“Cada vez somos mejores músicos, por eso en cada disco vamos un paso más allá”
Entrevistas / Travellin' Brothers

“Cada vez somos mejores músicos, por eso en cada disco vamos un paso más allá”

Kepa Arbizu — 20-05-2022
Fotógrafo — Alex R. Cruz

El décimo disco del sexteto vizcaíno Travellin' Brothers, “Coming Home” (Magnolia Records, 2022), aunque surgido entre los convulsos tiempos de pandemia, conserva intacto su ánimo vitalista a base de sumergirse en la tradición de los sonidos negros.

Si ya de por sí resulta todo un éxito mantenerse en el mundo de la música activo durante casi dos décadas, mucho más lo es si dicha carrera se ha desarrollado haciendo propia la herencia de la música, principalmente, afroamericana, tal y como representa el caso de esta formación. Aunque los difíciles momentos que han caracterizado a esta época reciente, sufridos en el entorno más cercano del grupo, hayan ralentizado algo la creación de su nuevo álbum, éste emerge con su habitual carácter optimista y enérgico que, partiendo desde el blues, abarca, cada vez con mayor profusión y calidad, una alta gama de ambientes. El jazz, el swing, la particular atmósfera de Nueva Orleans o el rock americano son los diferentes “idiomas” que hablan unas canciones repletas de la vindicación por el amor y la esperanza , tal y como nos explica en esta charla el propio Aitor Cañibano, guitarrista del combo

Como habéis explicado, este disco surge en una época muy dolorosa para vosotros, consecuencia de las pérdidas humanas originadas por la pandemia en vuestro entorno, ¿hasta qué punto esa tristeza os bloqueó creativamente y en qué instante decidisteis que era el momento de dar un paso adelante y poneros a grabar?
Efectivamente ha sido una época dura: primero todas las cancelaciones al comienzo de la pandemia, donde ves que todos tus planes, tu modo de vida, salta por los aires y supone un shock bastante potente; posteriormente, los temas ya más serios de pérdidas y situaciones dolorosas humanas. Eso ha hecho que se hay convertido en un tiempo muy oscuro y triste.

A pesar de ello nuestra actividad en directo en la pandemia se reactivó bastante y acabamos haciendo muchos conciertos, pero una cosa es tocar en directo, por muy extraños que fueran, y otra muy distinta es crear y componer, no teníamos el cuerpo ni el alma para ello. Pero somos gente muy alegre, feliz con lo que hace, nos gusta nuestro modo de vida, así que de un modo natural, según fuimos curando las heridas, recuperando nuestras rutinas, nos fuimos animando y decidimos ponernos a ello, que no ha sido hace mucho, prácticamente hemos compuesto y grabado el disco en tres o cuatro meses.

¿Cuánto de terapia personal ha habido en la elaboración de este disco a la hora de superar esos fatídicos momentos?
No lo veo como una terapia, es más regresar a hacer lo que nos gusta, a recuperar nuestras vidas y poder realizar aquello con lo que nos sentimos felices, que es crear, componer, grabar, salir de gira y tocar mucho y volver a empezar. Somos muy simples, nos conformamos con poco, que nos dejen hacer lo que nos gusta, no pedimos más.

Y a la hora de realizar un disco que tiene tanto peso emocional para vosotros, ¿se nota cierta responsabilidad, aunque sea de manera indirecta, a la hora de intentar hacer las cosas, aun si cabe, mejor y más perfectas?
No creo que sea un disco con más peso emocional que otros, tampoco es conceptual, ninguno de nuestros discos lo son. Sí hay un tema como “Coming Home” que es un homenaje a las personas que hemos perdido y por tanto más sentimental, aun así creo que es una letra positiva, dura, pero positiva.

En este trabajo le cantamos a la esperanza, al amor, a la búsqueda de un lugar mejor, a la gente que queremos. En ese sentido sí puede haber algo de temática común, pero en realidad siempre hemos cantado a lo mismo a lo largo de nuestra carrera. Eso sí, la responsabilidad de superarnos en cada disco siempre esta ahí, es algo grabado a fuego en el ADN de la banda, es nuestra filosofía de vida y de trabajo.

