítica banda empezó a saborear la fama. ¿Es difícil para Green Day lidiar con la voluble ecuación entre popularidad e integridad? “Vivimos en Oakland, en California. Aquí tengo mi familia y mis amigos, y cuando llega el momento de tomarnos un descanso, nos tomamos un descanso. Siendo consciente que sólo se vive una vez, no tengo ningún problema en ser una estrella del rock. Mientras lo utilices en un sentido positivo y creativo no veo nada malo en ello”. Un claro indicativo de que te has convertido en una verdadera rock star –casi al mismo nivel que grabar con U2, coleccionar premios Grammy o que se prepare un musical de Broadway inspirado en tus dos últimos discos- pasa por aparecer en la ya clásica serie americana de animación “The Simpsons”. Por ella han desfilado –bueno, sus cartoons- bandas como The Who, Metallica o The Rolling Stones. Green Day debutaron en la película basada en la serie, donde morían ahogados en una memorable autoparodia. ¿Cómo se siente uno tras regresar de la tumba? (Carcajadas) Cuando leímos el guión nos pareció muy cool y divertido. Fue un honor formar parte de los Simpson. ¡Es la prueba definitiva de que lo estás haciendo bien! (risas). La banda, completada por el bajista Mike Dirnt y el batería Tré Cool, ya se defendía estupendamente al empezar los noventa, cuando
giraban incluso por modestos recintos españoles. Aunque eran más
inexpertos. “Sin duda, hemos madurado bastante desde entonces.
Ahora sabemos cómo manejar las cosas. Creo que éste es el mejor momento
de Green Day de los últimos veinte años”
. Una sentencia optimista,
como el mensaje que cierra “21st Century Breakdown”. Su última canción,
“See The Light”, alumbra la salida a la actual crisis global. “Todo
el disco, de principio a fin, trata de encontrar esa luz, una verdad a
la que agarrarse en un tiempo tan convulso y oscuro como el nuestro.
Tengo la esperanza que llegaremos hasta ella”
. ¿Quién dijo ´no future´?

Green Day estarán actuando en Madrid (29 septiembre, Palacio Deportes
de la Comunidad) y Barcelona (1 octubre, Palau Sant Jordi).