1971: El año en el que la música lo cambió todo
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1971: El año en el que la música lo cambió todo

Sergio Ariza — 27-04-2021
Fotógrafo — Archivo

Aprovechando que Appel TV+ ha anunciado el estreno de “1971: El año en el que la música lo cambió todo”, repasamos en este artículo, y a través de 100 discos imprescindibles editados ese mismo año, la que fue una época irrepetible plagada de auténticas joyas.

1971 fue un año ridículamente bueno, tanto como para poder hacer una lista de 100 discos en la que el peor de ellos no baja del notable, es un año en el que aparecieron canciones como “Life On Mars?”, “What’s Going On”, “Stairway To Heaven”, “Imagine”, “Riders On The Storm”, “Ain’t No Sunshine”, “Brown Sugar”, “Won’t Get Fooled Again”, “Get It On”, “Let’s Stay Together”, “Maggie May”, “The Revolution Will Not Be Televised”, “Me and Bobby McGee”, “Mediterráneo”, “Just My Imagination”, “American Pie”, “Famous Blue Raincoat”, “A Case Of You” e, incluso, “El Rey” de José Alfredo Jiménez. Un año en el que el rock alcanzó su perfección pero también lo hicieron otras músicas.

Led Zeppelin y Black Sabbath marcaban en piedra el camino para el hard rock, a golpe de salvajes riffs, mientras que los Stones seguían metidos en una de las mejores rachas de discos de la historia, los Beatles se habían separado pero Lennon y McCartney se intercambiaban mensajes nada agradables en discos increíbles, Badfinger seguían definiendo el power pop con gemas como “Baby Blue”, mientras que Joni Mitchell y Carole King perfeccionaban el sonido Laurel Canyon, y el soul alcanzaba la mayoría de edad con Marvin Gaye preguntando “¿qué está ocurriendo?” y Sly Stone contestándole, en una nube de coca, que lo que está ocurriendo es un maldito disturbio.

T. Rex enloquecía al Reino Unido con el ‘glam rock’ o, como lo llamó John Lennon, rock & roll con purpurina, Bowie se preparaba para el salto definitivo junto a Ziggy con uno de los mejores discos de su carrera, mientras que Flamin’ Groovies, Faces o MC5 demostraban que del rock & roll sucio, al punk más descarnado, solo hay un pequeño paso.

El rock progresivo todavía estaba comenzando y no había sido engullido por su propia autocomplacencia, Pink Floyd ponía rumbo al lado oscuro de la luna gracias a “Echoes”, mientras que el jazz miraba a Hendrix, James Brown y Sly & The Family Stone en busca de algo nuevo. Fue también el año en el que perdimos a Jim Morrison y Duane Allman, que se unían a Jimi Hendrix y Janis Joplin, que habían muerto a finales de 1970, pero todos ellos dejaron notorios discos que sirvieron de despedida.

Pero es que, más allá del mundo anglosajón, 1971 fue un gran año a nivel global, en Brasil Caetano Veloso y Gilberto Gil seguían exiliados pero sacando discos desde Londres, en casa Gal Costa y Jorge Ben mantenían viva la llama tropicalista y Chico Buarque entregaba el colosal “Construçao”, en Argentina el rock nacional seguía siendo ‘underground’ pero cobraba cada vez más fuerza gracias a figuras legendarias como Spinetta, Pappo o los Vox Dei, mientras que en Jamaica el reggae seguía floreciendo con Bob Marley, Peter Tosh y Bunny Livingstone, o sea los Wailers, grabando para el gran Lee ‘Scratch’ Perry.

Por su parte en Nigeria Fela Anikulapo Kuti convertía Lagos en la tierra prometida del Afrobeat, consiguiendo que músicos occidentales como Ginger Baker viajaran hasta allí, llamados por la fuerza de su música. Por si fuera poco, en el Harlem Español de Manhattan, con el sello Fania como epicentro, el mundo latinoamericano sacaba algunos de los mejores discos de salsa de la historia.