Aunque manejáis una amplia coctelera de sonidos negros y de raíz, siempre os ha gustado definiros como una banda de blues, a pesar de eso en este disco priorizáis ese sentido de Big Band o Brass Band, recuperando el espíritu del jazz, swing, sonido Nueva Orleans etc... ¿ha habido una dirección musical premeditada en ello o surgió naturalmente?
Claro, es que somos una banda de blues, como la que más. El blues es todo, nos gusta la música de raíz americana, especialmente la negra, por lo tanto, nosotros le damos a todo sin ningún complejo, porque nos encanta y porque en realidad entendemos que todo pertenece al blues , aunque sea tangencialmente.

“El amor es lo que hace girar el mundo, para nosotros es fundamental”

No nos gustan las etiquetas, ni los límites ni las fronteras, y en este trabajo hemos llegado todavía más lejos, nos sentimos cada vez más capacitados para afrontar algunos “subestilos” para los que hace falta años y empaparse de ellos para poderlos afrontar. Cada vez somos mejores músicos y por ello en cada disco vamos un paso más allá. No es que haya habido algo premeditado, pero si alguien quiere escuchar diez “Sweet Home Chicago” o diez “Hoochie Coochie Man” cambiándoles la letra, es que no nos conoce o se ha confundido de banda.

A pesar de ese espíritu más añejo del que tomáis las referencias musicales seguís fieles a no sonar nada revivalistas sino actuales, algo que entiendo es esencial para vosotros…
Efectivamente, creo que es una gran definición de nuestro sonido. Nuestro ideal, el que perseguimos desde que empezamos en esta banda, es buscar el equilibrio perfecto entre la raíz y la actualidad. Luego ya en qué porcentaje lo hemos conseguido o no es otra cosa, que debe juzgar la audiencia, pero esa es nuestra intención.

Llama la atención el sonido tan limpio y luminoso que transmite el disco, ¿ha sido el resultado de un tipo de grabación y producción llevado a cabo "en casa" (en los estudios propiedad del pianista de la banda) o pretendíais con ese ambiente trasladar un tipo de sensaciones determinadas?
Creo que es una mezcla de todo un poco. Por un lado es lo que buscábamos, y por otro está la producción llevada a cabo por Mikel, que ha captado perfectamente la intención, más si cabe siendo miembro de la banda. Es un disco que hemos pretendido que tenga una producción muy leve para que contenga un espíritu orgánico, con dinámicas, y que suene de verdad y actual.

Otro elemento que sobresale en el disco es la utilización de los coros femeninos, siendo casi un integrante más de la banda y del sonido obtenido, ¿las canciones fueron pensadas teniendo en cuenta su aportación y en qué aspectos diríais que ésta se ha notado más?
Claro, es que los coros son muy importantes para nosotros desde siempre, aunque quizá fue en nuestro octavo disco, grabado en Nashville, cuando hicimos los temas pensando en ellos. En aquel caso los grabó Etta Britt, corista entre otros del gran Delbert McClinton, y decidimos que necesitábamos trasladarlos al directo, con lo que desde entonces Inés gira habitualmente con nosotros.

Después del directo del Arriaga en el que también participó, se incorporó Noa para sustituirla por su maternidad, cuando ésta volvió, nos quedamos con las dos y compusimos los temas pensando también en ambas, y por supuesto en nuestras actuaciones estarán presentes y serán una parte importante como lo son en el disco. Creo que su aportación supone un toque más de calidad, y las canciones han crecido con su presencia, son unas cracks y tienen cláusula de rescisión, ¿ok? (Risas)

Que "Wonderland" haya sido el single adelanto elegido parece toda una declaración de intenciones en cuanto al sentido global que persigue el disco, de buscar ir más allá de los malos tiempos y emprender un viaje en busca de recuperar la felicidad, donde tendrá especial trascendencia en muchos momentos el amor, la necesidad de contar con alguien especial...
Por supuesto, el amor es lo que hace girar el mundo, para nosotros es fundamental, amamos lo que hacemos, nos amamos y amamos a todo el mundo y a eso le cantamos: queremos un mundo mejor. Llevamos cantando sobre lo mismo casi veinte años y de momento no funciona, no nos escuchan, pero nosotros seguiremos en ello….

