El MIRA Live Visual Arts Festival se afianza en su concepto de aunar la música electrónica y las artes visuales más vanguardistas, en su 5ª edición se han podido ver instalaciones artísticas, proyecciones que acompañan a las actuaciones en directo muy creativas y sorprendentes. Con novedades como la cúpula del escenario del MIRA DOME, con sus “screeenings” a 360 grados y los “lives” sugerentes que se han realizado, como el que hizo Richard Devine con toda su “cacharrería” modular de cables multicolores.

De lo acontecido a nivel musical durante el festival, destacamos del viernes:
El directo de Prefuse 73, que nos dejó a medias tintas, con momentos muy monótonos y que sólo arrancó cuando atacó con los beats abstractos de hip hop que recordaban al mítico álbum que publicó para el sello Warp “One World Extinguiser”. Andy Stott, hizo un live vibrante, hasta tuvo sus momentos eclécticos, pero escupió metralla sin discreción con sus sonidos distorsionados, hizo la mejor actuación de la noche del viernes. Black Mass, dejó el sonido guarrote que caracteriza a su otra banda “Fuck Buttons”, para perpetrar un denso, pero a la vez melodioso viaje. Vessels, banda de post-rock que ha evolucionado a paisajes más electrónicos, hizo un show correcto, sin más, pero dejando la sensación que les falta aportar algo más a su propuesta. La enciclopedia musical que es DjZero, (en la foto superior) consiguió despertar a la concurrencia con una lección magistral muy bailable y amena de proto-house, aderezadas con diferentes perlas cultivadas, marca de la casa.

ben-frost-mira-fest

En la jornada del sábado: Dopplereffekt, el “otro” proyecto de Gerald Donald (Drexciya) que escondidos bajo unas inexpresivas máscaras, desplegaron sus ritmos sintéticos glaciares, con toques “electro” primigenio, consiguiendo un halo de misterio hipnótico cautivador. Lo del Australiano Ben Frost, (en la foto) es muy grande lo que consigue transmitir encima de un escenario, va mutando sus apariciones en directo y siempre consigue esas atmósferas apocalípticas y aturdidoras. Después de la sosa actuación de Nosaj Thing, se abrió la veda para los momentos más rítmicos del festival de la mano de Loppkio el proyecto de techno contundente de los barceloneses Pina y Moduleight que tuvieron que lidiar con problemas técnicos y cerró el MIRA 2015 el venezolano Cardopusher, con su propuesta danzarina rompe huesos de Acid con recuerdos del EBM.