En España comenzaban su andadura el dúo femenino más importante de su historia, las Vainica Doble, mientras que Joan Manuel Serrat sacaba su obra cumbre, uno de los tres o cuatro discos más importantes de la historia del pop nacional, y Manuel Molina se unía a Smash para dar con “El Garrotín”, uno de los primeros acercamientos entre flamenco y música rock. En Francia Serge Gainsbourg cubría con lujosos violines su particular versión de Lolita y Françoise Hardy seguía demostrando que la chica ye-yé por excelencia era también una gran cantautora, mientras que en Alemania las huestes del Krautrock llevaban a la música rock por senderos nunca antes explorados…

1. Led Zeppelin – Led Zeppelin IV

En 1971 Led Zeppelin era la banda de rock más grande del planeta, pero los críticos de rock seguían tomándoselos a broma, así que Jimmy Page decidió que iba a hacer el “mejor disco de rock que se hubiera hecho nunca”. Retiró a la banda a una granja de Escocia y supo combinar lo mejor de los tres primeros discos, el blues rock de su debut, con esa barbaridad llamada “When The Levee Breaks” como ejemplo, el hard-rock, y los increíbles riffs del segundo, con “Black Dog” disputándole el título a “Whole Lotta Love” como lo más potente grabado por la banda, además del folk rock acústico del tercero, como la maravillosa “The Battle Of Evermore”, con la presencia de la mágica voz de Sandy Denny, o ese saludo a Joni Mitchell y Laurel Canyon que es “Going To California”. Y, por supuesto, también lograron hacerlo todo a la vez en una única canción, la colosal “Stairway To Heaven”, ocho minutos de éxtasis a mayor gloria de la máquina mejor engrasada de la historia del rock.

2. Marvin Gaye – What’s Going On?

Marvin Gaye estaba pasando por una crisis existencial, había perdido a su amiga y compañera Tammy Terrell, se sentía una marioneta más en esa cadena de montaje que era Motown y, para colmo, su matrimonio con la hermana del jefe, Anna Gordy, se tambaleaba. Fue la música la que lo salvó, cuando impulsado por Renaldo Benson comenzó a hacer la música que quería, fuera de las restricciones comerciales de Gordy. Gaye comenzó a usar acordes más jazz, a volver a sus raíces góspel y a dar rienda suelta a todo lo que le preocupaba en el mundo, la Guerra de Vietnam, la ecología, los problemas raciales o la vida en el ghetto. El resultado es una obra colosal con la que Marvin Gaye entregaba la pieza definitiva del soul comprometido, sirviendo de faro para otros artistas como Stevie Wonder o Sly & The Family Stone.

3. David Bowie – Hunky Dory

Cuando estaba grabando “Hunky Dory”, David Bowie tenía tres discos a sus espaldas y una carrera que se remontaba a 1964, fecha en la que se publicó su primer sencillo. Había sido mod, cantante de ‘music hall’, cantautor hippie, mimo cabaretero e incluso había coqueteado con el hard rock en su anterior disco. Fue entonces cuando se dio cuenta de que el cambio era su personalidad y que no era solo una cosa, sino que, como Walt Whitman, contenía multitudes. Así que dejó la guitarra y comenzó a componer al piano, buscando una nueva transformación, esta vez iba a ser “Jacques Brel al frente de la Velvet Underground“, algo que se puede apreciar en “Life On Mars?”, una canción que, como bien sabe Lana del Rey, es mucho más que una canción. También cogió un riff prestado de Eddie Cochran y le metió el ruido del “White Light/White Heat”, además de homenajes a Lennon, Dylan y Warhol, y una preciosidad para su recién nacido, dando como resultado el disco con el que enseñó al mundo toda su grandeza y, posiblemente, su obra más hermosa, coronada por una primera cara sencillamente sublime.

