El Premio Ruido se presenta -mirándose en el espejo del Mercury Prize británico- con la pretensión de convertirse en un distintivo de calidad, uno que refleje única y exclusivamente el criterio de los periodistas musicales especializados. Una manera, al fin y al cabo, de evitar presiones externas y de dar más voz al sector. Serán doce los discos finalistas que resulten de las votaciones -cada asociado a la PAM votará 15 discos- y un ganador único el que se dará a conocer en una ceremonia en enero, entrega de trofeo incluida.
La PAM nacía en febrero de este mismo año con el fin de representar al colectivo de periodistas especializados en música, una iniciativa que se antojaba ya muy necesaria, y que puede contribuir no solo a dar un espaldarazo a otros sectores de la industria musical sino a poner sobre la mesa la necesidad de lo sindical en un sector en el que su presencia es mínima.
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