“Odiábamos lo que sonaba en los 80”
Entrevistas / The Jesus & Mary Chain

“Odiábamos lo que sonaba en los 80”

Carlos Pérez de Ziriza — 08-07-2015
Fotógrafo — Archivo

Los escoceses The Jesus And Mary Chain reinventaron, quizá sin quererlo, el rock en los años 80. Sus conciertos, auténticas exhibiciones de un caos nada controlado, apenas duraban 15 minutos cuando despacharon esa piedra angular que fue “Psychocandy” (Creation, 1985). Luego crecieron y siguieron facturando espléndidos discos, al menos los que se remontan hasta 1994.

Pero resulta sumamente paradójico que, 30 años después de aquella deflagración de ruido blanco y melodía incandescente, aún resuelvan desgranar su contenido en conciertos como el que les acercará el próximo mes de julio al BBK Live de Bilbao, en otra previsible operación de rescate. Al habla Jim Reid, la cara más visible de la pareja de hermanos de Glasgow, eternamente a la greña.

¿Llegásteis a pensar alguna vez que acabaríais tocando este disco de de forma íntegra, 30 años después de su edición?
No (risas). No podríamos haberlo imaginado. Cuando hicimos el disco, en 1985, ni pensábamos en eso. Ni podíamos imaginar qué rumbo iba a tomar el mundo cuando solo teníamos 23 años. Es un pensamiento bizarro para esa edad, la verdad. Es estupendo estar haciéndolo ahora, eso sí, y que la gente siga disfrutando de ese disco, pero no es algo que no hubiéramos podido pensar cuando lo grabamos, cuando éramos apenas unos críos.

En todo caso, debe ser gratificante que haya una demanda para que recurráis a él y que sea reconocido como uno de los álbumes más influyentes en la historia del rock. En nuestro país, fue uno de los tres discos más mencionados como capitales para toda una generación que formó bandas independientes allá por los años 90.
Sí, es estupendo escuchar a la gente decir eso. No me puedo quejar de que la gente haya extraído lecciones de ese disco. En cierto modo, es lo que siempre quisimos que ese álbum fuera: como un manifiesto cuando lo hicimos. No es fácil estar en una banda, hay algunos aspectos que pueden hacer que te preocupes, como el simple hecho de aprender a tocar un instrumento. Pero si lo puedes coger y hacerlo sonar, puedes hacer música, ¿sabes lo que quiero decir? Es muy fácil hacer música, el truco es hacer algo que la gente quiera comprar y desear.

Además de eso, cuando grabasteis “Psychocandy” (85), pensabais que la música de los 80 era horrible, en líneas generales. ¿Aún lo crees?
Sí, creo que lo fue. Sé que ahora queda muy cool retrotraerse a aquella década. Yo odiaba lo que estaba sonando, y cuando miro hacia atrás ahora no me parece mejor, en absoluto. Había bandas que nos gustaban en los 80, por supuesto, pero eran pocas y nada populares. Creo que la música que sonaba por la radio era espantosa. No había nada interesante desde el mainstream. Creo que el cambio realmente comenzó cuando Nirvana eclosionaron a principios de los 90. Creo que esa fue una revolución musical, que se llevó por delante muchos de los viejos valores, que ya estaban caducos. La gente empezó a reevaluar lo que era posible y lo que no, en términos de lo que podía ser un disco que vendiera millones de copias. Pero cuando “Psychocandy” salió, eso no existía. No se daban las condiciones para que nadie lo comprase.

Es curioso que lo comentes, porque precisamente cuando el grunge que capitalizaban Nirvana estaba en su momento de máximo apogeo comercial, vosotros os descolgasteis con un disco acústico, como era “Stoned & Dethroned” (1994). Ibais precisamente en la dirección opuesta, ¿no?
Bueno, siempre nos han gustado diferentes tipos de música, y nunca nos hemos preocupado por lo que estaba de moda en cada momento. Me gustaban Nirvana y todas esas bandas grunge, pero ese disco acústico era algo sobre lo que habíamos estado hablando desde unos años antes. Parecía que nunca seríamos capaces de hacerlo, hasta que dijimos, ¡a la mierda!, vamos adelante con él.

Habéis vuelto a trabajar con Alan McGee como tour manager, quien apostó por vosotros desde un principio en su sello Creation, pero con quien también tuvisteis luego vuestras diferencias. ¿Cómo está resultando la experiencia?
Hemos seguido siendo amigos todos estos años, aunque no trabajábamos juntos desde los 80. Cuando Alan montó Creation estuvo buscando bandas con las que trabajar, y fue de lo más natural que en la época de “Psychocandy” lo hiciera con nosotros, así que recuperarle ahora creo que era lo más adecuado.

Si no me equivoco, tenéis material nuevo compuesto desde 2007, pero no habéis sido capaces de reunirlo para darle forma a un álbum. Ahora que lleváis ya un tiempo de nuevo juntos, aunque sea en la carretera, ¿hay más posibilidades de que lo veamos editado en un futuro próximo?
Sí, lo del nuevo álbum es como lo que te comentaba sobre nuestro disco acústico: hemos hablado desde hace mucho tiempo sobre él, hemos discutido William (Reid) y yo sobre él, porque tenemos ideas diferentes sobre cómo enfocarlo. Y puedo decir que hemos llegado a un punto de acuerdo sobre cómo hacerlo, así que puedo confirmar que habrá un nuevo álbum de The Jesus & Mary Chain muy pronto.

Venís de nuevo a nuestro país para tocar en el BBK Live de Bilbao, y habéis actuado en nuestro país con bastante frecuencia, sobre todo desde principios de los 90. ¿Creéis que el público español siempre ha acogido bien vuestra propuesta? ¿Os sentís cómodos?
Si he de ser honesto, me siento cómodo en cualquier sitio en el que toque. Es agradable saber que la gente valora lo que haces. Lo gracioso, y hablo en términos generales, es que no doy la impresión de pasarlo bien sobre el escenario. Me pongo muy nervioso, y además soy una persona tímida. Así que subirme a un escenario y ponerme enfrente de un micrófono y una gran audiencia, incluso después de todos estos años, todavía me parece algo digno de tener miedo.

¿Aún? ¿Treinta años después?
Sí, sí. Pero trato de concentrarme solo en la música, y al final acabo disfrutando de la experiencia, aunque no siempre lo parezca.

Bueno, la prueba más patente es que ya no hacéis conciertos de quince minutos, como los que os marcabais hace treinta años…
Sí, es todo avance…

¿Hay algún cambio en la banda que os acompaña?
Llevamos la misma banda que en la última década. Brian Young en la batería, y Phil King y Mark Crozer, que se intercambian instrumentos. Mark solía tocar la guitarra y Phil el bajo, pero ahora se los han cambiado. Ambos proceden de la formación que hice hará unos cuantos años para unos conciertos en solitario. Se quedaron.

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