4. The Rolling Stones – Sticky Fingers

Los Rolling Stones estaban en racha, o como diría Keith Richards “en vena”, habían encadenado dos obras maestras colosales como “Beggar’s Banquet” y “Let It Bleed”, y en el futuro se vislumbraba la enormidad que supondría “Exile On Main Street”. Todo ello mientras la banda sufría la primera gran reestructuración de su historia, con el despido, y posterior muerte, de Brian Jones, y la entrada de la exquisita guitarra de Mick Taylor. “Sticky Fingers” fue el primer disco entero grabado con Taylor y fue el que definiría el sonido Stone para siempre, Richards construye los riffs más brutales de su carrera con la afinación abierta que le enseñó Ry Cooder (que también aparece en “Sister Morphine”) y Taylor pone la guinda al pastel con los mejores solos de toda la historia de la banda, temas como “Brown Sugar”, “Can’t You Hear Me Knocking” o “Bitch” son el molde sobre el que se construirán las siguientes décadas de su carrera. Por su parte Mick Jagger sigue añadiendo toneladas de chulería y actitud, además de un par de baladas colosales como “Sway” y “Moonlight Mile”, mientras que la sombra de Gram Parsons se pasea en dos de sus mejores temas country rock, “Wild Horses” y “Dead Flowers”.

5. The Who – Who’s Next

Pete Townshend quería hacer una nueva Ópera Rock llamada “Lifehouse” pero el resto de la banda no entendía nada del proyecto, así que decidieron olvidarse de todo y sacar el disco más extraordinario de su carrera, el primero en el que lograron trasladar al estudio la energía de la mejor banda en directo de la historia del rock. Townshend entrega su mejor colección de canciones y entre él mismo, Keith Moon, Roger Daltrey y John Entwhistle consiguen atrapar el sonido y la furia que se producía cuando estos cuatro tipos se subían a un escenario juntos.

6. Joni Mitchell – Blue

Joni Mitchell se abre de par en par sin guardarse nada y el mundo recibe a cambio el mejor disco que ha entregado nunca un cantautor. Un disco lúcido y melancólico que sirve tanto como diario personal como reflejo de una generación en crisis tras los días del “paz, amor y música” de Woodstock (un Festival del que Mitchell escribió el himno oficial). El sueño hippie se ha terminado, así como muchas de las relaciones personales de Joni, con Graham Nash o James Taylor, y la canadiense no duda en lamerse las heridas con un torrente lírico y melódico al alcance de muy pocos. Y es que, como dijo otro ex de ella, David Crosby: “es tan buena poeta como Bob Dylan, y mucho mejor músico”.

7. John Lennon – Imagine

Tras la terapia primal que supuso “Plastic Ono Band”, John Lennon decidió volver a ganarse al público con lo que llamó “Working Class Hero” con azúcar, o lo que es lo mismo mirando musicalmente a su querido/odiado Paul McCartney escribiendo la continuación de esas baladas de piano marca de la casa, ya sean “Hey Jude”, “Let It Be” o “The Long And Winding Road”, con “Imagine”, la canción más conocida de su carrera en solitario. El caso es que, a pesar de imaginarse la paz para todo el mundo, Lennon estaba en guerra con su ex compañero y le dedica la brutal “How Do You Sleep?”, una muestra más de las muchas contradicciones del ex Beatle. El caso es que con este disco consiguió la obra maestra que se esperaba del tipo que había liderado al grupo más famoso de todos los tiempos, con Phil Spector en la producción y George Harrison dejando una par de maravillas con el slide.

8. T. Rex – Electric Warrior

Marc Bolan se olvida del trovador hippie y decide reinventarse como estrella del rock & roll, derrochando sensualidad y añadiendo un par de gotas de purpurina, lo que haría que comenzara la fiebre del Glam Rock y la T. Textasy en el Reino Unido. Bolan recupera la simpleza y la efervescencia del rock & roll primigenio, con ejemplos como “Get It On” o “Jeepster”, pero no se olvida de regalar alguna maravilla acústica perfectamente engalanada por las cuerdas de Tony Visconti como “Cosmic Dancer” o “Life’s A Gas”.

