Hay una sala a oscuras, hay tres guitarras –que Marcel Bagés alternará– y hay una voz –la de María Arnal– que lo inunda todo. El pie izquierdo de María palpita contra el suelo, como el único corazón encontrado en una fosa común de Burgos, al lado de cuatro decenas de cerebros. Una noticia –el levantamiento de esa fosa en 2015– da nombre a la canción que abre el concierto en el Teatro del Mercado, y al álbum debut de María Arnal y Marcel Bagés. “45 Cerebros y 1 Corazón” es un amalgama de folclor y electricidad, de letras en español y en catalán, propias y prestadas, unidas por su manera de entender la memoria.

Si el álbum, cuanto más se escucha, no se desgasta; el directo del dúo cala hasta los huesos. Entre sus influencias: Kate Tempest, Arca, Lewis Carroll. En el Teatro del Mercado sus canciones no pierden intimidad y ganan en emoción, combinando loops, flamenco, fandango, incluso una jota infinita “que simboliza las vueltas infinitas que los presos tenían que hacer en el patio”. María introduce cada canción y dibuja las letras con sus manos. “Nos interesaba enfrentarnos a un pasado que sigue muy presente”. El público, encantado de acompañarles en ese viaje.