“Somos gente que sigue viviendo la música con una gran pasión e ilusión”

A pesar de ese sentimiento global hay canciones que transmiten en su contenido un sentido nostálgico, temas como “Goodbye Louisiana” o “Adelene”, pese a los diferentes ámbitos en que se mueven, ¿representan de manera simbólica esa sensación de pérdida sufrida durante estos tiempos?
No, en este caso ambas, como dices en diferentes ámbitos, son un homenaje a lugares y momentos especiales a los que amamos y en los que hemos vivido grandes experiencias. “Goodbye Louisiana”, evidentemente se refiere a Nueva Orleans, y “Adelene” a Texas, ambos sitios en los que hemos tenido la suerte de girar, disfrutar mucho, conocer grandes personas, cumplir sueños y de los que guardamos grandes recuerdos. ¡Y a los que además seguro volveremos!

En la antes mencionada canción homónima, interpretáis un bellísimo y emocionante rock americano, lo que supone una excepción entre ese espectro sonoro más “negro”. ¿Casualidad?
Si, la verdad es que, como te decía antes, lo que más nos gusta es la parte negra, pero casi en todos los discos hemos hecho algún guiño a la parte blanca, vía country o americana, y en este disco ha sido este tema. Creo que la letra y la música encajan muy bien y ha quedado un tema muy chulo y muy sentido, la letra lo merecía.

Sumáis ya casi veinte años de carrera… ¿Tenéis la sensación de haber cambiado mucho en lo personal y como músicos en ese tiempo o habéis sentido el paso de esas dos décadas casi como un abrir y cerrar de ojos?
Sí, casi veinte años… ¡¡buff!! Desde mi punto de vista, en lo personal no hemos cambiado mucho, somos gente que sigue viviendo esto con una gran pasión e ilusión, yo diría que la misma que el primer día. En el aspecto musical sin embargo sí considero que lo hemos hecho, y para bien. En nuestro ADN está siempre el mejorar cada día y tengo la sensación de que lo hemos conseguido, somos mucho mejores músicos, con un gran bagaje, nos las hemos visto de todos los colores y esto nos ha dado una gran seguridad en lo que hacemos. Y por encima de todo hemos disfrutado mucho por el camino, nos lo hemos pasado muy bien, la verdad.

Sois una banda con una proyección internacional muy importante, sin desmerecer a otros grupos, supongo que el hecho de no haber podido cruzar fronteras habrá sido especialmente traumático durante esta época de pandemia para vosotros...
Pues sí… Cuando tu modo de vida salta por los aires supone un un shock brutal. Antes de la pandemia la mitad de nuestros bolos eran en el extranjero, tras muchos años de trabajo nos habíamos hecho un hueco en la escena europea y todo eso ha volado. No queda otra que volver a empezar y seguir trabajando, parece que este verano se confirman algunas salidas por Francia y Suiza y veremos qué pasa en el futuro, ojalá podamos retomar todo de nuevo…..

Sois una banda que siempre se ha autogestionado en sus decisiones a la hora de manejar vuestro trabajo, ¿ser vuestros propios dueños de todas las decisiones es un lujo o una carga?
Creemos que esta libertad es impagable, nos gusta lo que hacemos y cómo lo hacemos, somos felices así y hemos llegado mucho más lejos de lo que jamás hubiéramos imaginado, más todavía teniendo en cuenta que hacemos blues. Pero tampoco sabemos cómo hubiera salido actuando de otra manera, por lo que tampoco nos atrevemos a juzgar. Dejémoslo por lo tanto en que somos felices así y que siga muchos años.

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