9. Sly and the Family Stone – There’s a Riot Goin’ On

Sly & The Family Stone habían sido la imagen perfecta de muchos de los ideales de los 60, una banda mixta racialmente con mensajes positivos y optimistas como “Everyday People” o “I Want to Take You Higher”. Pero los 60 estaban muertos y enterrados, como también lo estaban Martin Luther King, Malcolm X o Bobby Kennedy, y Sly recibía presiones contrapuestas de los Panteras Negras y de su casa de discos, mientras esnifaba kilos de coca, lo que le estaba llevando a la paranoia y la crisis nerviosa. Todo esto se vería reflejado en un disco en el que el tempo se ralentiza, la música se vuelve más oscura, lenta y pesada, y su mensaje se vuelve mucho más cínico. A la mezcla se añadían unas primitivas cajas de ritmos (con las que fue sustituyendo a parte de la banda con la que estaba medio enfrentada, con Larry Graham a la cabeza) y una voz susurrada desde una depresión naciente. El resultado marcaría el camino no solo del funk y el soul, sino del jazz fusión, con Miles Davis y Herbie Hancock estudiando cada surco de este disco.

10. The Allman Brothers Band – At Fillmore East

La única banda de rock capaz de meterse en extensas ‘jams’ y no aburrir nunca, un grupo que era como una familia alrededor de su líder, Duane Allman, uno de los guitarristas más prodigiosos de la historia (y si piensan en lo que nos perdimos con los del club de los 27, recuerden que Duane murió sin llegar a cumplir los 25…). Lo que aquí consigue esta banda es algo parecido a la magia, con un grupo de músicos interactuando entre ellos como si fueran músicos de jazz, sin buscar ni el foco, ni los fuegos artificiales, Duane es el faro, pero no se pierdan a un Dickey Betts encendido, ni a un Berry Oakley espectacular o a un Gregg Allman que nunca sonó mejor que aquí. Y es que los Allman tenían en el directo su escenario natural, encontrando encima de las tablas el lugar perfecto para desarrollar unas composiciones en las que blues, rock y jazz se conjugaban en pura armonía.

11. Nick Drake – Bryter Layter

Nick Drake - Bryter Layter

El disco que debió hacer de Nick Drake una estrella. Rodeado de la flor y nata del folk rock británico, el productor Joe Boyd, miembros de Fairport Convention como Dave Pegg, Dave Mattacks o el imprescindible Richard Thompson, además de otras figuras como John Cale, Drake entrega el disco definitivo del folk barroco. Grabada en noviembre de 1970 y publicada el 6 de marzo de 1971, es una obra de la que beberán múltiples artistas y bandas en el futuro, con Belle & Sebastian a la cabeza, sin que Drake se llegara a enterar nunca. Un disco en el que belleza y melancolía van de la mano como pocas veces antes o después.

12. Can – Tago Mago

Esto es lo que ocurre cuando mezclas a Stockhausen con James Brown y Jimi Hendrix, lo mojas todo de ácido y pones a un japonés loco y extravagante a cantar lo primero que se le ocurre. El viaje en ácido de Can supuso el grito de guerra definitivo de la vanguardia experimental que significó el krautrock, ¡Halalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalalaluwah!

13. Black Sabbath – Master of Reality

Una catedral gótica de riffs sobre la que construir todo un género, todo el rock pesado futuro se puede rastrear hasta este disco, desde el Metal al Grunge o el Stoner Rock, no hubo banda que conectara una guitarra eléctrica a un amplificador, buscando volar por los aires el tejado, que no tuviera una parada en este disco oscuro, cavernoso y muscular, con piezas talladas en piedra como “Sweet Leaf”, “After Forever”, “Children Of The Grave” o “Into The Void”.

