Zahara publicó este pasado mes de noviembre “Astronauta”  (G.O.Z.Z., 2018), un disco en el que explora un universo temático y de sonido un tanto distinto del que habíamos conocido hasta ahora. Hablamos con ella antes de la firma de discos en Barcelona y de la gira que tendrá lugar el año que viene (al final tienes las fechas confirmadas hasta ahora).

Han pasado más de tres años desde “Santa”. ¿Has estado trabajando todo este tiempo en el nuevo disco? 
Bueno, teniendo un hijo y escribiendo un libro (risas), pero sí lo he hecho en el rato que me ha dejado uno y otro. Las canciones las escribí justo cuando ya estaba girando con “Santa” (la primera que escribí fue “Diluvio universal”), y hasta una semana antes de dar a luz estaba componiendo. Durante este año ha sido el proceso de producción, grabación y preparación del disco. 

“Astronauta” tiene un sonido distinto a los demás discos. Es como una evolución de lo que ya empezaste en “Santa”. ¿Lo buscaste o surgió durante la producción?
Había una intención de continuar con lo que había porque para mí “Santa” (G.O.Z.Z., 2015) fue muy determinante en esto, en cuanto a encontrar un sonido con el que sentirme a gusto. Con cada disco lo intentas pero la libertad discográfica que tuve con “Santa” me permitió más y me pareció natural continuarlo. En la preproducción conté con Sergio Sastre que ya fue el productor de “Santa”, entonces en canciones como “David Duchovny” y “Bandera blanca” la intención primera la inició Sergio [Sastre] y la continuó Matthew [Twaites], con lo que pasó de uno a otro con naturalidad. Y luego yo sigo siendo una persona muy parecida, tres años más tarde, nueva música, distintas influencias, pero al final como que estoy en una nueva etapa, todo lo que ha pasado después de “Santa” está en el mismo lugar, en el mismo bloque.

¿Y la experiencia de grabar en el Monnow Valley y con un productor nuevo? 
Pues fue muy satisfactoria. Era mucho riesgo, irme yo sola y jugármelo todo a una carta, pero primero, tenia ganas de experimentarlo, y segundo, las charlas previas con Matthew [Twaites] me dejaron bastante tranquila en cuanto a cómo quería hacer las cosas. La verdad es que una vez allí fue maravilloso poder grabar en un estudio residencia, poder acceder al estudio a la hora que quieras. Eso daba cierta tranquilidad porque si venía una idea podías grabarla en cualquier momento.

“Ahora tengo una carga física muy bestia de cansancio que arrastro constantemente que antes no tenía”

¿De dónde salió todo el imaginario del astronauta?
Todo surgió como una idea muy naif durante el embarazo. Cuando le comuniqué a mi pandilla que estaba embarazada, una de mis mejores amigas, Carolina Lapausa, le llamó astronauta y ahí empecé a crear la canción que se llamaría “El astronauta” y que fue una de las primeras ideas del disco. Nos gustó mucho el concepto del astronauta. Cuando ya nació mi hijo, los primeros meses, ese momento de transición cuando empiezas a asimilar que eres madre y lo que supone ese cambio de vida, me imaginé a mí misma como un astronauta que deja la vida como la conoce y va en busca de planetas.

Esta pregunta no solemos hacérsela a los hombres, pero ¿qué ha cambiado de la Zahara artista, cantante, compositora después de ser madre?
Me la han hecho varias veces esta pregunta. Las primeras veces decía que no me lo notaba demasiado. Con el tiempo sí echaré la vista atrás y diré “ah, mira, me cambió así”, pero ahora no soy consciente. Sí que noto que como persona he cambiado. Por ejemplo yo ahora cuando termine me cojo un tren y vuelvo a casa, aunque eso me haga estar reventada, porque me importa, tengo una prioridad que antes no había. Hay una necesidad de volver a casa, de sacrificio, y sobre todo ahora tengo una carga física muy bestia de cansancio que arrastro constantemente que antes no tenía. Una cosa que también ha cambiado es que después de los conciertos ya no salgo a firmar, pero es porque ya no tengo fuerza ni energía. Me voy directa al hotel a dormir. No me queda ni un resquicio de energía para seguir de pie. 

¿Cómo has vivido eso de escribirle canciones a tu hijo (o hablando de la maternidad)? ¿Lo has usado como terapia para asimilar el proceso y ser consciente de esta nueva etapa vital?
Hay una canción que sí habla de él que es “El astronauta”, que es de antes de nacer. Después que haya nacido todavía no le he escrito nada. Es un disco que habla sobre el cambio vital, en mi caso la maternidad, pero no solo de eso. Habla de muchas cosas y temas, no es un disco solo para padres y madres. 

