Es de agradecer que los programadores se esfuercen por ofrecernos programas de conciertos que esquiven los paquetes de las promotoras y las obviedades a la hora de seleccionar un telonero y conformen dobletes atractivos, quién sabe si únicos.

Cómo Huele! han resucitado este 2016 con una actuación en Bilbao hace unos meses y la reedición de su único disco “Romances y Aventuras” (Subterfuge), y aún siendo, eso que denominan un grupo de culto, pero no de culto mayoritario la ocasión de volverlos a ver se presentaba ineludible para comprobar cómo era parte de aquella música, que también se hizo en Euskadi en los años 80,s, coetánea de la implosión del rock radical vasco, con poco margen de desarrollo y de exposición mediática.

En formato trío y con bases pregrabadas fueron apareciendo los temas de empaque electrónico y un deje inevitablemente romántico. Nuevas composiciones como”La virgen del tiempo” o “Ramilletes”, inédita en Bilbao, se mezclaron con la lírica en “Sebastián” o la severidad de “Al fin almorzar” o “El chico de los ojos salvajes” sonando compactos y convincentes. Su canción más conocida es “Me quieren hacer comer” que despojada de su origen rapero-italo-disco, se presentó más oscura pero igualmente bailable que cuando fue un pequeño hit local y ellos nos proponían caminos musicales a los que todavía por estas tierras no habíamos llegado, ya que intentábamos asimilar y superar etapas iniciáticas de bandas como los inicios de sus compañeros de escenario. Quién sabe qué hubiera sido de Cómo Huele! en otro tiempo y lugar.

Cuatro décadas después los príncipes malditos del punk que son The Damned siguen en escena. Sin rastro de los achaques propios de su edad y muy lejos del autotributo en el que se han convertido otras bandas. Con una discografía no muy amplia para 40 años de carrera, y sin disco nuevo desde 2008, tienen un arsenal de canciones suficiente como para que, después de 1h40 minutos de concierto, se produzca la típica discusión de ha faltado este o aquel tema, signo inequívoco de la grandeza de la banda, no suficientemente reconocida.

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Comenzaron con un recuerdo a su época “gótica” con “Street of Dreams” para seguir con una potente “Love Song” y que daba el pistoletazo punk al concierto que seguiria con “Nasty” “Disco Man”. Su cantante Dave Vanian, el crooner del punk, presentaba un forma física envidable y aunque su voz no apareció tan presente como en visitas anteriores hasta bien entrado el concierto, no parecía tener secuelas de la indisposición que hizo cancelar su cita en Barcelona. Mientras Captain Sensible eficaz a las guitarras como siempre, una rocosa sección rítmica y un teclista de juegos de manos imposibles nos llevaban en un tiovivo de punk rock con regusto pop “I Just Can Be Happy Today” o “Wait for the Blackout” hasta dejarnos ante la 1ª versión de la noche, ese “Eloise” de Barry Ryan que hicieron suyo y que Vanian adapta perfectamente a su estilo. El himno que es “Ignite” nos pone en la rampa de salida hacia el nudo del concierto que sigue con “Anti-Pope” tomando oxígeno en “History of the World” para enfilar el descarrilamiento con “Melody Lee” “Plan 9 Channel 7” y esas dos espoletas imperecederas que son “New Rose “ y “Neat Neat Neat” que ponen la sala patas arriba dejando los bises en la cima.

Regresan con “Jet Boy Jet Girl” un rock roll festivo que da paso a su versión del “Alone Again Or” de Love que no consiguen redondear por sustituir esa trompeta épica por unos coros no muy afortunados, el único lunar de la noche. Subsanado rapidamente con 2 nuevas canciones del álbum más visitado en la noche “Machine Gun Etiquette”, con la declaración de principios de “Noise, Noise,Noise” y la infalible “Smash It Up” que comienza sedosa para terminar rabiosa.

Honestos, contundentes y divertidos.
Príncipes del punk, reyes de Inglaterra.