14. Rod Stewart – Every Picture Tells a Story

Rod Stewart - Every Picture Tells a Story

Antes de convertirse en una caricatura de sí mismo Rod Stewart tuvo una carrera espectacular en la que combinó grandes discos en solitario con su papel como líder de los fantásticos Faces. En sus obras como solista, además de seguir demostrando que puede que tenga la voz más increíble de todos los cantantes de rock británicos, daba rienda suelta a sus querencias folk, como se puede apreciar aquí con canciones propias conmayúsculas como con la conocida “Maggie May” o la igual de buena “Mandolin Wind”, además de versiones de Dylan o Tim Hardin. Eso sí tampoco se olvida del rock como se puede comprobar en la espléndida versión de los Temptations, con los Faces al completo, que es “I’m Losing You”, o en la canción titular con un fantástico Ron Wood en la guitarra principal.

15. Carole King – Tapestry

Una de las mejores compositoras de todos los tiempos encuentra finalmente su propia voz en Laurel Canyon, recuperando viejos éxitos compuestos para otros, como “Will You Love Me Tomorrow” o “(You Make Me Feel Like) A Natural Woman”, y añadiendo varias gemas absolutas como la ‘soulera’ “I Feel The Earth Move”, la redonda “It’s Too Late” o el “You’ve Got a Friend” que James Taylor, para el que fue escrita la canción, convertiría en un éxito este mismo año.

16. Leonard Cohen – Songs of Love and Hate

Una avalancha de poesía descarnada acompañada por elegantes arreglos de cuerdas, una guitarra, dulces voces femeninas y la voz del rapsoda laureado de Canadá. Un listado de canciones colosal capitaneado por dos joyas resplandecientes como “Avalanche” y “Famous Blue Raincoat”. Posiblemente su disco más destacado de la década.

17. Paul and Linda McCartney – Ram

Paul McCartney se adelanta 20 años e inventa el indie pop. Nadie en su época lo cogió, ahora es reverenciado como el único disco de la carrera en solitario de McCartney que puede disputarle a “Band On The Run” el título de su disco definitivo. Collages de diversas canciones hechas una, divertidos guiños al naciente Glam, homenajes a Brian Wilson y melodías marca de la casa.

18. Serge Gainsbourg – Histoire de Melody Nelson

Gainsbourg escribe su particular versión de Lolita y Jean-Claude Vannier lo recubre con algunos de los mejores arreglos orquestales de la década. Punzantes guitarras y bajos funky se mezclan con valses y baladas exquisitas en las que Gainsbourg deja fluir sus obsesiones sobre el ‘amour fou’.

19. Funkadelic – Maggot Brain

¿Quién dice que una banda funk no puede empezar un disco con un espectacular homenaje instrumental de diez minutos a Jimi Hendrix? ¿Se puede ser tan súper estúpido como para pensar que una banda de funk no puede roquear con la fuerza de un zeppelín? ¿Pueden entregar George Clinton y sus chicos el ‘groove’ más funky y hippie al mismo tiempo? Sí, ellos pueden, así que menea tu culo y tu mente le seguirá.

20. Flamin’ Groovies – Teenage Head

Antes del power pop y la obsesión por los Beatles, los Flamin’ Groovies de Cyril Jordan sacaron un disco digno de los Rolling Stones de esa época. Y es que “Teenage Head” es algo así como el primo americano de “Sticky Fingers”, un disco con el que comparte influencias y un sonido sucio, alocado y chulesco. Es solo rock & roll, pero nos gusta.

21- Faces – A Nod Is As Good As a Wink… to a Blind Horse: Los Faces te invitan a una salvaje fiesta de rock & roll sin filtros, con olor a alcohol, sexo y vomitona.

