“Somos los escandalosos de clase que nadie  soporta pero todos necesitan”
Entrevistas / Silitia

“Somos los escandalosos de clase que nadie soporta pero todos necesitan”

Javier Corral "Jerry" — 23-07-2021
Fotógrafo — Lara Kaminsky

Se agradece la singularidad de Silitia, un joven dúo bilbaíno surgido, como tantos, en una facultad de Bellas Artes, y que este primero de julio estrena su segundo álbum, “Agata”. La verdad es que a día de hoy aún no está demasiado claro a dónde quiere llegar su música, pero esa indefinición y libertad desordenada es también parte de su atractivo, como la economía de medios de la que se sirven.

Está claro que un elemento del que parten es una especie de rock cósmico, místico dicen ellos, que hunde sus orígenes en el florido final de los 60, para luego añadirle ritmos ágiles y bailables que en su primer disco eran algo más oscuros, aunque ya relucía el componente cómico-irónico, como en aquel tema guasón a lo Frank Zappa, samplers incluidos, o aquel otro que emulaba a Radiohead con los primeros The Cure, de su debut de 2019 “Partners in crime”. Silitia, que alternan euskera, inglés y algunas frases en castellano, está formado por Xabier Barrutia (guitarra, bajo, programación batería y teclados, coros) e Ibai Silicato (voz y percusión). El primero es un bilbaíno de 22 años, que estudió algo de música de pequeño (“aunque no me acuerdo de casi nada”), que hizo sus incursiones en el teatro como actor un par de años (montaje “Galerna”, presentado en Pabellón 6, lleno de improvisaciones) y que también tiene otro proyecto musical en solitario llamado Taiga. El segundo, Ibai Silicato, tiene 24 y es de Lekeitio. Trabajó como ilustrador y dice que la música es una necesidad que llevaba desde pequeño y que con el dúo logra toquetear. “Somos los escandalosos de clase que nadie soporta pero todos necesitan”, suelta nada más presentarse, como el que quiere regalar(se)un titular.

El pasado año ganaron el concurso Musiversika, y este reciente abril se presentaron al VillaSoundBilbao, donde lograron como premio la edición de 250 cds, y donde pudimos comprobar in situ su alocada y minimalista propuesta que con más ingenio que técnica, discurrió entre surrealista y teatral, mientras mezclaban rock y electrónica, ritmos bailables y estridentes con una presentación particular y el atisbo de referencias que pueden ir de Gorillaz y Talking Heads a Strokes o Sleaford Mods. El álbum es una autogestión al completo con la casa de Xabi, y en concreto su portátil, como centro de operaciones. Ahora tienen previsto acompañarlo de tres videoclips, cada uno dirigido por una persona distinta y desde lugares muy diferentes. Pero ahora es también el momento de dejarles hablar y empezar a conocerles un poco mejor.

-¿Cómo se conocen Xabi e Ibai?
Nos conocimos en clase, en la facultad de Bellas Artes de Leioa. Ibai estaba tarareando la melodía de la canción ‘Holy Mountains’ de System of a Down y Xabi se desmayó.

-¿Qué habéis escuchado a Zappa o a Radiohead me consta, pero tengo curiosidad si conocéis a Gong y el sonido Canterbury? Todo eso que llamáis el rock místico de finales de los 60 puede venir de ahí…
¡Gracias por las referencias! La verdad es que rock y místico son dos palabras que nos hacen gracia juntas. Nos gusta dejar que la gente nos diga qué música hacemos, tampoco nos tomamos tan en serio las etiquetas. Sí que hemos escuchado música de esa época, y encontramos cierta relación entre lo que se hacía y lo que nosotros hacemos.

-¿Hay una idea de mezclar eso con un pop gamberro y juguetón, podría hablarse que partís de forma deliberada de ese concepto un tanto alocado y mixto?
Xabi: Es claro ahora, una vez terminado todo, pero desde el inicio ha sido la forma intuitiva de trabajar para nosotros, es ahí donde mejor nos encontramos, trabajando en concreto y en ideas distintas. Creo que nos aburrimos rápido.
Ibai: Tal vez no sea de una forma deliberada porque sí que hemos intentado asentarnos y simplificar o crear una música más compacta, pero hemos notado la necesidad, muchas veces involuntaria, de llevarlo a extremos más raros. La mayoría de veces partimos de la improvisación y eso nos ayuda a mantenernos en un punto más fresco y menos procesado.

¿Forma parte de todo ello también el lo-fi, o se trata de hacer virtud de la necesidad?
Nuestra forma de trabajar nos ha llevado a esto que llamas lo-fi, sin pretenderlo, igual también porque nos cuesta imaginarnos trabajando con una tercera persona o en un estudio profesional. Mientras vamos haciendo vamos construyendo todo el ambiente de la canción, es decir, la producción y la composición vienen muchas veces a la vez. Todos esos errores que cometemos por ignorancia también se quedan ahí y se hacen parte de todo el proyecto.