Igual que cuando compuse “La pareja toxica” (Warner, 2011) hubo mucha catarsis y liberación porque venía de una etapa triste, con esta nueva etapa no. El incio de la maternidad es muy duro pero tiene una cara complementaria que es el mismo hecho de ser madre y tener a tu hijo, no necesita una catarsis, no necesita una canción para hcerte sentir mejor, el día a día  y hablar con otras personas te hace sentir mejor, así que no necesito plasmarlo. A mí me ha gustado plasmarlo porque me flipa la ciencia ficción y porque una vez imaginé mi soledad como la soledad de un astronauta y me pareció un hilo del que tirar precioso, del que seguir, pero súper feliz. Toda esa soledad, ese cansacnio, ese miedo… todo va desapareciendo y de eso habla el disco. Esta evolución se ve por ejemplo en el mapa que acompaña el disco, donde se muestra un universo con planetas que son metáforas de los distintos estadios emocionales.

“Yo no quería que [“Astronauta”] fuera solo un contenido estético y al final me ha forzado a ser mucho más inventiva, a desarrollar muchas más cosas que las que había en un inicio”

Hablando del diseño del disco, habéis tratado hasta el último detalle la temática del astronauta y el universo. 
En “Santa” ya hubo esta intención. El contar con Emilio Lorente fue fundamental. Hemos pasado muchos meses de charlas, pensado cómo se llamaría el astronauta, los planetas, el look… Emilio ha sido fundamental en la parte estética, pero también ha ayudado a generar un contenido. Yo no quería que fuera solo un contenido estético, y al final me ha forzado a ser mucho más inventiva, a desarrollar muchas más cosas que las que había en un inicio. Le agradezco haber podido trabajar con tanta antelación y teniendo claros los elementos que queríamos de la ciencia ficción: desde referencias para los looks de pelis de ciencia ficción rusas de los 70 hasta revisar “Interestellar” y leer blogs de ciencia. Para crear los planetas, por ejemplo, aunque son metáforas de emociones, nos basamos en características reales científicas.

El disco también trae una carta de emergencia, que está escrita sobre un informe médico que dice que el astronauta está capacitado para viajar al espacio. Es un poquito más de esta aventura para el que quiera algo más que escuchar canciones y quiera jugar. Este disco tiene muchos huevos de pascua.

¿Eres consciente que “Hoy la bestia cena en casa” es ya todo un himno feminista? 
No soy consciente. Cuando yo hice la canción tenía muy claro qué quería contar, pero dar el paso de sacar la canción como single y que sería lo primero que la gente escucharía me puso en un lugar incómodo. Cuando al día siguiente la reacción fue tan masiva y positiva yo creo que ese día ya lo lloré todo. Estaba realmente emocionada. Dentro de que yo había hecho algo tan social o que generara conversación más allá de mí, yo lo había convertido en algo súper egocéntrico, en mis miedos, en mi ego, en si le gustaba a la gente, en qué me iban a decir… entonces el día siguiente la gente me dijo “tú no nos importas, nos importa la canción y lo que has hecho” y entonces me sentí super feliz. La gente empezó a llamarlo himno, salió en todos los medios, tenía 100.000 reproducciones en 24h… No daba crédito. Tuve que zarandearme y decir “sal de tu puto ego, que esto es mucho más importante que si la gente te quiere o no te quiere”. Fue maravilloso y a día de hoy sigue siéndolo. 

¿Cómo te sentiste al cantar la canción delante del Congreso? 
Todo el repertorio que elegí fue un poco agresivo porque evidentemente me alegro mucho de tener constitución, la celebro, creo también que necesita un cambio, y también bendita política, pero también bendita oportunidad de hablarle a los políticos, y aunque fue un acto simbólico porque dudo que estuvieran allí bajo la lluvia, sí el cantar allí tenía como un matiz súper poderoso. Venía de cantar “La gracia” y “Rey de reyes” y tenía un chubasquero porque llovía. Me lo quité y debajo tenía un vestido rojo como con ombreras así un poco de diablo, como si la bestia fuera yo. Recuerdo sentirme como Superwoman y decir “ojalá los tuviera a todos delante”. 

¿Habrá alguna novedad en los conciertos con este nuevo disco? ¿Contarás con tus músicos habituales en la nueva gira? 
Mantengo de la gira aterior a Martí Perernau, que hace magia (está en el disco en los coros de “El fango” y “Hoy la bestia cena en casa”), y Manuel Cabezalí que también estaba. He cambiado la base rítmica: ahora están Carlos Sosa y Miguel Pérez, ambos batería y bajista de Fuel Fandango. La verdad es que ha sido una suerte, porque ellos como base sólida funcionan súper bien. Creo que los cinco funcionamos muy bien, había mucha química en el primer ensayo que tuvimos. Les ha gustado mucho el disco y esto a la que escribe las canciones le da un subidón que es muy necesario para enfrentarse a la novedad con mucha actitud. 

Fechas de la gira

17 enero 2019MadridLa Riviera19:3018€
20 enero 2019MadridLa Riviera19:3018€
25 enero 2019ZaragozaLas Armas22:0017€
26 enero 2019BarcelonaApolo21:0017€
01 febrero 2019GranadaIndustrial Copera21:0017€
02 febrero 2019MálagaLa Trinchera21:0017€
08 febrero 2019BilbaoStage Live21:0018€
09 febrero 2019DonostiaBataplán20:0018€
22 febrero 2019MurciaSala REM22:0017€