Bad Bunny ha regresado en avión a Puerto Rico en medio de su gira europea para participar en las protestas que están teniendo lugar en la isla.

Ha vuelto a ser un chat privado, de nuevo, lo que ha hecho saltar por los aires la convivencia política puertorriqueña. Comentarios homófobos, sexistas y misóginos se suceden a cada línea del polémico chat privado de Telegram en el que participaban tanto el gobernador de la isla, Ricardo Roselló, como algunos de sus colaboradores más cercanos. La situación, ya de por sí grave, parece cada vez peor: el secretario de Estado y el representante del Ejectuvo ante la Junta de Supervisión Fiscal han presentado ya sus renuncias.

Mientras tanto, la tensión en la calle crece y artistas oriundos comienzan a unirse a unas manifestaciones que son, ya, como una olla a presión. Bad Bunny ha sido el último en unirse ya a las iniciativas de artistas como Lin-Manuel Miranda, Residente y Ricky Martin, que buscan apoyar las manifestaciones populares. En un vídeo de Instagram publicado ayer, ha explicado el motivo por el que ha interrumpido, temporalmente, su gira europea en la que se encuentra la fecha de su actuación en el Sónar, prevista para este sábado, que de momento y tal como confirma la organización sigue en pie). El artista se encontraba, de hecho, en Ibiza. “Voy a bajar pa’ la isla y me gustaría verlos conmigo y con los que ya salieron pa’ la calle. Esta gente piensa que tenemos miedo y vamos a demostrarle que están bien equivocados. ¡¡¡Vamos pa’ encima puñeta!!!” ha comunicado a través de su cuenta de Twitter (@sanbenito).