Crystal Fighters se están recorriendo toda la geografía española con una gira digna del mejor cabeza de cartel nacional. Anoche la banda paraba en La Riviera para cerrar sus dos días en la capital madrileña, y visto lo visto parece ser que han donado su alma a algún dios voodoo o algo por el estilo. El público gritó desde el primer al último segundo del espectáculo y es que el amasijo de hits que han logrado los británicos es un auténtico desfase.

Para calentar la noche contaron con la presencia de Is Tropical como teloneros. El grupo llegó a la capital con un sabor amargo tras su polémico concierto en el SOS 4.8 de Murcia (Una mala posición en el horario del festival, problemas de sonido, algunas patadas al equipo…) y querían dejar el listón bastante alto. Sin embargo, el efecto ha vuelto a ser el mismo: una auténtica ola de aplausos y gritos al finalizar con “Dancing Anymore” y poco más. Esto no quiere decir que la banda no se lo curre sobre el escenario: “Madrid es nuestra ciudad favorita de España. Mucho mejor que Barcelona”, comentaron entre risas. Pero el público prefirió quedarse en la calle tomando unas cuantas cervezas a disfrutar de grandes temas como “The Greeks”.

Tras ellos, una larga espera. Y no sorprende al ver el armatoste de instrumentos que los Fighters llevan consigo. Al fin, las luces vuelven a apagarse, el humo entra en escena y aparecen los percusionistas de la txalaparta para cautivar al público. Y es que los asistentes tenían tal subidón encima que hasta el mínimo golpe producido les motivaba a silbar y desbocarse. El ritmo comenzó a convertirse en una auténtica batalla, en una especie de ritual para llamar a sus dioses. Hasta crear el momento perfecto para que Sebastian Pringle y sus secuaces aparecieran. “Solar System” fue el tema de apertura, tras él un agradecido “Follow”, “LA Calling”, y una cuenta atrás de temazos que devoraban el tiempo a su paso. Hay que decir que el grupo no estuvo muy parlanchín a lo largo de la velada y que el acercamiento con el público podría haber sido mucho mayor. Sin embargo, eso era lo que menos les importaba a los fans. Ellos solo querían bailar, que la gran fiesta que esperaban se hiciera realidad. Y sin duda, lo consiguieron. Llegaba el turno de “Love Is All I Got”, y toda una ráfaga de amor buen rollista se adueñó de la sala. La gente comenzó a levantar las manos en forma de corazón y a seguir los pasos del frontman.

“You And I” fue uno de los grandes momentos de la noche, hasta los más machos acabaron subidos en los hombros de sus colegas para disfrutar el espectáculo desde otra perspectiva. Está claro que los Fighters son una banda para todo los públicos. Pringle decidió presentar, a lo largo de la noche, los temas con un pequeño eslogan de apertura que se relacionara con el título de cada canción: “Vamos a la playa ahora…” Y todo el mundo gritó enfurecido entre los primeros acordes de “Plage”. Y es que teniendo semejante repertorio entre las manos te puedes permitir perder grandes temazos entre los bloques centrales del concierto, porque ya habrá otros para hacer un cierre espectacular. El juego de luces que acompaña a la banda es digno de la rave más multitudinaria del centro de Londres que te puedas imaginar. Un peligro para los más sensibles y un juego alucinante para todos aquellos que asistieron con unas copas de más. Porque, ver a los Crystal se iguala a pegarte una buena juerga, y durante la noche hay que reconocer que se pudo ver algún que otro vaso volando y un conocido olor propagándose por toda la sala. Aún así, la gente se contuvo bastante bien y dejaron los pogos colectivos para el final.


“Gracias por dejarnos venir a vuestra casa, en este precioso país”
. Y “At Home” aparece en escena como tema de despedida antes del bis. La banda abandona el escenario, pero el público no iba a permitir que se largaran sin tocar el tema más esperado del encuentro. “I love London, I love London…” gritaba una sala al completo hasta dejarse la garganta en ello. Afortunadamente, los Fighters volvieron a salir al escenario, y, sí, lo hicieron al ritmo de la famosa canción coreada. ¿Es “I Love London” el tema más querido por el público? Si no es así, lo que al menos sí fue es la canción más frenética y disfrutada de la cita. “Xtatic Truth” fue el cierre, pero decidieron hacerlo acompañados. Is Tropical apareció para la despedida y, mientras preparaban los instrumentos, los Fighters entonaron por pura diversión el archiconocido “Dancing Anymore” con ayuda del público. Poseen la fórmula del éxito, pocos conciertos de los Crystal, por no decir ninguno, conocen el fracaso. Tienen claro que ante todo son una banda para pasárselo bien, salen al escenario con la intención de vivir el presente y eso se nota.