22. The Doors – L.A. Woman: Jim Morrison se despide por todo lo alto con tres de las canciones más grandes de su carrera, la titular, “Riders On The Storm” y “Love Her Madly”

23. Joan Manuel Serrat – Mediterráneo: El grandes éxitos del cantautor más grande de la música española

24. The Beach Boys – Surf’s Up: Los Beach Boys recuperan el tema más mítico de Smile y consiguen que la frágil y delicada mente de Brian Wilson entregue dos de sus canciones más devastadoras, “Til I Die” y “A Day In The Life Of A Tree”.

25. Bob Marley and The Wailers – Soul Revolution/African Herbsman: Reggae sin edulcorar a las puertas del éxito, la mejor banda del género producida por el gran Lee ‘Scratch’ Perry

26. Jethro Tull – Aqualung: La gloriosa mezcla de hard rock, folk, blues y rock progresivo de Ian Anderson y sus chicos

27. Janis Joplin – Pearl: Janis se fue en octubre de 1970 pero la despedida de su gigantesca garganta, y de Bobby McGee, fue en enero del 71

28. David Crosby – If I Could Only Remember My Name: Con un poco de ayuda de sus amigos, el hippie por antonomasia entrega su mejor disco

29. Santana – Santana III: El último gran disco de Santana, la despedida por todo lo alto de la formación original

30. Pete Dello and Friends – Into your ears: Delicias pop en miniatura de una mente brillante y olvidada

31. John Prine – John Prine: El debut del cantautor country más humanista y divertido es una especie de grandes éxitos con gemas como “Hello In There”, “Angel From Montgomery”, “Sam Stone”, “Illegal Smile” o “Paradise”

32. Gene Clark – Gene Clark/White Light: Ahora entiendo a Gene Clark, lo que no entiendo es que no se mencione su nombre cuando se habla de los más grandes

33. Roy Harper – Stormcock: Una maravilla de cuatro largas piezas de folk progresivo y acústico con influencia posterior en Joanna Newson o Fleet Foxes

34. The Kinks – Muswell Hillbillies: El disco más americano del grupo más inglés del universo

35. Pink Floyd – Meddle: El fluido rosa sale de la alargada sombra de Syd Barrett entre ecos de futura grandeza

36. Caravan – In the Land of Grey and Pink: Melodías pop y desarrollos progresivos en una tierra fértil, gris y rosa

37. Jimi Hendrix – The Cry of Love: El inacabado adiós del Dios de la guitarra eléctrica

38. Badfinger – Straight Up: Los inicios del power-pop, por la banda con más mala suerte del universo

39. MC5 – High Time: ¡Y ahora es hora de menear las cabezas con el mejor rock & roll de Detroit, hijos de puta!

40. Rory Gallagher – Deuce: Cuando apareció este disco, en noviembre de 1971, Rory podía optar al título de mejor guitarrista del mundo, pero es que, además, escribía temas como “Used To Be”, “I’m Not Awake Yet” o “Crest Of A Wave”

41. Alice Cooper – Killer: El mejor disco de la historia para Johnny Rotten

42. Chico Buarque – Construção: Chico Buarque se convierte en la mota en el ojo de la dictadura brasileña con uno de los discos más emotivos y bonitos de la música de aquel país

43. Van Morrison – Tupelo Honey: El león de Belfast se despide de la bucólica vida en Woodstock y de su idilio con Janet Planet

44. Gil Scott-Heron – Pieces of a Man: La revolución no será televisada, pero tendrá banda sonora de Gil Scott-Heron

45. Miles Davis – A Tribute to Jack Johnson: El disco más rock, más funk y más directo de Miles Davis contiene algunas de sus improvisaciones más incendiarias

46. B.B. King – Live in Cook County Jail: El tono más dulce de la guitarra eléctrica aliviando el encarcelamiento de los presos de Cook County

47. Fania All-Stars – Live At The Cheetah: Las estrellas de la Fania se reúnen en concierto para hacer saber al mundo que el Harlem español rebosa de talento

48. Crazy Horse – Crazy Horse: El Caballo Loco se desboca sin Neil Young (pero con Nils Lofgren) en su debut en solitario

