No Crafts son un joven trío madrileño que lleva ya más de tres años logrando unas canciones guiadas por un espíritu guitarrero que aflora hacia el garage o el rock sureño de los Estados Unidos. En su corta pero intensa trayectoria hemos comprobado como las inquietudes musicales del grupo cambiaban y se enriquecían. Actualmente se encuentran ante la publicación de su mayor obra hasta el momento: el mini LP Heartburn (Ciudad Oasis, 2018). Estas ocho canciones muestran el esfuerzo del grupo por ampliar su paleta estilística, sin renunciar al empuje de sus melodías.


Formasteis la banda con menos de 20 años. ¿Recordáis cuál fue el detonante o el motivo concreto que os empujó a crear el grupo?
(Celia) Estuvimos varios años tocando “covers punkarras” en locales de ensayo del barrio. A partir de ahí nos picó la curiosidad de hacer algo más nuestro, lo que sintiésemos en el momento y nos saliese de las tripas.
(Carlos)Llevamos tocando juntos desde que tenemos 16 años. Ahora sabemos mejor lo que queremos hacer. Sentimos que ya ha habido un salto y tuvimos una deriva bastante importante respecto a anteriores grupos donde todo era mucho más punk.

Ahora que sois ya una banda totalmente consolidada. ¿Sentís una mayor responsabilidad de dar el máximo en cada momento o veis el grupo como un pasatiempo o vía de escape?
(Celia) Creo que siempre nos lo hemos tomado con la filosofía de si lo hacemos, lo hacemos bien. Aunque es lógico que el grupo no nos dé para vivir. Intentamos llevarlo como si fuésemos una banda completamente profesional, intentando darlo todo en el escenario y las composiciones a la par que llevar las RRSS.
(Ángel) Tampoco lo hacemos con ningún tipo de pretensión de que le guste a la gente. Hacemos un poco lo que queremos, pero del modo que nos gustaría que a nosotros se hiciese. Siendo un poco empático con el público, por decirlo de alguna forma más concreta.

¿Sentís que la banda surge de la unión de vuestras preferencias musicales?
(Ángel) Creo que no. Si juntásemos la música que nos gusta a los tres no saldría No Crafts. No tocamos lo que queremos, si no lo que nos sale. Y por ahora hemos actuado de forma natural, sin buscar parecernos a nadie.
(Celia) Convergemos en muchos grupos, pero en cuanto nos adentramos un poco en los gustos de cada uno tenemos grupos muy diferentes en la cabeza.
(Ángel) En nuestro sonido lo que más se nota es la actitud que tenemos en ese momento. Este último disco es más triste, emocional.
(Carlos) Tragicomedia (risas).
(Celia) Empezamos en el instituto y ahora que somos más mayores, la vida va cambiando de forma diferente,. De ahí que tengamos esta especie de melancolía que se ve muy bien en el próximo trabajo.

Cuando sacasteis vuestro primer EP No Arts, No Crafts, se os metió en el saco del garaje del rollo Black Lips, The Oh Sees… ¿Realmente estas bandas fueron influencias claras en algún momento?
(Ángel) Lo que ocurre es que la gente te acaba comparando con lo que hay en el momento. Si ahora haces algo que sea medio hip hop te dicen que haces trap, pero si lo hubieses hecho 10 años antes te hubiesen comparado con Eminem. Al final las olas no las crean los grupos, sino el público que incluye sonidos similares en el mismo saco. A nosotros todo este rollo garagero nos gusta mucho, pero desde dentro no nos parecemos tanto. Aunque siempre es de apreciar que nos saquen parecidos con otras bandas, porque lo acabamos flipando casi siempre.

