YouTube, que ostenta el dudoso honor de ser la que peor paga por reproducción de las grandes compañías de streaming, ha anunciado el lanzamiento de YouTube Music.

El trozo del pastel correspondiente al streaming es cada vez más grande, y YouTube/Google no piensan quedarse atrás. El 22 de mayo verá la luz en EEUU, Australia, Nueva Zelanda, México y Corea del Sur –más tarde en otros países, aún sin fecha concreta– su servicio de streaming, que toma el mismo modelo que Spotify con una versión gratuita con anuncios y otra de pago, por 9,99 dólares al mes, con acceso a todas las funciones. Qué promete de diferente: principalmente la utilización de todos los datos que Google almacena de nosotros -glups- para “ofrecer una experiencia profundamente personalizada”, dando recomendaciones basadas en la ubicación y hora en las que estamos e incluso detectando automáticamente qué actividad estamos realizando y recomendando música para ella.  También promete ofrecer no solo el catálogo oficial de los artistas sino también versiones, remezclas, directos y radios; así como una integración audiovisual especialmente potente, como era de esperar. Google Play, el servicio musical que defendía Google hasta hora a pesar de no llegar al 3% del mercado de streaming, irá siendo reemplazado poco a poco por YouTube Music, según informa USA Today.

El principal problema que asoma detrás de todo esto es que YouTube es la que peor paga por reproducción a los artistas de todas las grandes plataformas. Tal y como refleja The Trichordist, YouTube paga 0,00074 dólares por reproducción, mientras que Spotify paga 0,00397 dólares -pagaba 0,00437 el año pasado- y Apple Music, la segunda más utilizada detrás de Spotify, 0,00783 dólares. Las que más pagan son Tidal, Rhapsody y Xbox Music, pero su cuota de mercado no llega al 2%. Para entendernos mejor, con las tres plataformas más conocidas en España: para cobrar un dólar en iTunes tienen que reproducir tu canción 128 veces. Para cobrarlo en Spotify, 252 veces. Para cobrarlo en YouTube, 1352. Habrá que ver si esto cambia ahora con YouTube Music, pero hay razones de sobra para desconfiar.

En lo que al streaming en el mercado se refiere: según datos del informe Nielsen, el consumo de música grabada ha crecido considerablemente, un 12,5% en EEUU en este último año. En España, tomando el informe de Promusicae, ha crecido un 8,88%. Y todo ello es debido a las plataformas de streaming, ya que tanto las ventas tanto digitales como físicas caen en picado, con la única excepción de la venta de vinilos que lleva ya doce años consecutivos al alza. La conclusión parece sencilla: la mayoría de la música que se consume -de forma activa, al menos- es y será a través de plataformas de streaming. Pero mientras esas compañías crecen a nivel de usuarios, están perdiendo dinero. El caso de Spotify es paradigmático: es líder en el mercado, ha pasado de 20 millones de suscriptores a 50 millones en menos de dos años, sus ventas han crecido un 52% y aún así el 2017 ha sido el año en que más dinero han perdido en su historia. Tal y como apuntaban desde Bandcamp, el panorama que nos espera es uno en el que “la mayoría de consumo musical tendrá lugar eventualmente en los servicios de suscripción de dos o tres corporaciones gigantes, las únicas que pueden permitirse perder dinero porque atraen consumidores a otras partes de su negocio que son rentables”.