49. Vainica Doble – Vainica Doble: La primera maravilla de las brujas de las armonías, las melodías chispeantes y las letras penetrantes

50. Curtis Mayfield – Curtis/Live!: Un espartano (y espléndido) repaso en directo a la carrera de Curtis, con los Impresions y a su primer disco en solitario

51. New Riders of the Purple Sage – New Riders of the Purple Sage: Country rock pionero con el mejor sabor de la pedal steel de Jerry Garcia

52. Al Green – Al Green Gets Next to You: La rampa de lanzamiento del periodo de esplendor de la voz más tórrida del soul stentero

53. Graham Nash – Songs For Beginners: El debut, y mejor disco en solitario, del componente menos conocido de Crosby, Stills, Nash & Young

54. Françoise Hardy – La Question: La mejor de las chicas ye-yé francesas se junta con la guitarrista brasileña Tuca y se saca de la manga un gran disco en el que el sensual pop francés se mezcla con la tristeza de la bossa nova

55. Dolly Parton – Coat of Many Colors: Uno de los discos más completos de la reina del country (y las vacunas)

56. Laura Nyro and Labelle – Gonna Take a Miracle: Una de las mejores, y más olvidadas, cantautoras de los 60 se pasa al soul de la mano del trío que nos enseñaría lo que significa “Voulez-vous coucher avec moi (ce soir)?”

57. Faces – Long Player: Los Faces estrenan el año más productivo de su carrera con un larga duración que se grabó a la vez que el “Every Picture Tells a Story” de Stewart

58. Colin Blunstone – One Year: La voz de los Zombies se estrena en solitario arropada por unos maravillosos arreglos

59. Aretha Franklin – Aretha Live at Fillmore West: Las cuerdas vocales más privilegiadas del soul en directo junto a King Curtis

60. Richie Ray & Bobby Cruz – El bestial sonido de Richie Ray & Bobby Cruz: Richie y Bobby cruzan jazz y guaguancó, Benny Moré y Chopin y crean uno de los discos más bestiales de la salsa

61. Crosby, Stills, Nash & Young – 4 Way Street: El directo del supergrupo que puso de moda eso de los supergrupos

62. Curtis Mayfield – Roots: Publicado entre dos obras maestras como “Curtis” y “Superfly”, Roots demuestra que Mayfield estaba en el mejor periodo de su carrera

63. Bill Withers – Just As I Am: No hay rayos de sol si Bill Withers no está

64. Townes Van Zandt – High, Low And In Between: El disco angelino de Townes es uno de los mejor producidos de su carrera y cuenta con una gema absoluta como “To Live Is To Fly”

65. Lee Hazlewood – Requiem For An Almost Lady: Lee Hazlewood se va a Suecia, se calza las botas vaqueras y entrega un maravilloso disco conceptual de ruptura

66. Alice Coltrane – Journey In Satchidananda: El fascinante, y accesible, viaje a la India de Alice Coltrane, acompañada por el fundamental Pharoah Sanders al saxo

67. Rory Gallagher – Rory Gallagher: El irlandés se estrena en solitario demostrando que es mucho más que un gran guitarrista

68. Isaac Hayes – Shaft: Verán, este tipo, Isaac Hayes, es un peligroso hijo de p… (cierra el pico)

69. Vox Dei – La Biblia: El paraíso del rock argentino

70. Alice Cooper – Love It to Death: Una banda, y un disco, que gustaban por igual a metaleros y punkies

71. Van der Graaf Generator – Pawn Hearts: Un disco que suena como si Bowie estuviera al frente de los King Crimson más expansivos

72. Don McLean – American Pie: Don McLean te mata suavemente mientras recuerda a Buddy Holly y Vincent Van Gogh

73. Isaac Hayes – Black Moses: Isaac Hayes crea la base perfecta para el trip hop con una producción sensual y lujuriosa que es el equivalente sonoro al chocolate derretido

