Llevaba meses anunciándolo; se acaba la era de Jazz Magnetism para Kase-O. Tras cinco años recorriendo y abarrotando salas e incluso publicando un disco (de versiones, eso sí), Javier Ibarra lo tiene claro, ha llegado la hora de dar carpetazo al proyecto del jazz y volver a aquello que le encumbró: el rap. Sin embargo una época tan exitosa en su carrera no puede cerrarse de cualquier manera, y fue por eso que el maño decidió hacer tres conciertos de despedida para agradecer el apoyo a este proyecto. Madrid, Barcelona y Granada fueron las ciudades elegidas. Y podemos asegurar con rotundidad que el éxito del concierto en la capital fue abrumador.

Más de siete mil personas acudieron al Palacio Vistalegre Arena para acompañar a un Kase-O que, reconozcámoslo, desprende carisma y talento como pocos raperos en este país. Desde el primer momento el de Zaragoza se metió a los asistentes en el bolsillo; el escenario es su hogar, su terreno, y sobre él hizo al público partícipe del cambio que está a punto de suceder en su carrera. Comenzó el concierto haciendo un repaso a sus canciones más representativas del Magnetism para, poco a poco, ir convirtiendo el evento en un concierto de rap a la vieja usanza. Lo que comenzó con su banda (compuesta por Dani Domínguez,  Dani Comas,  Jp Balcazar y Hugo Astudillo) poniendo las melodías, acabó con R de Rumba haciendo saltar al respetable con “Máximo exponente” junto a sus compañeros Violadores.

Comenzó despidiendo el jazz y acabó dando la bienvenida de nuevo al rap, interpretando también los tres nuevos temas de su maxi “Previo”, anticipo de su disco en solitario que verá la luz el próximo 2016. Sin olvidarse de algunas de las canciones más destacadas de su disco jazzero, como “Renacimiento” o “Boogaloo”, ni de sus amigos (Kultama como anfitrión y Xhelazz, Kamikaze y Escandaloso Expósito-Hugo Astudillo al micro- como colaboradores, amén de los ya mencionados R de Rumba, ShoHai y Lírico). El concierto fue in crescendo y no hay discusión, fue una noche redonda. Tanto para el propio Kase-O (quien estuvo visiblemente emocionado gran parte del directo) como para el público, deseoso de más y más música del que aún es el mayor MC que ha dado el rap español. Afortunadamente esta despedida sólo es un punto y aparte. El hijo pródigo volverá a sus orígenes para recuperar su trono, ya sólo es cuestión de tiempo.