“En nuestro sonido lo que más se nota es la actitud”

¿Notasteis un gran cambio al dar el salto desde algo más casero a propiamente un estudio?
(Carlos) La base es la misma. Luego puedes dejar que el productor meta mano en lo que acuerdes con él. Al final nosotros llegamos con una canción a un garaje y sale una cosa con los medios que tienes. Cuando llegas al estudio y sale algo muy diferente con lo disponible allí.
(Ángel) Cambia la técnica, pero a nivel espiritual no cambió nada. Los productores eran muy amigos nuestros y todo fue muy cercano y familiar.
(Celia) Tampoco puedes pretender que lo que grabas en un garaje sea parecido a lo de estudio. Dancing Alone no habría salido igual en un estudio y no habría significado lo mismo para nosotros.

Heartburn será mini LP ¿Por qué decidisteis lanzaros a por este formato?
(Ángel) Con ocho canciones estás un poco en el limbo, porque escuchándolo dura media hora. Estos temas funcionan bien por sí solas, ni una más ni una menos. El hecho de ver a un grupo que saca un disco de 15 canciones y en total son 20 minutos me resulta un poco estafa.
(Celia) Personalmente insistí mucho en lograr un mini LP porque me flipa mucho lo que es el tamaño de 10”. Todo el mundo parece que pasa del EP al LP o de un EP a otro EP, pero a mí me gusta mucho poder ver como una transición.
(Ángel) Tenemos un poco la filosofía de meter las canciones necesarias. Creemos en el disco como un libro. Algo que quizás es un poco de viejos ahora mismo, porque nadie se escucha el álbum del tirón.

Entrando de lleno en los temas, destacan los juegos vocales en temas como Heavy o Cool Kid. ¿Tenéis siempre estos intercambios de voces a la hora de componer?
(Celia) A día de hoy totalmente sí. En el anterior EP yo metía los coros y Carlos cantaba porque se le daba muy bien. Metimos R.A.D. con este juego de voces y gustó. Los comentarios fueron algo que nos influenció, porque no éramos conscientes de que los juegos de voces se podrían explotar tanto.
(Carlos) Siendo un trío estamos limitados en ese sentido, porque no podemos tocar cada uno muchas cosas. Al final todo lo que sea sumar capas en directo va a funcionar bien, por lo que era necesario aprovecharnos de ello.

Desde momentos más western como ocurre en “Nowhere” hasta melodías mucho más pop. ¿Sentís que habéis buscado exhibir al máximo vuestra paleta artística no cerrándoos a nada en este último trabajo?
(Ángel) Cada tema tiene un fondo que es lo que tú escuchas, pero luego está un contexto y significado. Sí que el fondo parece algo muy variado, pero luego el significado en todas es el mismo.
(Celia) Sí que es verdad que hay gente que rechaza mucho todo lo que suene pop pero no deberían.
(Carlos) El pop es la respuesta, ya lo dijeron Los Guapos (risas).
(Celia) En Nowhere sí que se nota más el rollo western porque fue una de las primeras canciones que hicimos casi a continuación del EP. Es cierto que el orden de las canciones está escogido a posta para que notes la variedad.

En una entrevista reciente leí que comentasteis que este próximo trabajo es un disco de emo pop. ¿Os referíais a este concepto en relación a las letras o va más allá incluyendo el sonido?
(Celia) Creo que está más bien relacionado con las letras. Si coges nuestras canciones y las comparas con un grupo de emo pop puro y duro, lo más seguro es que no te encajen para nada.
(Carlos) Tuvimos un gran dilema con titular a canción Grave, porque la gente podría pensar que nos habríamos pasado a otro lado. Pero decidimos no censurar nada. Creo que esa es la clave.
(Celia) También jugamos con que las melodías son bastante felices en algunas canciones y las letras no.
(Ángel) Ahora que mencionas esto de agridulce me recuerda a que un amigo me dijo que una canción nuestra le sonaba a Paramore. Me hizo una ilusión tremenda aunque ni me van ni me vienen.

En Close to the Sun presentáis algo más sintético y bailable, alejado del resto del trabajo…
(Carlos) La veo más como la prima de Never Going Down. En el disco también hay otras evoluciones como Grave, que la siento como la evolución de Déjà Vu.

