MondoSonoro Discos

En un mundo polarizado como el nuestro, en el que las Coreas se enfrentan con la misma fuerza que mourinhistas y antimourinhistas, el quinto disco de The Strokes tenía que provocar también posturas encarnizadamente enfrentadas porque ya no tienen el tirón mediático de antaño, ni la atención de unos fans cada vez más escasos y escondidos. “Comedown Machine” ha recibido muchas palabras de odio y algunos gestos de amor. Que su estela es descendente, que no volverán a hacer su primer disco (¿para qué?), que la estrella de la new wave mató al espíritu del garage, es claro y notorio, pero eso no resta ni un ápice de verdad a que su nueva obra es una colección de canciones dispersas, bi o incluso tripolares, adeptas al pastiche y al revival, pero llenas de hallazgos, sorpresas y espíritu de cambio, revancha o de tocar las narices (lo que siempre es sano o recomendable). Desde el rasgueo heavy que despista y antecede la primera canción, la indie dance “Tap Out”, melódicamente funk y espiritualmente añeja, hasta poner seguidas dos canciones tan antagónicas (aunque ambas brillantes) como la suntuosa y de alma mecánica “80’s Comedown Machine” y la visceral, espontánea y punk “50/50”, uno de los momentos más disfrutables de los escasos cuarenta minutos que dura el disco. Otras piezas también se salen por la tangente como “Call It Fate, Call It Karma”, ensoñación lo-fi que, por momentos, parece una parodia de algún tema de “Is This It”, el sofisticado (aunque caprichoso) dream pop metódico de “Chances” o el divertido batiburrillo ochentero de “Welcome To Japan” que parte de Deacon Blue para terminar parafraseando a Technotronic o a una Madonna casi virgen. O la controvertida “One Way Trigger”, rompepistas abigarrada y por momentos brillante. El que arriesga no siempre gana pero al menos divierte más que cuando cumple expediente en composiciones de piloto automático como “All The Time” o “Slow Animals”.

MÁS SOBRE THE STROKES
  • Anónimo

    Esto es una critica? Tenías prisa?

  • Anónimo

    Si en esto se han convertido The Strokes. Que se disuelva el grupo, que Julian se vaya a componer y grabar más 13th dimensions de ésas y que Albert Hammond Jr. siga adelante con su proyecto en solitario que será mejor en todos, o casi todos los sentidos.

  • Anónimo

    Se han convertido en una parodia del moderneo, una especie del “I´m Still There” de Joaquin Phoenix, sólo que no es ningún montaje.

  • Anónimo

    The Strokes a medio gas son mejores que la mayoría de bandas pop rock. Creo que el disco mejora con las escuchas y no coincido para nada con “Slow Animals”,que es junto a “Welcome to Japan” las mejores del disco.

  • Anónimo

    Hasta la portada es fea, convencional y anodina. Quien los ha visto quien los ve. Y decian que el First impression of earth era mediocre. Ese era una joya. Cualquier grupillo indie veinteañero actual les mete 100 patadas en todo, ganas, inspiración y brújula estilística.

  • Anónimo

    pues no estoy de acuerdo con que sea tan mal disco. Basaros en algo, no vale suena a pastiche, y ¿que es eso de que una canción sea bipolar? Modernazos, os leo demasiado(creo que por poco9 y os falta poco para copiar y pegar de la rolling stone

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies