Si el punk rock es un oficio, The Blackjaw son auténticos artesanos. Llevan una década ejerciendo con mucho mimo y dedicación. Hay algo de eso en su cuarta referencia, “Burn The Artisan” (Bartolini/Incendiaria/White Russian, 19), un trabajo que expande su propuesta más allá del manido sota, caballo y rey del punk rock aguerrido con una sana ambición y sobre todo ganas de crecer. Hablamos con Germán Picazo, cantante y guitarra.

Vuestro nombre es un guiño a un tema de Hot Water Music, un referente en vuestros inicios, pero es evidente que en este nuevo trabajo habéis querido saliros un poco del guión.
Efectivamente, Hot Water Music han sido y siguen siendo una gran influencia. Cuando empezamos a componer este cuarto disco, queríamos darle una vuelta a nuestra fórmula. No fue fácil y hubo muchas versiones diferentes de cada tema. Pese a no inventar la rueda ni cambiar radicalmente, hemos intentado potenciar los registros en los que nos movemos cómodos, probar recursos y sonidos nuevos, no queremos hacer el mismo disco una y otra vez.

¿Y qué habéis estado escuchando últimamente que se pueda haber filtrado como influencia en este nuevo disco?
Uno no se da cuenta de lo que te ha influenciado realmente hasta que alguien te dice: “Joder esta parte me recuerda a tal” y piensas “vaya, algo debe haber hecho poso a la hora de componer y se ha plasmado”. Cada uno tira de sus propias influencias. Y lo hemos cuadrado muy bien porque Edu ha compuesto temas más directos y yo he compuesto cosas más tranquilas, lo que le aporta equilibrio al disco.

¿”Burn The Artisan” es el disco más trabajado de toda vuestra carrera?
Sin duda es el disco que más hemos tardado en componer. Desde el 2010 hemos sacado un disco cada dos años, para “Burn The Artisan” estuvimos tres años enteros destripando las canciones, literalmente. Había días que íbamos a ensayar y no sabíamos qué versión del tema se había quedado en la última sesión. Nos ayudó mucho hacer demos en nuestro estudio amigo, Busmaster Studios, para escuchar el disco en conjunto y qué cojeaba o faltaba. También ha sido la primera vez que hemos grabado fuera de casa y en la que menos días hemos estado en el estudio. Hemos puesto toda la carne en el asador, definitivamente.

Por primera vez habéis grabado en Ultramarinos Costa Brava con Santi García y Borja Pérez. ¿Qué tal la experiencia?
Siempre habíamos querido grabar un disco allí. Nos habían dicho que era dónde teníamos que grabar y tenían razón.

“En este momento en que todo es inmediato y de consumo rápido, componer, ensayar y grabar un disco a lo largo de tres años parece una tarea artesanal”

¿Habéis probado cosas que no habíais probado antes?
El anterior disco, “Men Of Prey”, lo grabamos en directo todo menos las voces, pero para “Burn The Artisan” volvimos a la grabación por pistas. Para producir todo mejor, sobre todo en el apartado vocal. Llevamos muy poco equipo propio, porque Santi tiene mil cacharros y la virtud de entender perfectamente cómo quieres y debes sonar, así que les dejamos hacer y suena como un cañón.

Este disco hará las delicias de vuestros seguidores de siempre, pero presenta un saltito adelante. ¿Estáis de acuerdo?
La suerte de no tener contrato con nadie, ni estar obligados a sacar discos es que hacemos lo que queremos cuando queremos, pero claro está que uno de los objetivos también es que le guste a la gente que te sigue e intentar subir al barco a la gente que o bien no le has gustado o no te ha dado una oportunidad.

Vivimos en un mundo cada vez más tecnológico en el que se están perdiendo muchos oficios, y el título me sugiere una apología de las cosas hechas con dedicación y mimo, como este mismo disco que presentáis ahora.
Es cierto, va por ahí. En este momento en que todo es inmediato y de consumo rápido, componer, ensayar y grabar un disco a lo largo de tres años parece una tarea artesanal. Reflexionamos un poco sobre ese concepto y como la vanguardia algún día nos alcanza y nos borra del mapa a todos.

“Pese a no ser un disco temático, todas las canciones hablan sobre la ‘mala suerte'”

¿Existe un hilo conductor en las letras de este “Burn The Artisan”? Todas me transmiten fuerza y energía, ese empuje tan vuestro.
Pese a no ser un disco temático, todas las canciones hablan sobre la “mala suerte”. Algunas están inspiradas en leyendas y otras se basan directamente en experiencias personales, pero no necesariamente como algo negativo. Algunas de esas historias son una pequeña celebración, el orgullo de ser gafe.

Mola tener un estilo característico, un sonido, y lo más difícil es no caer siempre en lo mismo y repetirse. ¿Estás de acuerdo?
El objetivo principal era hacer las mejores canciones posibles, sin limitaciones, probando tempos diferentes siempre dándole mucha importancia a las voces. Realmente, el principio y el cierre es lo más difícil. Siempre que nos enfrentamos a un disco nuevo da la impresión de que no va a salir nada o que te vas a repetir. La clave es dejarlo fluir y cuando te sale una idea buena currar en ella sin parar y sin prisas. Como te decía, le hemos dado muchas vueltas para conseguir la mejor canción dentro de cada canción. Ojalá lo hayamos conseguido.

En estos años habéis conseguido muchas cosas, desde tocar en grandes festivales como Resurrection y compartir escenario con bandas cada vez más grandes como Frank Carter & The Rattlesnakes, The Flatliners y The Menzingers… ¿Qué esperáis de este cuarto trabajo?
Estamos realmente orgullosos de las cosas que hemos conseguido como banda, no esperábamos ni la mitad. Hay un montón de bandas currando como bestias que no tienen las oportunidades que hemos tenido nosotros, así que a pesar de todo el trabajo que ponemos, nos sentimos afortunados. Siempre que sacamos un disco el objetivo es el mismo: disfrutar y hacer las cosas mejor que en el anterior disco.

En cierto modo, las bandas como la vuestra de punk rock y rock en general que cantan en inglés parece que en nuestro país tocan techo muy pronto; puedes ser muy conocido en el circuito underground pero para seguir creciendo tienes que salir fuera…
Tienes razón, a las bandas de aquí que no podemos dedicarnos cien por cien al grupo se nos exige lo mismo que a bandas que dedican al grupo a tiempo completo y en ocasiones no se valora el esfuerzo de tiempo, dinero y recursos que eso supone. Pero eso no puede ser la excusa. La única manera de luchar contra eso es tocar, currar mucho, ponerle pasión y confiar en tu música.

¿Habéis girado ya fuera? ¿Es algo de lo que habéis hablado para darle la salida que merece a este disco?
Girar fuera de España es otro de los objetivos de este disco. Sabemos que nuestra propuesta aquí tiene un público reducido. Hemos movido el disco bastante por Europa y hemos recibido muy buen feedback. Así que para 2020 ya estamos preparando un paseo por Europa y quizás, algún sitio más.