¿Entonces Silitia es algo circunscrito a vosotros dos, o puede abrirse a otros músicos?
El proyecto de Silitia, respecto a la composición y la creación, sí que lo vemos algo de nosotros dos, porque parte de nuestra compenetración y forma de estar. Pero en los últimos meses, cuando hemos empezado a tocar en directo de manera más habitual, nos ha surgido la duda de si contar con una persona que nos toque la batería.

¿Hasta dónde extendéis el pop, hasta os pueden llevar los prejuicios o la ausencia de ellos?
El término pop lo entendemos como otra forma de decir “escuchable” o “entendible”. Para nosotros es más un marco dentro del que crear o salirnos de él; a veces nos surgen canciones con una estructura más popera y en otras lo evitamos.

¿Dónde dirías que radican las diferencias de “Agata” con vuestro primer álbum?
Xabi: Para mí tiene que ver con la consciencia desde la que hacemos esta vez. Creo que todo empuja en una dirección única, mientras que el primero simplemente es una colección de distintos vómitos.
Ibai: Creo que “Agata” es un trabajo más personal, comparándolo con “Partners in crime” esta vez hemos sido más conscientes de lo que hacíamos y hemos indagado más en nuestros gustos y necesidades. En resumen, hemos sabido qué quitar y qué dejar.

“‘Agata’ es un trabajo más personal …  hemos sido más conscientes de lo que hacíamos y hemos indagado más en nuestros gustos y necesidades. En resumen, hemos sabido qué quitar y qué dejar”

Os pude ver en el VillaSound y en directo buscáis también una singularidad en vuestra forma de vestir y de dirigiros a la audiencia, ¿separáis claramente las grabaciones de las actuaciones?
Xabi: Yo desde luego sí. Oí una vez a Marty Friedman, el que fue guitarrista de Megadeth en los 90, decir algo parecido a “graba lo que consideres necesario para la canción, luego te enfrentarás a cómo tocarlo en directo”. Creo que seguimos un poco esa filosofía. Yo soy un solista muy malo, me cuesta repetir los solos en directo.
Ibai: Sin duda, desde el principio tuvimos claro que si el proyecto salía al público debíamos de separar la persona del personaje, al final Silitia lo consideramos como un ser, y lo tratamos como tal. Somos dos y trabajamos para que esos dos sean uno. En el estudio estamos en nuestra intimidad y la energía es incomparable a la que se crea cuando la gente observa.

¿De qué caladeros pensáis que puede salir vuestro público?
Supongo que en general será gente parecida a nosotros, o todo lo contrario, pero al menos será gente que encuentra en nuestro dúo algo nuevo o divertido; peña con ganas de reírse y moverse (si el público pudiera estar de pie en los conciertos…) Hay personas que escuchan nuestra música también porque somos una mezcla un poco bruta de muchas cosas y eso a veces entra bien!

¿Con qué grupos del área local tenéis contacto o relación personal?
Hemos coincidido varias veces ya con Nize, son unas fieras y unas majas!! 🙂 Aparte, también con otras bandas como Ramona’s First Evil Boyfriend, Full Cab y conocemos a un tercio de Tatxers…

¿Qué música escucháis, sois habituales en salas y festivales (cuando había, claro!)?
Ahora mismo estamos muy enganchados a una banda japonesa que se llama Yura Yura Teikoku, sobre todo al álbum de 2007. Somos muy fans de todo lo que saca Aldous Harding y estamos escuchando mucho su último single. Aparte, hace poco hemos descubierto a The Garden y estamos enamorados. Y por supuesto, el tema “Goizean Oskorri” de Tatxers, que nos ENCANTA. De entre los pocos conciertos a los que hemos podido ir juntos en el último par de años destacamos el de Lukiek del año pasado en la sala Santana. También tenemos compradas las entradas para el Primavera Sound del año que viene!!
Xabi: Suelo escuchar muchas cosas a la vez, pero lo último que me ha dejado varias semanas enganchado es el álbum Titanic Rising de Weyes Blood. Claro! De más pequeño solía ir a concis de rock duro, bandas tributo locales… cualquier cosa que sonara duro y que me hiciera moverme. De los últimos años, por decir algo, el concierto de Bejo en la Santana hace 4 años, o el de Molchat Doma en la sala Azkena hace un par de años, o un millón de años, ya no sé en qué día estamos.
Ibai: Últimamente estoy escuchando tanto el álbum RAM de Paul Mccartney como música de King Gizzard & The Lizard Wizard. Necesito ver música en directo, me marcó especialmente el concierto de David Byrne en el BBK Live.

¿Cómo os tomáis el grupo, algo necesario y duradero, un impuso juvenil, un primer paso artístico?
Lo entendemos como algo que ha surgido en un momento muy concreto de nuestra vida, y aunque nunca nos hayamos parado a hablar de cuánto va a durar el proyecto, los dos tenemos claro que mientras estemos contentos con lo que hacemos mantendremos la relación de grupo. Desde luego, en este momento, Silitia es vital para los dos.

¿Cómo os gustaría ganaros la vida?
Nunca sabemos nuestros intereses donde acabarán, pero sería un sueño poder ganarnos la vida con la música o en algún ámbito artístico.

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