“La explosión garagera en Madrid ha sido un momento brutal para el revival de la música underground, a la par de abrirnos las puertas a bandas y artistas”

Algo que me resultó de lo más curioso es que os contactaron de Brasil para hacer dos entrevistas consecutivas.¿Qué ocurrió realmente para llegar tan lejos?
(Ángel) Flipamos bastante. Cuando tienes un grupo siempre piensas ojalá tocar en Nueva York o en Londres, pero lo nuestro tiene que ser Brasil (risas). Tenemos la teoría de que debió de pasar algo.
(Celia) Debimos de sonar en algún lugar en el que no nos hemos enterado y parece que gustó.

Habiendo crecido en Madrid, supongo que habéis vivido el ambiente nocturno como banda. Me gustaría preguntaros por la explosión garagera que se inició hace unos años en la capital abanderado por bandas como Terrier, Los Nastys, The Parrots, Hinds… ¿Sentís que realmente este estilo musical sigue calando de lleno entre la juventud de la ciudad?
(Ángel) Creo que sí y bastante fuerte, ya solo por la cantidad de gente que se ha animado a formar grupos. Cuando nosotros tocábamos más “punkarras” no había tantos grupos.
(Carlos) Aunque creo que se ha banalizado un poco. Antes íbamos a la Nasti y lo flipábamos cuando veíamos a Los Nastys. Quizás ahora ya lo veo como algo más artificial, menos punk. Al final todo evoluciona
(Ángel) Por suerte o por desgracia esta comercialización no la veo como algo negativo, porque es lo que te impulsa. Me suena raro la gente que dice que le gustaba un grupo antes de hacerse famoso. Si han ganado dinero, han podido grabar nuevos discos e irse a otros sitios. Por eso me alegro de que se haya comercializado en parte.
(Celia) Es algo que ha estado ahí y sigue existiendo. La explosión garagera en Madrid ha sido un momento brutal para el revival de la música underground, a la par de abrirnos las puertas a bandas y artistas.

¿Os motiva el estar rodeados de bandas amigas como las que integraron el cartel del Mad Fuzz Fest?
(Carlos) Está muy bien hacer piña y hacer amigos, aunque no de todo el mundo porque eso no mola y es imposible.
(Ángel) Cuando veo que hay cierta envidia entre bandas no lo veo lógico.
(Celia) Es un poco tontería decir que queremos que nuestra música llegue al mayor número de gente por el hecho de buscar la gloria. Nosotros hacemos lo que nos sale de dentro y nos apetece hacerlo público.
(Carlos) Luego llega gente que quiere hacer lo mismo y de ahí sale la unión. No puedes tocar pensando que vas a llegar a llenar el WiZink Center porque al final esas bandas duran poco. Es la propia selección natural de la música.

Para cerrar la entrevista ¿Sentís que Madrid es una ciudad fácil para lograr dar conciertos para una banda como vosotros u os gustaría poder tocar más aquí?
(Celia) Creo que va por épocas y por quién conozcas (risas).
(Ángel) El problema muchas veces es que en una ciudad como Madrid montas un concierto y te coincide con otro. También es cierto que ahora tenemos más suerte a la hora de montar un concierto y que ya no solo vayan nuestros amigos.
(Carlos)Para grupos que estén empezando es un poco putada. Para mí la ciudad como público está muy bien, como artista ya no tanto.
(Celia) También hemos intentado ser bastante selectivos desde el primer momento con a que decir que sí, ya que es una imagen la que poco a poco vas creando. Otra cosa es que somos una banda que no vivimos de ello. A nivel económico intentamos que sea como un ciclo, lo que sacamos lo volvemos a invertir.
(Carlos) En una ciudad como Madrid es muy fácil palmar pasta. Tienes un concierto un día y fijo que coincide un concierto de un amigo tuyo. Al final la gente tiene el corazón dividido y no va a ninguno.
(Celia) Es muy difícil ser promotor de conciertos en Madrid. Por ejemplo, la gente de Mad Fuzz, Carlos y Marcos, hacen las cosas por pasión pura y dura, dándole el protagonismo a la escena. Estos son nuestros auténticos ídolos porque apuestan por los grupos.