James Murphy publica el que será el último disco de LCD Soundsystem, “This Is Happening” (DFA/EMI, 2010). Con él, culmina una trilogía de monumentos dedicados al baile y al cinismo postmoderno. Y es que no hay duda posible: Murphy es el tipo más de vuelta de todo que hay sobre la faz de la tierra. O al menos lo aparenta.

Los humanos reaccionamos de forma extraña ante ciertas situaciones: las épocas de crisis económica suelen ser buenos tiempos para la industria del ocio. Cuando vienen mal dadas, la gente busca refugio en al ficción. Quiere olvidarse de toda esa mierda del día a día: no quiere periódicos, sino novelas. De alguna extraña forma siempre he tenido la impresión de que LCD Soundsystem eran un ejemplo claro del Nueva York posterior al 11-S, de una ciudad desconcertada y confusa que tardó en digerir todo lo que había sucedido ese día. Muchos se refugiaron en el hedonismo, respondiendo de la manera más inesperada a un ataque sin precedentes: bailando. “Quería tocar con Pat Mahoney, el batería. Eso fue todo”, recuerda James Murphy sobre los orígenes del grupo, echando la vista atrás al año 2002. En 2010, estamos en plena crisis por la erupción del Eyjafjalla, ese simpático volcán islandés que ha obligado a cerrar tres cuartas partes del espacio aéreo europeo. Y al jefe del sello DFA y motor creativo de LCD Soundsystem no le hace mucha gracia tener que viajar de Madrid a Londres en autobús. Esas son el tipo de cosas, en el fondo, por las que Murphy ha decidido que “This is Happening” sea el último disco de la banda. El músico lo justifica. “He cumplido los cuarenta y hay muchas cosas que quiero hacer. Me encanta estar en LCD Soundsystem, pero el grupo consume gran parte de mi tiempo. Quiero dedicarle más tiempo a DFA Records. En los últimos años lo ha estado en un segundo plano y quiero dedicarme más a los artistas del sello. También centrarme en la faceta de productor”. El tercer disco de LCD Soundsystem, en cualquier caso, sigue la pauta de sus dos anteriores discos, situándose de alguna forma entre su debut, con un sonido natural y orgánico, y el exitoso “Sound Of Silver” (DFA, 07). “Es una buena definición”, comenta. “Creo que el segundo era algo más sobrio que el primero, y éste en cierto sentido es más sobrio aún, aunque no de la misma manera”. No teman: “This Is Happening” no suena a despedida, sino que en él se perpetua el exaltado espíritu dance punk de sus anteriores trabajos. “No sé si mi decisión ha tenido alguna influencia en el sonido del disco; no estoy seguro. La tomé al final de la grabación. Quizás haya afectado al sonido o pueda notarse en algunas letras, pero en el único aspecto en que sí puedo decir que ha sido determinante es en que, en cuanto supimos que era el último, hemos trabajado mucho más duro”. “No había ningún plan preestablecido”, continúa. “Mi única idea era seguir componiendo hasta completar el disco, aunque sí tenía claro desde el principio que quería trabajar a partir de nuevos sonidos, cantar más, pero el planteamiento ha sido más o menos el mismo de siempre”. Y el disco es, más o menos, lo que cabía esperar de LCD Soundsystem. Música de baile inteligente y mordaz, con esa actitud tan suya de dedicada exaltación punk que alimenta cortes como el single “Drunk Girls” (con videoclip a cargo de Spike Jonze, que se las hizo pasar putas a los miembros del grupo). Si hay elementos nuevos no son evidentes. “Siempre hay cosas nuevas en nuestros discos, aunque a veces tienen más que ver con el tipo de instrumentos que usamos. Nuevos sintetizadores, nuevos sonidos. La participación del resto del grupo también es esencial, aunque varia según la canción”. De nuevo, cuesta no imaginarse sus conciertos, cómo van a sonar estos temas sobre el escenario en una gira que pronto aterrizará en España, durante la nueva edición del festival Sónar en Barcelona y por primera vez en A Coruña (los días 17, 18 y 19 de junio). “Cuando preparo el disco no tengo muy presente como va a ser el directo”, explica. “De hecho, suelo trabajar en el disco como un ente separado del concierto”, lo que no evita que el suyo sea uno de los directos más divertidos y explosivos de estos últimos años. “Vamos a tocar mucho, así que todavía habrá LCD Soundsystem durante un tiempo. Este verano estaremos tocando más que nunca y probablemente sigamos de gira durante aproximadamente un año y medio”. La edición de “This Is Happening” coincide además con el estreno de la película “Greenberg” de Noah Baumbach (director de “Margot y la boda” y “Una historia de Brooklyn”), protagonizada por Ben Stiller. La cinta cuenta con una banda sonora compuesta por Murphy y un tema inédito de LCD Soundsystem, aunque al otro lado del teléfono él niega que el contenido del disco pueda ofrecer ningún tipo de pista sobre su futuro. No habrá carrera en solitario. “No, no, no. No tengo ninguna intención de convertirme en cantautor ni nada por el estilo. Simplemente me apetecía colaborar con un amigo”. Lo de cantautor no es ironía: en la banda sonora de “Greenberg” Murphy ha ido más allá de la música incidental componiendo algunos temas acústicos totalmente alejados del tipo de sonido que uno presumiría de un miembro de DFA, además de compartir minutaje con Albert Hammond, Steve Miller Band y Duran Duran. DFA Records será entonces el gran beneficiado de la separación de LCD Soundsystem. A los cuarenta, Murphy se siente mayor para tanto ajetreo y ha decido tomárselo con más calma, centrarse en su trabajo como productor y dedicarle más atención a los grupos del sello, que, a pesar de que uno de sus cerebros estuviera viajando por medio mundo con su banda, ha seguido acumulando un catálogo envidiable, uno de los más ilustres de la música de baile contemporánea. En los últimos años han publicado el debut de Hercules & Love Affair, y actualmente cuentan con proyectos como Yacht, The Juan MacLean, Shit Robot, Still Going, Holy Ghost! o ese grupo de guitarras que es Free Energy… “Me cuesta mucho decir cuál será el legado de LCD Soundsystem. Estoy demasiado metido en ello como para tener una visión objetiva”, explica Murphy sobre la música que editan. Desde fuera y visto en perspectiva, costaría explicar mucho de lo que ha sucedido en la última década en la música de baile sin tener en cuenta la influencia tanto de LCD Soundsystem como grupo como de DFA, como equipo de productores y como sello discográfico. Entre otras razones porque temas como “Losing My Edge”, “Yeah”, “Daft Punk Is Playing At My House” o “North American Scum” forman parte de la banda sonora de la década pasada, una década marcada por muchas cosas terribles, mucha confusión y desconcierto, pero también por miles de prodigios: en aquellos años nos echamos unos cuantos bailes junto a ellos. Y los que nos quedan.