Origen: Colonia (Alemania), 1968

Hay grupos cuya carrera difícilmente puede resumirse a través de una simple colección de singles, y sin duda uno de ellos es Can, entregados con frecuencia a desarrollos tan turbulentos como mágicos, resultado de la suma de cuatro individualidades -más los sucesivos vocalistas, principalmente Malcom Mooney y Damo Suzuki- al servicio de la creación colectiva, para erigirse desde el mismo lanzamiento de “Monster Movie” (1969) en paradigma del krautrock. No solo eso: también la banda más avanzada de su tiempo. Y sin embargo, aquí está el recopilatorio “Can-The Singles”, que reúne veintitrés sencillos al tiempo que hace un recorrido (necesariamente incompleto) por su trayectoria. Lo explica a sus ochenta años Irmin Schmidt -teclados-, único superviviente de la histórica formación de la banda alemana (Holger Czukay -bajo- falleció el pasado mes de septiembre, Jaki Liebezeit -batería- lo hizo en enero y Michael Karoli -guitarra- en 2001). “Es algo que partió de la gente de Mute, y especialmente de mi hija y de mi mujer [ambas al frente de Spoon Records]. Yo me limité a decir que estaba bien, y al final ha acabado siendo una buena idea, porque se tiende a pensar que únicamente hicimos largas piezas de avant-garde, pero en realidad hay diferentes maneras de acercarse a Can. Está el jazz, la electrónica, la tradición de la música clásica europea, Karlheinz Stockhausen, la abstracción, la inspiración japonesa… Pero también hay algo que viene del pop, no relacionado con estructuras convencionales, ni tampoco en un sentido comercial, pero sí de una forma muy espontánea, de manera que a veces recogíamos todo eso en canciones de tres o cuatro minutos”.

La historia de la música en el último medio siglo no sería la misma sin la magistral secuencia formada por “Soundtracks” (1970), el doble “Tago Mago”(1971), el más accesible “Ege Bamyasi” (1972) y “Future Days” (1973), dentro de unos años de frenética actividad en los que redefinieron los límites del rock desde la contracultura, construyendo una leyenda que también tuvo sus momentos de concisión, e incluso con algún tímido asalto a las listas de éxitos a través de temas como “I Want More” (su ‘hit’ más claro), “Spoon”, “Moonshake” o “Vitamin C”. Su producción en los setenta (a pesar de patinazos de última hora como “Out Of Reach”) horadó un género entero, con un eco que se multiplica desde entonces en centenares de bandas. Regresaron sin nostalgia una década después (“Rite Time”, 1989), para dedicarse luego a múltiples proyectos, aunque sin olvidar nunca la que ha sido su gran obra. “Can ha sido la experiencia que más ha marcado mi carrera. Es parte fundamental de mi vida. Cada uno era extraordinario en su parcela, pero juntos éramos aún mejores, trabajando sin ningún tipo de presión por parte de la industria y sin atenernos a ninguna regla. A veces fue difícil, pero me siento absolutamente afortunado”.

Una aproximación: “Can-The Singles” (Mute/Pias, 17)
Pasando por alto que es imposible llegar a la esencia de Can sin pasar antes por temas de generoso minutaje como Yoo Doo Right, Mother Sky, Bel Air o Halleluhwah (que en este recopilatorio aparece en un ‘radio edit’), The Singles se presenta como un trabajo para completistas -con rarezas como Turtles Have Short Legs-, pero también como una forma de aproximarse por la vía rápida a la música del grupo de Colonia a través de algunas de sus canciones más conocidas y a priori también más asequibles (aunque sea por duración).

Imprescindible: “Tago Mago” (Spoon/Mute, 71)
Incómodo por momentos, este doble álbum de libertad absolutamente desbocada -con la espasmódica interpretación vocal de Damo Suzuki- resulta definitivo para entender la audacia de Can en aquellos primeros setenta y su alcance posterior hasta llegar hasta hoy. Grabado en el castillo Nörvenich, aquí están la hipnótica balada Paperhouse, los ritmos de Jaki Liebezeit en Mushroom y el deslumbrante desarrollo avant-funk de Halleluhwah (¿alguien dijo drum’n’bass?), para dar paso luego a una segunda parte más abiertamente experimental, tan misteriosa (Aumg) como alucinada (Peking O), y siempre adelantándose a su época.

Biografía para primavera: “All Gates Open”
Aunque lleva años anunciándose, parece que la editorial británica Faber & Faber editará por fin la primera biografía autorizada de Can en la primavera de 2018. All Gates Open, título también del primer tema del álbum Inner Space (1979), estará compuesto por dos volúmenes: el primero, escrito por Rob Young (The Wire), mientras que el segundo reunirá entrevistas, un repaso a la influencia del grupo en distintas manifestaciones artísticas y las reflexiones de Irmin Schmidt.