74. Caetano Veloso – Caetano Veloso: El melancólico exilio londinense de Caetano Veloso

75. Nilsson – Nilsson Schmilsson: El disco que convirtió a Harry Nilsson en una estrella, mientras compartía rayas con Lennon y lanzaba guiños musicales a McCartney

76. Elton John – Madman Across the Water: “Blue-jean baby, L.A. lady, Seamstress for the band, Pretty-eyed, Pirate smile, You’ll marry a music man…”

77. Little Feat – Little Feat: El notable debut de la banda del gran Lowell George

78. Kevin Ayers – Whatevershebringswesing: El impulsor del sonido Canterbury entrega su disco más pop, con una joya resplandeciente como “Stranger In Blue Suede Shoes”

79. Stevie Wonder – Where I’m Coming From: A punto de abrir las puertas a la etapa más gloriosa de su carrera

80. Fela Ransome Kuti & The Africa 70 – Open & Close: Fela Kuti pone en el mapa musical a Lagos y a todo el continente africano con otra explosión funk.

81. Todd Rundgren – Runt: The Ballad of Todd Rundgren: El segundo disco de Rundgren vuelve a demostrar que es un género en sí mismo,

82. Duke Ellington – New Orleans Suite: El líder de la mejor Big Band del mundo hace un homenaje a Nueva Orleans en los años finales de su carrera

83. Karen Dalton – In My Own Time: La cantante convierte temas ajenos en propios gracias a una voz y a unos arreglos totalmente personales

84. Rodriguez – Coming From Reality: El segundo disco del hombre de azúcar sigue siendo fabuloso

85. Magna Carta – Songs From Wasties Orchard: Caricias folk pop con ecos de Simon & Garfunkel

86. Judee Sill – Judee Sill: Folk de cámara desde Laurel Canyon

87. Michel Polnareff – Polnareff’s: Un disco entre el pop barroco y la psicodelia con alma

88. El Camarón de la Isla con la colaboración especial de Paco de Lucía (Son tus ojos dos estrellas): La voz de Camarón acompañada por la guitarra de Paco de Lucía, unir a dos genios nunca defrauda

89. Jorge Ben – Negro e lindo: El disco más suave y tranquilo de su carrera, entre guiños al Black Power y algún ramalazo funky como Rita Jeep

90. The Mahavishnu Orchestra – The Inner Mounting Flame: La guitarra de John McLaughlin marcando el camino del jazz rock

91. King Crimson – Islands: Robert Fripp da una vuelta de tuerca al Rey Carmesí en un disco con guiños a la música clásica y, casi más raro, al R&B en Ladies Of The Road

92. Grateful Dead – Grateful Dead (Skull and Roses): No es el mejor directo de Grateful Dead, pero es un directo de Grateful Dead y, además, contiene la primera aparición de “Bertha”, “Playing in the Band” y “Wharf Rat”

93. Cheo Feliciano – Cheo (1971): El regreso triunfal, tras su rehabilitación, de una de las voces más poderosas de la salsa

94. Freddie King – Gettin Ready: La bola de cañón del blues descubre el funk

95. Hound Dog Taylor and the Houserockers – Hound Dog Taylor and the Houserockers: Blues salvaje y estridente

96. Elvis Presley – Elvis Country (I’m 10,000 Years Old): El mejor intérprete de todos los tiempos en Nashville

97. Luis Alberto Spinetta – Spinettalandia y sus amigos: El genio del rock argentino pasándoselo bien con sus amigos, entre medias de Almendra y Pescado Rabioso.

98. Hawkwind – In Search of Space: Rock espacial antes de la llegada de Lemmy

99. Gal Costa – Fa-Tal – Gal a Todo Vapor: Gal Costa en directo, con una parte acústica y otra con banda, gloria tropicalista

100. Pappo’s Blues – Pappo’s Blues: Los inicios del héroe de la guitarra argentino

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